¿Quién está en condiciones de tirar la primera piedra?

En infinidad de casos hubo funcionarios que fueron elegidos para un cargo legislativo y luego las urgencias obligaron a que ocuparan funciones en municipios, gobernaciones o en el Poder Ejecutivo nacional.
Lo cuestionable radica en que un intendente explicite o grite con un megáfono que está dispuesto a dejar por unos días su cargo para encabezar una lista como candidato a concejal.

De esta forma, cerramos una semana salpicada por la polémica de las candidaturas testimoniales que agigantó la figura de Raúl Alfonsín por aquello de la conducta ética y el respeto por las instituciones que caracterizó al líder del radicalismo.

Ponemos a disposición de usted, estimado lector, la nota publicada este domingo por el diario "La Voz del Interior", que, titulada "Desprecio por el mandato popular" (www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=506759), grafica con notable precisión lo que sucedió en esa provincia con candidatos que no respetaron la voluntad de las urnas.

Pero vamos paso a paso como dijo alguna vez –en fútbol- el filósofo contemporáneo Reinaldo Carlos Merlo. Un día Mauricio Macri ofreció una conferencia de prensa para anunciar que la fecha de los comicios legislativos para la Ciudad había sido fijada en el 28 de junio, y para el periodismo en general estuvo todo bien.

Pero esa intervención del jefe de Gobierno porteño habilitó a Cristina Fernández de Kirchner a que, sólo 24 horas más tarde, desde Rawson (Chubut), efectuara idéntico anuncio, y en los medios se registró un rechazo generalizado al adelantamiento de los comicios. En términos globales no se evaluaron ambas decisiones con la misma objetividad.

Luego, desde el macrismo se dejó entrever que evaluaban la posibilidad de que Gabriela Michetti se presentara como candidata a legisladora nacional por la Ciudad, cuando fue elegida para ejercer el cargo de vicejefa de Gobierno y aún le restan más de dos años por cumplir en esa función, y hubo muy poco run run en los medios; hasta que los bufones de Kirchner echaron a rodar la versión de que Daniel Scioli podría representar a la provincia de Buenos Aires el 28 de junio, y para el periodismo la Argentina pareció desplomarse.

E irrumpieron abogados constitucionalistas de la enorme jerarquía de Gregorio Badeni o Carlos Sabsay, quien, en particular, se manifestó en rechazo de la posibilidad de que jefes comunales del kirchnerismo bonaerenses se presenten en los comicios para llevar a cabo candidaturas de las denominadas testimoniales; y todo el arco opositor y los periodistas de renombre de todos los medios salieron en cadena a hablar de una farsa, de la mentira a la gente, de que esa actitud (del mandatario bonaerense e intendentes) no era ética, cuando antes se habían exhibido ciegos, sordos y mudos cuando surgió la versión de Michetti.

¿Quién está en condiciones de tirar la primera piedra? Nadie. Porque hasta la adalid o abanderada de la ética en la política, Elisa Carrió, habilitó durante los últimos dos meses a que sus operadores intentaran consensuar un acuerdo con Mauricio Macri de cara a las elecciones legislativas, sobre todo cuando se aprobó en el Congreso el adelantamiento de los comicios.

Mucho menos puede tirar la primera piedra el periodismo. En los últimos dos años, en distintos panoramas nacionales venimos advirtiendo que pareciera que existe un virtual acuerdo y concurso entre medios y políticos de la oposición denominado "péguele a Kirchner", y se lo ha transformado como el gran concurso nacional. El dilema asoma cuando en el medio se prescinde de la información, el valor supremo que debe regir la actividad periodística. Lo reprobable es ocultar parte de la verdad al lector, oyente, televidente o cibernauta, aferrados –por temor- al argumento de la manada de periodistas que optan por el camino cuestionable del ocultamiento de parte de la verdad.

O estaba mal la estrategia de Gabriela Michetti cuando maduró la posibilidad de que irrumpiera en los comicios de junio como está tan mal la posibilidad de que Scioli deje su mandato para presentarse como primer candidato a diputado; y fue tan cuestionable la decisión del Gobierno nacional de adelantar los comicios como aquel anuncio de Mauricio Macri que abrió las puertas al kirchnerismo para adoptar idéntica medida.

Están en el mismo lodo todos manoseados. Respecto de los medios, es penoso confirmar que cada vez que los bufones del kirchnerismo (Horacio Verbitsky, Martín Granovsky o Alfredo Zaiat) salen a fogonear rumores, los mismos periodistas que cuestionan todo de los Kirchner se suben a ese carrousel de versiones y les dan un tratamiento tan serio como si se tratara de decisiones oficializadas, y con títulos de tapa que comenzó a imponer Clarín en los últimos años, del tenor de "Ahora desde el kirchnerismo dicen que…" y van… que dan vergüenza ajena.

En todos los casos es como si existiera un virtual acuerdo entre medios y Gobierno para distraer a la población, sobre todo cuando afloran escándalos como los de los índices del Indec, la inflación y la desbordante ola delictiva con robos, secuestros y asesinatos –que no es para nada una sensación de inseguridad- que desaparecen de la cobertura mediática para ser reemplazadas por debates en cadena donde se convoca a todo el mundo a opinar sobre globos de ensayo de los K.

Saben que son globos de ensayo, saben de dónde provienen, quiénes son los bufones del rey y los ideólogos de esa política comunicacional, pero igual se suben a la calesita y al tren que ofrece material no informativo al fiel estilo del "pasto pa’ la gilada".

Para nosotros existen acuerdos por debajo de la mesa entre Néstor Kirchner y Mauricio Macri en cuestiones de "política fina". Por ejemplo, para sortear el escollo de los comicios para la Ciudad y el territorio nacional. El acuerdo contempló el adelantamiento de los comicios y el primer globo de ensayo con Gabriela Michetti para habilitar que los K echaran a rodar la propia posibilidad de que Daniel Scioli hiciera lo mismo, es decir, dejar momentáneamente un cargo para el que fueron votados para presentarse como candidatos a legisladores. Hay un objetivo común: restar toda chance electoral a Elisa Carrió, independientemente de si se presenta o no como candidata.

Para los K y el macrismo sería lo mismo que minar toda la estrategia del frente opositor que integran la UCR –revitalizada tras el fallecimiento de Raúl Alfonsín-, la Coalición Cívica y el socialismo; y sería funcional esa idea al objetivo central de Néstor Kirchner de erigir como contrincante a Francisco De Narváez y Felipe Solá para reavivar el fuego de la interna de la interna del Justicialismo, que, según se pudieran dar los números el 28 de junio, podría traccionar agua para el molino del titular del PJ.

Al respecto, aconsejamos prestar atención a los dichos del ex intendente de Córdoba, Luis Juez, quien viene alertando que, en Córdoba, Néstor Kirchner va a cobrar por dos ventanas: por la del candidato del gobernador Juan Schiaretti (¿Eduardo Mondino?) y por la de Patricia Vaca Narvaja (Eduardo Accastello, intendente de Villa María). Lo mismo podría suceder en Santa Fe con la presentación por separado de Carlos Reutemann y Agustín Rossi. En la Rosada, Olivos y El Calafate imaginan una y mil formas de diseñar la estrategia de "la colectora", que tan buen resultado le dio en territorio bonaerense en 2007.

Si hasta el posible portazo de Solá en el frente que integra con Macri y De Narváez (hasta ahora) viene salpicado de las mismas sospechas de acuerdos sellados por debajo de la mesa. Pobre Felipe, no pega una. Viene de ser ninguneado por el Frente para la Victoria que no le dio un solo cargo de relevancia en la Cámara Baja; quedó en la línea de fuego cuando se cuestionó la falta de ética de funcionarios elegidos para un cargo que después no cumplen –porque le restan dos años como legislador y prefirió presentarse el 28 de junio- y vuelve a ser ninguneado esta vez por Mauricio y Jorge Macri quienes no le permiten poner una candidata (Claudia Rucci) en tercer lugar en la lista de diputados.

Este lunes será el "Día D", según dejó entrever el ex gobernador bonaerense para dilucidar si ese frente sigue en pie.

En cuanto al radicalismo, los medios (y dale con Pernía…) han querido instalar a Ricardo, hijo de Raúl Alfonsín como el heredero de la causa de los desposeídos que abrazó el ex presidente 1983-’89, pero ha sido Margarita Stolbizer (curiosamente desde la Coalición Cívica) la que mejor pudo acaparar la repercusión del fallecimiento del líder radical, favorecida por el reverdecer de un reclamo por políticos nuevos y por el respeto de las instituciones y la ética en la política. La UCR debatirá los caminos a seguir la semana próxima en Mar del Plata, y sabe que no puede desperdiciar la oportunidad de aprovechar el mismo reverdecer del sentimiento radical que viene favoreciendo a Stolbizer tras la muerte del "Padre de la Democracia" con mayúsculas.

Les cuesta reconocer a los políticos de la oposición que muchas veces son generadores de iniciativas a las que luego echa mano el kirchnerismo. Les cuesta reconocer que cada vez que Néstor Kirchner sale al ruedo con un globo de ensayo quedan dando vueltas en el aire y hasta salen a anunciar impugnaciones a decisiones que nunca fueron oficializadas.

Es decir que, junto al periodismo, terminan por impugnar algo que no existe (hasta que se oficialice); de hecho, Florencio Randazzo y Aníbal Fernández salieron este último sábado a negar que el Gobierno hubiera impulsado la presentación de Scioli o los intendentes en las elecciones legislativas.

Iniciativas como el adelantamiento de los comicios y los continuos globos de ensayo y acuerdos K-Macri están minando las decisiones de Elisa Carrió, que pareciera haberse recluido en un retiro espiritual de Semana Santa, porque se llamó a silencio de radio y hasta pende de un hilo el acuerdo De Narváez-Macri-Solá.

Vienen a cuento estas referencias para subrayar el reconocimiento que venimos haciendo al buen manejo de la inmediatez que exhibe Néstor Kirchner, que no es lo mismo que decir que estamos de acuerdo con la gestión presidencial K, o con las decisiones o globos de ensayo que adopta.

Si hasta los periodistas que más cuestionan la gestión de los Kirchner entran en el juego, exhibiendo una penosa imagen cuando, en vez de informar, dedican una semana entera a debatir sobre una versión, un trascendido, que luego es desmentido por dos ministros del Gobierno.

Insistimos, en infinidad de casos los funcionarios fueron elegidos para un cargo legislativo y luego las urgencias obligaron a que ocuparan funciones en municipios, gobernaciones o en el Poder Ejecutivo nacional. No es ilegal este procedimiento.

Nadie está en condiciones de tirar la primera piedra. Ni siquiera nosotros, quienes hacemos Agencia NOVA. Pero intentamos no quedar envueltos en ese miedo que paraliza a la hora de escribir. Que si escribimos tal cosa podemos ser tildados de kirchneristas o antikirchneristas. Escribimos lo que sentimos y punto. Intentamos, humildemente, no esconder parte de la verdad para sumarnos al rebaño periodístico. A veces acertamos, otras no. "Puede fallar, puede fallar", decía Tusam. Pero escribimos lo que pensamos y ponemos nombre y apellido a nuestros panoramas nacionales, provinciales y legislativos. (www.agencianova.com)

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