¿Quién financia a la Argentina post AFJP?

En las gerencias de legales reconocen que, tras la estatización, habrá que ponerse creativos para generar financiamiento para el mediano y largo plazo. Prevén un 2009 de transición.

- ¿Todo tranquilo?

-Tranquilo, sí... por una hora más.

Son las 9 de la mañana del día anterior a la aprobación de la ley de estatización de las AFJP. Los bancos todavía no abrieron sus puertas al público, pero el tema, aún en potencia, es un obligado del encuentro con abogados de bancos organizado por Eugenio Bruno, socio de Nicholson y Cano, para Asuntos Legales.

Con la fija de que la estatización saldría, durante más de una hora la mirada legal de los bancos analizó la coyuntura jurídica, las proyecciones de crédito e inversión para 2009 y el impacto que la crisis internacional tendrá en nuestro sistema. De atrás para adelante, los concurrentes (más un profesional que fijó su posición vía correo electrónico) coincidieron en descartar una caída de cualquiera de los bancos que operan localmente.

La ausencia de anclaje al dólar, el bajo nivel de colocaciones hipotecarias y una situación de alta liquidez marcan las principales diferencias con respecto a los sistemas financieros de las economías que, hasta ahora, se han llevado la peor parte del azote de la crisis internacional.

En terreno local, lo de las AFJP, dijeron, los afecta de doble forma. Directamente, por la desaparición de una fuente de financiamiento de largo plazo. Indirectamente, por la inestabilidad que genera en el contexto.

“Se vuelve a instalar el tema de la inseguridad jurídica. No podemos apartarnos de este concepto. Había una ley, ahora la cambiaron. Va a ser importante ver cómo reaccionan los jueces”, analizó Sergio Gabai, gerente de Legales del Banco Supervielle.

Para Bruno, lo de las AFJP “ha afectado en cierta medida la confianza de los inversores en la Argentina y, en general, de importantes actores económicos”.

Consecuencia de ello, “hay una menor expectativa de inversión y desarrollo de negocios, con lo cual hay menos proyectos financiables por el momento”.

Con la coincidencia en que las AFJP eran fuente de financiación para proyectos que requerían muchos billetes y paciencia, infraestructura, por ejemplo, Horacio Liendo, abogado del Área Corporativa y Tesorería del Standard, dijo que “hoy no sabemos cómo van a ser las reglas del juego, porque no existen todavía; la incertidumbre es total”.

Habrá que “ponerse creativos y abrir las carpetas de los años 80”, aportó Leonidas Castillo Carrillo, abogado del Área Corporativa y Tesorería del Santander Rio. “Hoy, el que invierte no sabe cómo ponerle precio a su inversión, cómo evaluarla, cómo mitigar los riesgos”.

Así y todo, esa creatividad sólo dará lugar a “otro tipo de negocios”, retomó Liendo. “Los de infraestructura, que precisan de grandes inversiones, van a ser difíciles de encontrar”.

Para Daniel Levinsonas, abogado Jefe del Área Letrada Buenos Aires del Banco de Córdoba, las operaciones de crédito de consumo se verán retraídas, toda vez que se estructuraban en fideicomisos securitizados. “Seguramente va a ser menor el crédito y consecuentemente los bancos deberán virar su estrategia a generar ingresos por servicios y no por el diferencial entre tasa pasiva y activa”, dijo.

Sobre la estatización de los fondos de jubilaciones, los entrevistados apuntaron que no sienten que haya una intención generalizada de hacer juicios, pues “tampoco hay una visión clara de qué va a pasar y cómo va a funcionar el nuevo sistema”. En efecto, resaltaron que la nueva ley tiene que ser reglamentada -y mucho- y recién ahí podrá verse en qué situación está cada uno de los actores involucrados.

“Este tipo de reclamos se da a partir de una resolución a favor. Van a reclamar si ven que los jueces comienzan a fallar a partir de este cambio legislativo”, apuntó Gabai. Con estadística pura, el análisis de Castillo Carrillo fue más directo: “Incluso con el corralito, ¿cuántos amparos hubo? ¿400.000 en todo el país? Y había millones de ahorristas”.

Proyección

En el modelo de reestructuraciones 2002/3, los vencimientos importantes de capital se patearon para 2009/10, pensando que las circunstancias del ahora iban a estar acompañadas por la palabra estabilidad. Desde entonces se fue reduciendo esa deuda, pero la reestructuración “es un tema que puede estar presente si las cosas de ahora no se resuelven rápido y bien”, dijo Bruno.

En ese contexto aparece la deuda privada, con vencimientos locales e internacionales tanto para el año próximo como para el del bicentenario, en “un escenario donde no hay acceso al crédito para refinanciar y la caja se achica”. De hecho, “en el sector de pymes ya se están empezando a ver algunos concursos y acuerdos preventivos extrajudiciales, y en empresas grandes hay tres casos de procesos de reestructuración, y muchas otras que están esperando para ver cómo termina el año”, advirtió el socio de Nicholson & Cano.

“Para mí, 2009 va a ser un año de transición... en el mejor de los casos. Hay que ver cómo se maneja la confianza en el país, al menos del sector privado. Todo indica que va a haber un mayor rol del Estado en proyectos de inversión, porque supuestamente ahora va a tener la disponibilidad financiera‘, prosiguió.

Según el profesional, se van a ver proyectos de infraestructura pública con algún aporte privado y del Anses, y habrá que ver cómo se resuelve la crisis global y cómo vuelve a fluir el financiamiento para las economías emergentes, posibilidad sobre la que se mostró dubitativo.

En palabras de Gabai, el esquema hasta ahora era que para el corto plazo funcionaban los bancos y para el largo, el inversor natural era la AFJP. “¿Quién va a ser el inversor de largo plazo? Si no se genera un marco normativo que dé un determinado grado de certidumbre, es muy difícil atraer a este tipo de inversor”, dijo.

A eso se suma que, “en el plano cambiario, sin inversores institucionales locales, el ingreso de los inversores del extranjero -suponiendo que no tuvieran problemas- tampoco es tan simple porque hay un montón de controles respecto de lo que pueden y no pueden hacer”, siguió Liendo.

“El tema es cuánto dura esta transición o cuándo vuelve la posibilidad de tener fondeo como para que esto se vaya revirtiendo”, coincidió Castillo Carrillo.

Para la actividad, entonces, se proyecta una retracción.

“Debería haber un achicamiento del sector que, si bien está fuerte, deberá ajustarse a la realidad del mercado”, arriesgó Levinsonas. “Creo que va a haber un aumento de la incobrabilidad y más presentaciones en concurso preventivo -continuó-, lo que en Capital repercute seriamente pues el Fuero Comercial hoy recién se está poniendo al día con los juicios de 2001/2002”.

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