"Queremos los 18 puntos"

Astrada sueña con ganar todo lo que le queda a River para no seguir sufriendo. Hoy, ante Atlético, tiene el primer desafío. ¿Aprobará?
Asomaba la fecha ocho, sí, apenas la octava de este ciclotímico Apertura, y River ya se encontraba afuera de todo. También Gorosito lo estaba. Sin Copa Sudamericana, lejos de la vanguardia doméstica, así pues nada de lo que merodeara por Núñez se suponía capaz de contagiar síntomas alentadores. Salvo la llegada de un nuevo entrenador, claro, con su discurso siempre optimista en el albor de una era. "No podemos ser los primeros en quedar fuera de la Copa Libertadores", fue el speech de presentación que eligió Leonardo Astrada para intentar motivar a un plantel moretoneado.

El Negro será un tipo del riñón, pero queda a la vista que no está para transplantes milagrosos. Entonces, se sometió a un curso intensivo a través de las desventuras de este River moderno. Un día le faltó Ortega, al siguiente Fabbiani mandó a callar a la brava platea San Martín, al rato el DT fue testigo de una pelea entre jugadores y dirigentes en pleno camarín, durante la semana algunos de sus muchachos recibieron amenazas telefónicas, luego se deprimió el último ídolo, todo como para opacar una considerable mejoría futbolística, más desde el juego que por los resultados conseguidos. Hasta que en Rosario, ante el Newell's líder, el "drama" de no entrar a la Copa se convirtió en la más cruda de las realidades, al menos por ahora.

Por eso el objetivo seguirá siendo cosechar la mayor cantidad de puntos antes del arribo de Papá Noel, aunque es el propio Jefe el que hoy reconoce que "una vez terminado el torneo vendrán cosas más importantes por las que pelear comparadas a las que tenemos ahora". Y ese ahora, de todas formas, lo ubica ante una final de las que cuentan para la tan temida tabla que River no está acostumbrado a mirar. "Tenemos seis partidos por delante y queremos los 18 puntos. Recién después de eso, ya en el próximo torneo, podremos pensar en luchar por el título, que es lo que merece la historia de este club", resaltó Astrada.

Atlético Tucumán, en zona de descenso directo, no es lo que se dice un aluvión de fútbol, aunque anda como un nene con Chiche nuevo: Sosa debuta en el Monumental después de que su equipo reaccionara frente a Tigre (4-2). Ese triunfo en la fecha anterior le permitió superar a River en el Apertura, pero el Decano sigue siendo uno de los siete equipos que están por debajo de la Banda en la tabla de los promedios. Por eso los dos se juegan mucho pensando a futuro. Uno lo sabe desde que logró el ascenso a Primera y el otro lo va entendiendo poquito a poco. Y el Jefe, por ende, en su incansable búsqueda de una identidad de juego, estrenará su tercer dibujo táctico en algo más de un mes, un 4-2-2-2 con dos lanzadores y dos puntas veloces.

Astrada es consciente de que así no se puede seguir, aunque también sabe que sus pruebas ya no tienen un amplio margen de error. Si no funcionan, River se acercará peligrosamente a otro récord negativo, el de salir dos veces último en apenas un año.

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