Ley de Quiebras: Moyano teme reducir su caja

• POLÉMICA POR LOS CAMBIOS PARA INCLUIR A FÁBRICAS RECUPERADAS. HOY, REUNIÓN CON MORENO
La modificación de la actual Ley de Quiebras, enarbolada por Néstor Kirchner como su primer proyecto de ley en caso de ser electo diputado, ya enfrenta al ex presidente con el titular de la CGT, Hugo Moyano. En la intimidad, el jefe de los camioneros expresó sus reparos a esta iniciativa que, en caso de prosperar, afectaría directamente a los aportes que los trabajadores en relación de dependencia realizan a los sindicatos.

De acuerdo con informes del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas (MNFR) existen actualmente unos diez mil obreros organizados en cooperativas nacidas a partir de la quiebra de las empresas donde estaban empleados. Esos trabajadores, confirmaron desde la cúpula de la CGT, no tienen empleador. Técnicamente, no están en relación de dependencia y no rige para ellos el aporte directo que va del uno al tres por ciento a los sindicatos y del tres por ciento a la obra social. Todo pérdida para las arcas moyanistas.

Si bien desde la central obrera minimizaron el impacto que la modificación a la Ley de Quiebras pueda tener, teniendo en cuenta que el total de fábricas bajo control obrero nuclea a 10 mil aportantes, el temor de los sindicatos es que una eventual profundización de la crisis económica derive en una ola de quiebras y que esas empresas se reconviertan a cooperativas sin aportes sindicales.

Los gremios que ya expresaron abiertamente su resistencia a las modificaciones celebradas por Néstor Kirchner en el conurbano y por Cristina de Kirchner en la cumbre de la Organización Internacional del Trabajo en Ginebra son Camioneros de Moyano, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), de Roberto Fernández; la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), de Gerardo Martínez; y Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), del vocero cegetista, Héctor Daer. En cambio, entre los caciques sindicales que avalaron los cambios a la Ley de Quiebras se anotan Antonio Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica; Juan Carlos Martínez, de la Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero y Afines (FATICA); y la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FETIA).

Más reclamos

El malestar de los sindicatos con el proyecto impulsado por Kirchner vía el MNFR no es unilateral. Las fábricas recuperadas también reclaman a la CGT por el incumplimiento de la Ley 14.250 de Asociaciones Sindicales y Profesionales, sancionada por el Gobierno de Juan Domingo Perón, y que obliga a los gremios a dar capacitación a las cooperativas de trabajo. Hoy, el presidente del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas, el abogado Luis Alberto Caro, se entrevistará con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para contarle los pormenores del proyecto en el que se inspiró Kirchner para impulsar la modificación de la Ley 24.522 de Quiebras. Los principales cambios apuntan a los artículos 189, 190 y 191 para eliminar la regla que marca como excepción la continuidad de la empresa en quiebra.

Además, la actual redacción de la ley establece que sólo se puede cobrar el 50% de los créditos laborales y sin intereses. Los trabajadores, pese a ser acreedores privilegiados, tampoco pueden compensar sus créditos, a diferencia de un acreedor prendario o hipotecario. Pero con las modificaciones avaladas por el kirchnerismo, los obreros podrán compensar el 100% de sus créditos, con intereses, y cobrarse incluso del patrimonio activo de la empresa, dándoles así la posibilidad de organizarse en cooperativa y tomar el control de las firmas.

El proyecto fue presentado por primera vez en 2004 cuando, después de la salida de la convertibilidad, existían ocho mil fábricas cerradas por quiebra.

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