Quiénes son los donantes estrella que declaran Kirchner y Michetti.

En el informe kirchnerista son todos funcionarios; en el de Pro priman los empresarios.
Los informes de financiamiento de las campañas de Néstor Kirchner y de Gabriela Michetti tienen en común el predominio de los aportes de personas por sobre las donaciones de empresas. Pero mientras que el Frente Justicialista para la Victoria declara como sus principales mecenas a funcionarios bonaerenses de segunda y tercera línea; Pro consigna entre sus más importantes contribuyentes a hombres de negocios que hicieron sus donaciones por fuera de sus compañías.

Los grandes aportantes declarados por el kirchnerismo son todos funcionarios. De los 14 que, según lo informado, contribuyeron con más de $ 50.000 no hay ninguno sin cargo público. Sin embargo, no todos pusieron el dinero de su bolsillo. Los dos principales aportantes informaron a LA NACION que sólo oficiaron de recaudadores. Uno de ellos es el senador bonaerense José Molina ($ 178.581), que dijo haber reunido en una cuenta a su nombre los fondos donados al PJ de Pilar. Los otros, Francisco y Santiago Cafiero, son nietos de Antonio Cafiero y dirigentes del peronismo de San Isidro. Según lo declarado, aportaron $ 156.000 cada uno.

Entre las 19 personas que donaron $ 70.000 cada una a la campaña de Michetti hay funcionarios y candidatos. Pero en su mayoría son empresarios. Esa cifra está apenas por debajo del máximo de $ 75.747 fijado por ley para los aportes personales en la Capital. Las empresas sólo pueden contribuir con $ 37.873.

Los seis aportantes que encabezan el ranking de donaciones al kirchnerismo bonaerense son de la zona norte del conurbano. "Yo no tengo esa plata y jamás dije haber hecho ese aporte. Sólo puse $ 5000. Nosotros hicimos una recaudación para la campaña y un montón de personas aportaron", declaró a LA NACION Francisco Cafiero, funcionario de la Subsecretaría de Urbanismo provincial. De acuerdo con la ley, los partidos deben presentar un informe detallado de los aportes recibidos, "con indicación de origen y monto". La Justicia exige que se detalle el nombre de cada aportante. Santiago Cafiero es director de Industria de Buenos Aires, preside el PJ-San Isidro y es candidato a concejal. Es hijo de Juan Pablo Cafiero, embajador en el Vaticano.

Con un aporte de $ 144.832, el cuarto donante es Luis Giménez, concejal de San Fernando y candidato a renovar su mandato. Detrás siguen dos funcionarios provinciales: Néstor Cotignola, subinterventor en Lotería, y Martín Cosentino, subsecretario de Relaciones Institucionales. Cosentino es presidente del PJ-Vicente López. Cotignola, candidato a concejal por el mismo distrito. Aportaron $ 137.712 cada uno.

También están entre los mayores contribuyentes Gustavo Triemsta ($ 130.700), abogado de la Municipalidad de Hurlingham, y Walter Festa ($ 114.000), coordinador del Programa Gestión de Alineamientos Comerciales de la Municipalidad de Moreno. Detrás hay dos aportantes de Olavarría: Claudio Tambucci (elegido concejal suplente) y Julio Frías, candidato a concejal. Aportaron $ 62.500 cada uno. La nómina de quienes aportaron $ 50.000 o más se completa con Marcelo Coronel, intendente de General Rodríguez ($ 60.689); Pedro Camps, concejal de Moreno ($ 60.000); Mario Secco, intendente de Ensenada ($ 57.000), y el diputado provincial Manuel Elías ($ 50.000).

Entre los aportantes de Pro hay dos empresarios cercanos a Mauricio Macri, con importantes contratos con la ciudad. Son Nicolás Caputo, amigo del jefe de gobierno porteño y dueño de Caputo Construcciones, y Angelo Calcaterra, propietario de la constructora Iecsa y primo de Macri. Calcaterra transmitió a LA NACION que él no había puesto dinero en la campaña. José Torello, apoderado de Pro, dijo que se había tratado de una equivocación. "Tomamos por error su nombre de la rendición de gastos de 2007", explicó.

Para los Caputo, el apoyo a Michetti se convirtió en una causa de familia. Además de Nicolás, aportaron Jorge Caputo ($ 70.000), Mónica Caputo ($ 55.000) y Claudio Caputo ($ 30.000), por un total de $ 225.000. La ley prohíbe aportes de empresas concesionarias de obras públicas, pero no dice nada si el dinero lo entregan los dueños a título personal.

Alejandro y Armando Braun, que pusieron $ 70.000 y $ 50.000 cada uno, integran la familia propietaria del Banco Galicia.

El abogado Hernán Cibils Robirosa, que donó $ 70.000, integra empresas agrícolas, como Stone Hedge SA. El año pasado, el Gobierno lo involucró en la causa por la quema de pastizales en el Delta. También es vocal del Centro Empresarial de Mediación y Arbitraje, una asociación civil constituida por estudios jurídicos de la ciudad.

Entre los aportantes que pusieron $ 70.000 también figura Jorge Olivero, socio de la diputada porteña Silvia Majdalani en la empresa hotelera Ocean Park. Guillermo Varela, uno más de los que aportó $ 70.000, es el dueño de la papelera Sarandí.

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