Quien quiera creer en la simple casualidad puede hacerlo

Por Gerardo Gómez Muñoz.

Uno puede creer en lo que quiera, pero quien quiera creer en la contaminación de las aguas costeras de Mar del Plata, después de leer en lo que dijo el arquitecto Carlos Katz, simplemente sería un obcecado o peor: un aventurero sin argumentos.

Se puede escuchar al intendente rodeado de representantes de todos los bloques opositores y oficialista, de autoridades de las universidades y de empresarios de todos los sectores de la producción vinculados al turismo; al titular y al gerente de Calidad de OSSE; a profesionales de la salud que no recuerdan casos de turistas afectados por males vinculados a la contaminación; a quien quiera sumando los años en que ni ellos ni sus familiares ni sus hijos ni sus nietos padecieron una enfermedad producida por los baños en un mar denunciado por un supuesto grado catastrófico de impureza. Si nada de eso convence a alguien que ese mal no existe, escuche a Carlos Katz. No es amigo de Pulti sino su más férreo opositor, a veces hasta correr el riesgo de pasar a la historia por confundir oposición con obstrucción como en el luego revisado caso de la construcción del CEMA. Es, además, el antecesor de Mario Del'Ollio en la conducción de Obras Sanitarias, es decir que conoce el trabajo sobre el tema desde los últimos años.

"Algún aventurero"

Sin anestesia califica el escándalo periodístico como obra de "algún aventurero sin fundamentos que con medio dato salió a decir que el agua estaba contaminada". No se quedó en la brutal calificación sino que amplió consideraciones técnicas :"Hablar de contaminación requiere que se demuestre cuáles son los parámetros establecidos por ley para ver si el agua está contaminada". Desestimó cualquier intento de descalificación hacia el trabajo de OSSE, al subrayar que "cuenta con los mejores profesionales a nivel internacional y es una empresa muy seria que realiza estudios periódicos". En sus riquísimas declaraciones periodísticas el principal adversario en el Concejo del actual gobierno derriba desde el pedestal de su soberbia flamantemente doctoral a los de la tesis, al agregar fastidiado "es más, los autores de la tesis son alumnos de los investigadores de OSSE". Como que los desnuda de toda auto sobreestimación.

Descarta también que la situación haya empeorado y valora por tanto a la actual gestión de Mario Del'Ollio y al equipo de la Sociedad de Estado, porque "a partir de la incorporación del software predictivo se ha podido mejorar la calidad del sistema de desinfección".

En el final de sus declaraciones Carlos Katz dejó a consideración de todo el mundo una duda que abre el horizonte a la más amplia desconfianza sobre esta insólita revelación y sus consecuencias para la temporada turística marplatense -en operativo y época reiterados muchas veces- puntualizando que es "una información mal interpretada y no sabemos si es de buena o mala fe"... Después de esto el que quiera creer que el suceso ha sido una mera casualidad, "algún aventurero sin fundamento" o tal vez un contrato caído, tiene el aval de las declaraciones y las dudas del concejal que, como el que más, salió a jugarse por Mar del Plata.

La mejor tajada

A su regreso de Rusia, donde integró la comitiva de Pulti, el ingeniero Horacio Tettamanti se plantó en Buenos Aires y por espacio de 10 días se debatió como flamante integrante del Consejo Federal Pesquero defendiendo los intereses de Mar del Plata y se comenta que le habría ido muy bien a nuestra ciudad. Respecto al panorama nacional sobre la cuotificación de la merluza, la mejor tajada habría sido para nuestro puerto como, indisciblemente, debiera ser y pocas veces fue respetado como esta vez. Los duros debates también se centraron en el recurso humano y fue general la coincidencia de que su aporte debe ser valorado, así que no sólo los patrones esperan buenas noticias sino los sacrificados trabajadores del sector.

A propósito de buenas expectativas, pero yendo a otra columna de nuestra economía, el turístico. Es motivo de halagüeños comentarios la presentación de representantes de sus diversas cámaras procurando que un porcentaje de sus impuestos se destinen a la promoción, desde el sector privado, de las diversas facetas e iniciativas turísticas. La historia recuerda algún momento -hace varias décadas- en que un propósito parecido, tal vez por alguna picardía impositivamente elusiva malogró la buena intención. Será cuestión de redondear bien la idea que la intención es buena y puede resultar de gran beneficio. Sobre todo porque los augurios para la próxima y venideras temporadas pintan muy bien y hay que agregar atractivos a los que la naturaleza prodiga.

Rectificar no duele

Rectificar, cambiar son verbos que no suelen estar en la gramática de los políticos, sobre todo cuando están en el gobierno y así la pagan. El intendente tuvo dos gestos casi consecutivos de cambios sobre la marcha que dan la razón a los peticionantes y alivian de tensiones su tarea. Uno fue avenirse con sus concejales a la rebaja solicitada desde diversos barrios a los costos de instalación de las columnas y sus respectivas luminarias. El otro ha sido la eliminación de disposiciones anexas al contrato con los trabajadores de las cooperativas de desocupados. Se trataba de un verdadero decreto "macrista" que pretendía la renuncia por escrito de la gente a todo tipo de protesta en el marco de una pretendida protección a los instalaciones oficiales e instituciones. Una represiva "capitis diminutio" traducible por "trabajás si te portás bien y no protestás" y que no emanaba de Bienestar Social de la Nación.

Quizás y sobre todo si la gente vinculada al quehacer artístico comienza a hacer oír su voz, podría continuar esta revisión de medidas con la jubilación de oficio -predesalojo del cargo- que le habría llegado a Willy Wullich, hombre que a lo largo de 10 años ha conducido con maestría el Teatro Colón. Gran articulador de la actividad artística vocacional, popular y de excelencia de la ciudad en todos sus rubros y géneros como no se recuerda en ese escenario privilegiado de la ciudad y de los marplatenses.

Se vienen los tres salvadores

Todo tipo de comentarios se escuchan en el laberinto de la interna peronista luego de la aparición en los principales muros de prolijas pintadas hechas por costos compañeros del rubro transportados para la ocasión. La leyenda es obvia "Kirchner 2011- Juntos por Mar del Plata- Boudou, Cheppi, Adela". Algunos rememoran recientes tríos muy mentados. Los más ácidos refunfuñan: "Ya vienen otra vez a llevarse todo". Los más resignados y por tanto más ingeniosos replican: "Hay que alegrarse, es un trío, si fueran cuatro estaría también Echegaray y se armaría un truco con mucha banca, dos de Kirchner frente a dos de UPAU"...

Bromas aparte, la militancia, al margen de algunos que están levantando puentes para acercarse, en gran parte se apresta a juntarse, no dejarse arrear y sobre todo regalarse. El sábado una peña para conmemorar el 90 aniversario del nacimiento de John Williams Cooke reunió a 250 personas, la mayoría de juventud y el Frente Revolucionario para la Victoria con otras agrupaciones, inclusive integrantes del PJ, organizan para el 21 del mes un "Cabildo Abierto" frente al busto de Perón en Luro y Mitre. Todos los interesados en hablar se anotan sobre la marcha y en 3 minutos cada uno se puede despachar a gusto. Hace dos meses hubo uno similar y muy exitoso en Plaza Rocha y la militancia se entusiasma.

Entretanto sigue la fuga de cerebros marplatenses hacia el orden nacional pese a que después del malón finoli de Echegaray sus boys, la Feliz es mirada de reojo. Es Gabriel Pampín, el delfín de Juan Garivoto en la sede partidaria, el que ahora se va con un puesto en el Ministerio de Agricultura de Julián Domínguez. Consecuentemente suman cada día más los "kirchneristas puros" que como Tato Serebrinsky buscan capillas donde no haya palomas que ninguneen a los fieles.

Desde el reservorio

Datos del sereno. Unos papeles salvados de la inundación del tanque de Plaza Mitre, mojados y estropeados ellos, sin embargo dejan entrever más o menos sus coincidencias parcializadas en tramos del reciente informe del tsunami escatológico para Mar del Plata. Habían trabajado allí, contratados (el contrato venció o no se renovó), por profesionales de OSSE para responder a sus órdenes en estudios sobre las aguas de Mar del Plata y su costa. Estaban obligados a guardar confidencialidad como rige el código mínimo de ética profesional. Unos datos mínimos y descolgados del contexto parecen haber sido usados en aras ¿de... qué, de quién, por qué?

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