"Queremos golear siempre pero la Copa es más hostil".

El capitán admitió que River es pasado y la mente ya le apunta a Libertad. Sabe que será una historia diferente pero quiere la misma receta: "Intentar jugar".
Su andar pausado, mentón al cielo, le imprime un aire canchero. Su categórica pegada, Ojeda derrotado ante su diestra, goleada histórica a River latente, todo magnifica ese porte. Pero a la hora de hacerle frente a los grabadores y micrófonos, Adrián González, incluso orgulloso, baja el tono: "Lamentablemente, es todo muy efímero. Tenemos dos competencias, ya hay que estar pensando lo que debemos hacer contra Libertad. Obviamente, con la alegría normal de haber ganado un partido importante, histórico para nosotros. Pero ya está, hay que dar vuelta la hoja, y pensar en lo que viene".

Lo que viene, es la revancha por la Copa, fuera de Boedo. Y el lateral sabe que no se dará tan fácil como el triunfo ante River. "A veces se dan esos partidos en los que no creás, no tenés situaciones, entonces es bueno ser práctico. Y muchos equipos en la Copa han llegado lejos jugando así. Pero no tenemos que desviarnos de lo que hicimos el fin de semana: intentar jugar", asegura. Y sueña con el ideal: "No siempre vas a hacer cinco goles. Por supuesto que queremos golear siempre, pero la Copa es más hostil. Cuando vas a jugar a este tipo de canchas, como fue el otro día en Perú, se hace todo duro. A veces es difícil abstraerse, pero cuando empieza el partido, te olvidás de todo".

En el Ciclón todavía está presente el mal momento vivido en el micro apedreado antes del partido con Universitario: "El otro día la sacamos barata con el Papu, podría haber sido peor. Si se llega a lesionar alguno grave, sería difícil encarar el partido. Pero cuando empieza, te olvidás y son once contra once. La gente ya no juega".

Ya pensando específicamente en el jueves, pintó un panorama algo heavy. "El rival es complicado. Porque es local, e históricamente los equipos paraguayos son muy duros. Va a ser un partido difícil, pero estamos con ganas", avisó. "Tenemos la confianza de haber encontrado el buen fútbol. Intentaremos hacerlo también en Paraguay. Si el equipo no renuncia a intentar ganar, intentar jugar, le va a ir bien en cualquier cancha".

El ex Unión y Banfield no tuvo problemas en cometer un sincericidio para buscar solución a las lesiones de creativos como Barrientos y Solari: "Nos tenemos que arreglar así. El Papu se está acomodando muy bien. Tenemos plantel y el técnico dirá. Pero cualquiera sea el que entre, tenemos respuesta".

Por último, el hombre de los tiros libres aseguró que no iba a responderle a los ponzoñosos dardos de Cristian Fabbiani, quien había dicho que "San Lorenzo es un equipo chico". Pero fue claro: "No tengo nada para contestarle. Hay que pensar, por lo menos yo en lo personal, en San Lorenzo. En que hicimos un gran partido, ganamos bien. No hay que poner excusas cuando se pierde, ni tratar de buscar al rival con declaraciones. Nosotros pensamos en San Lorenzo, en que volvimos al triunfo, que jugamos excelente, y que tenemos que seguir de esta manera".

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