¿Quién da más?

Se acerca el 8 de marzo, día que se pondrá a consideración la gestión de Brizuela del Moral. El propio gobernador entendió que es el momento de su aprobación en las urnas, por eso alertado por las circunstancias adversas que se podrían avecinar en octubre, decidió desligarse de la contienda electoral directa con los Kirchner. Sin embargo, a pesar de la estrategia de Brizuela, las elecciones de marzo también significan el primer examen electoral para la presidenta de la Nación. En ese contexto comenzó a funcionar un mercado de votos, donde se intercambian todo tipo de prebendas por sufragios.
Fuego cruzado

Existen fuertes versiones en la calle, que dan cuenta de la entrega de electrodomésticos, colchones y mercadería desde el lunes pasado en barrios del sur y del norte de la Capital y en el interior. Es probable, que según de donde parta el comentario, hagan cargo del desvío de los fondos públicos para prebenda, a uno u otro contendiente en estas elecciones de marzo.

A pesar del descrédito en que cae tal información, lo cierto es que a un poco menos de un mes del acto electoral, ya comenzaron a circular en los pasillos de la Legislatura, los necesitados de siempre, entrenados ya para aparecer al mercado de votos. Este, es el signo más evidente de la miseria de las campañas, la del uso indiscriminado de los recursos públicos para la compra de la voluntad de los votantes.

Trascendió, que algunos legisladores comenzaron la semana pasada a visitar distintas localidades llevando promesas de obras y trabajo, por su parte, intendentes del interior también están elaborando sus listados, sobre la base del padrón de afiliados a su partido.

En este juego macabro, ya fue públicamente denunciado el titular de la delegación de Desarrollo Social de la Nación Gustavo Ferreyra por entregar elementos en los barrios para acompañar la campaña de la alianza peronista, y por su parte, se supo que el candidato a la reelección de la senaduría del departamento de Capayán, anduvo por la zona ofreciendo trabajo a los jóvenes, para obras que tendría en carpeta el gobernador Brizuela del Moral.

Con la campaña instalada, más que nunca la eficiencia del gasto para los dos sectores mayoritarios que se dirimen la mayor porción de votantes, será fundamental para que no se note tanto el costo del triunfo. Tanto, el mandatario provincial como la presidenta, a la que le toca solventar las prebendas en todas las jurisdicciones del país, están afilando los lápices para sacar la mayor ventaja del manejo de los fondos públicos de cara a estas elecciones, fundamentales para el futuro de ambos.

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