"¿Quién me puede decir algo a mí de todo lo que hice en Boca?"

Abbondanzieri rompió el silencio; dijo que en el 95% de los goles los arqueros pueden hacer algo más para evitarlos, pero que no tuvo responsabilidad en el tanto de Gallardo, y admitió que el equipo necesita salir campeón
Roberto Abbondanzieri rompió el silencio. Desde julio pasado, durante la gira que el plantel hizo por Europa, no hacía declaraciones. Se sentía muy cuestionado, casi maltratado. Boca no estaba en un buen momento y él no acompañaba desde el arco. Estuvo (y por momentos todavía lo está) envuelto en dudas, inseguridades que salpicaron a toda la defensa. Pero ayer, luego del entrenamiento matutino, dijo lo suyo. A los 37 años, se dirigió con franqueza al hincha y habló de todo: del presente, del superclásico en el Monumental, de las presiones y del Mundial de Sudáfrica.

"¡Cómo no voy a disfrutar del fútbol! Yo salgo a la cancha y quiero ganar, pero disfruto la antesala de los partidos y más si se trata de un clásico con River. Por lo único que sufro es porque mi hijo de ocho años no pueda venir más a la cancha, porque se angustia mucho. Desde la derrota con Godoy Cruz (20 de septiembre) que no va... Yo no tengo mala leche, pero en el fútbol argentino de hoy a veces parece que uno tiene que ser mala leche para hacerse respetar. En el fútbol nos conocemos todos. Hace 12 años que estoy en el club y sé que hay algunos periodistas que critican con saña, olvidándose de que detrás de uno hay una familia. Por eso, y para despejar un poco la mente después de nueve meses de palos y palos, opté por guardar silencio", explicó el Pato, algo más tranquilo, el día después del empate con River 1 a 1, por el torneo Apertura, donde fue importante para Boca con el penal que le desvió a Ortega.

-¿Se quedaron conformes con el empate?

-En el primer tiempo jugamos mal y en un momento pensamos que lo podíamos perder; fue como si no hubiéramos ido, pero en el segundo, más allá del empate, nos quedó el sabor amargo de que pudimos haberlo dado vuelta. Por cómo veníamos, haber sacado diez puntos de los últimos doce es bueno. El punto estuvo bien porque en líneas generales Boca no hizo el partido que tenía que hacer.

-¿Cáceres les pidió perdón por la expulsión?

-Sí, fue un gesto muy grande de parte de Julio. Pensábamos que después de la expulsión de Villagra lo podíamos ganar. Si él hubiera estado más frío, por ahí no lo expulsaban o, de última, también le hubieran sacado la tarjeta roja a Ortega.

-¿Volviste a ver el gol de tiro libre de Gallardo?

-Sí, no tuve responsabilidad. El arquero no tiene responsabilidad en ese tipo de goles. Soy autocrítico y digo que en el 95% de los goles los arqueros pueden hacer algo más para evitarlos, pero eso no quiere decir que sea responsable. Sucede que hay muchos golazos que se hacen al palo del arquero. Si Gallardo me lo hubiera hecho en mi palo, no podría venir a entrenarme. ¿Cómo hago para salir de mi casa? Yo incluso doy un paso hacia mi derecha, pero tuve mala suerte porque enfrente tenía a un gran ejecutante. En el segundo tiempo, cuando pateó Román un tiro libre desde el mismo sector, la diferencia de la distancia de la barrera fue distinta. Y dos metros es mucho.

-Si en el próximo clásico hay otro tiro libre, ¿qué harías?

-Estoy analizando no poner barrera, porque así le sacás una referencia al ejecutor. O puede ser también poner una barrera abierta o un hombre en el palo. Depende. Habría que entrenarlo. Lo estuve practicando, pero en un Boca vs. River hay muchas responsabilidades.

-¿Cómo ves a Boca en el torneo?

-Necesitamos salir campeones o, al menos, pelear el campeonato hasta la última fecha. En Boca hay una exigencia muy alta y si no ganamos un título, enseguida tenemos reproches, a pesar que la última vuelta olímpica que dio el club fue hace apenas nueve meses. Nosotros malacostumbramos al hincha, pero está bien.

-En ese contexto, ¿se puede disfrutar del fútbol?

-Lógico que trato de disfrutar, porque me queda poco tiempo. ¿Quién me puede decir algo a mí de todo lo que hice en Boca? A mí nadie me regaló nada y por eso soy el arquero de Boca a los 37 años. Por suerte, a pesar de las cag... que me pueda mandar, el hincha sabe todo lo que yo le di al club y me lo reconoce.

Comentá la nota