"Queremos tener una interna fuerte en el PJ, para confrontar en absoluta transparencia".

"Queremos tener una interna fuerte en el PJ, para confrontar en absoluta transparencia".
De paso por París, Puerta reclamó una "institucionalización" del partido. "El kirchnerismo fue un veneno", dijo.
Un sabor francés tendrá la resurrección del peronismo en la Argentina. Desde la derrota del kirchnerismo en las urnas, los peronistas y los aliados que les ganaron por afuera del partido han comenzado a llegar uno a uno a descansar a París y a discutir nuevas ideas. El último en aterrizar fue el ex presidente Ramón Puerta, que exige "internas democráticas y transparentes en el PJ" y "revitalizar el sistema de partidos" para poder reconciliarse con sus vecinos y con el mundo. Su propuesta: "Una interna fuerte, para que confronten fórmulas en transparencia absoluta. El que pierde, puede apoyar sin rencor al que gana y el que gana, tendrá la tranquilidad de que no se quiebra. Para conseguir esto no debemos conseguir candidatos a priori. Hay una mala formación en Argentina de pensar primero en el candidato y después en la estructura".

En un café de la plaza Victor Hugo y durante un cuarto intermedio de un sonoro encuentro con más peronistas, el ingeniero Puerta habló con Clarín. "Yo creo que el kirchnerismo es el verdadero veneno del peronismo. El peronismo es diálogo, es armonía, tiene política exterior. No podemos hacernos cargo los peronistas de esta visión kirchnerista".

"Lo que esta en crisis es el modelo productivo. La visión kirchnerista es absolutamente extractiva. Es el que mete un taladro y cuando mas hondo va, mas petróleo puede llegar a sacar. El modelo extractivo es el que si tiene déficit, pone nuevos impuestos. Por eso chocó con el campo. El matrimonio Kirchner es un fiel intérprete de la Argentina extractiva y vienen de una provincia extractiva. Yo pertenezco a la otra Argentina. Jamás hay que volver a caer en ese viejo enfrentamiento entre campo e industria, entre privados y estatales. Hay un rol para cada uno. Lo que debemos reconstruir es la Argentina productiva, que fue devastada por el matrimonio Kirchner" aseguró el ex presidente misionero.

¿A dónde va el peronismo?

Primero hay que decidir a dónde va el país con su sistema de partidos. Argentina está sin sistema de partidos y, desde el 83 nunca estuvimos institucionalmente tan débiles, en absoluta anomia institucional en material política. Veo con simpatía la reorganización y el progreso radical y siento una sana envidia de poder avanzar en una institucionalización.

¿Qué es institucionalización?

Que un partido tenga debate interno, reglas de juego, que al menos tenga dos líneas internas, donde podamos confrontar posiciones dentro de lo que es nuestra doctrina.

¿Esa reconstrucción del peronismo puede ser traumática? ¿Por ejemplo, que los gobernadores no dejen gobernar a la presidenta?

De ninguna manera. Los gobernadores peronistas van a acompañar a la presidenta, así como han acompañado a Néstor y Cristina. El peronismo debe funcionar y siempre ha tenido la sabia inteligencia de olfatear el poder, Hoy el poder se nos va a ir de las manos porque hay un Cobos que mide más y un radicalismo que crece, si nosotros no nos organizamos con reglas de juego modernas, con política, con república y con democracia.

-¿Cómo imagina el tránsito hasta el 2011?

El mal final ya lo tuvieron el 28 de junio. El pueblo les voto casi en un 70 por ciento en contra del matrimonio Kirchner. Ese es el mal final que se da la en la democracia. Es fundamental el funcionamiento del oficialismo pero también de la oposición. Estoy relativamente optimista con la actitud de habilitar el dialogo, de entender que los super poderes se deben limitar. Son acciones que contradicen seis anos de mesianismo, que solo condujo a Argentina a más pobreza, a más brecha entre ricos y pobres, al descrédito internacional. El fracaso no pudo ser mayor. El gobierno del matrimonio Kirchner ha sido el peor de los últimos 50 años y quedan 2 años y medios que no hay que perderlos: hay que ganarlos.

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