¿Quiénes se interesan en los colectivos de Neuquén?

A punto de definirse la licitación para renovar la concesión del servicio del transporte urbano en Neuquén, se sabe que hay interés de grupos importantes, incluida la actual prestataria del servicio, INDALO.

La licitación del servicio de transporte urbano en Neuquén es un tema importante, que muchas veces no se le da la dimensión correcta porque se olvida lo mucho que ha crecido la capital provincial y la consecuente dimensión que tiene este rubro.

Lo cierto es que hay empresas interesadas en participar, y esto se comenta en los corrillos políticos y empresariales.

Así, ha trascendido que una empresa que ha manifestado ya su interés es Plaza, una transportadora de pasajeros en ascenso, propiedad del grupo empresario Plaza-Cirigliano.

El Grupo Plaza-Cirigliano es el principal accionista de Comercio Metropolitano de Transporte (Cometrans) e incursiona en la industria del transporte público con dos empresas. En primer lugar, Emprendimientos Ferroviarios S.A. (Emfer), para fabricación de material ferroviario como vagones; y además, Tecnología Avanzada de Transporte (TATSA) para fabricación de colectivos.

Este grupo empresario tuvo un meteórico ascenso con la asunción en el gobierno de los Kirchner, y ahora está interesado en incursionar en Neuquén.

Para eso, se dice, tiene también en cuenta la posibilidad de asociarse con otro grupo importante, ya presente en la capital neuquina: Benito Roggio. Esto, se menciona entre dientes, sería en todo caso una operación con cierto maquillaje, pues Roggio ya presta el servicio de boletos en Neuquén. Por lo que se sabe, no se puede tener los dos servicios (transporte y venta de tarjetas) en manos de la misma empresa.

Además de estos interesados, hay que recordar que el grupo INDALO tiene interés en seguir con el servicio, y se da por descontado que también participará de la licitación que lanzará el Municipio.

En función de estas señales del mercado, los analistas del tema transportes suponen que es probable que el servicio en la capital provincial se divida por lo menos en dos empresas.

Se cumpliría así el anhelo de “romper” lo que se ha criticado como monopolio, y al mismo tiempo se tendría la garantía de que el servicio seguiría siendo lo suficientemente rentable como concitar el interés empresario.

De cualquier manera, es poco lo que se sabe sobre los términos y las condiciones que tendrán los pliegos de licitación. Sobre todo, qué tipo de transporte se requerirá, en función de los estudios que se han hecho, entre ellos, el de la Universidad de Córdoba.

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