"Queremos que Astiz esté en la cárcel hasta el final de sus días"

La abogada francesa que consiguió la condena perpetua del marino en París se ilusiona con el juicio en la Argentina.
Queremos que Astiz termine como Barbie, el nazi, en la cárcel de Lyon, hasta el final de sus días. Eso es lo que esperan los familiares y amigos de sus víctimas". Con su voz precisa, delicada y voluntad de acero, este es el deseo de la doctora Sophie Thonon, la abogada francesa que consiguió la condena perpetua de Alfredo Astiz en los tribunales de París y es hoy la representante legal de las familias con desaparecidos franceses en Argentina.

Thonon se presentará en el juicio de la ESMA y espera que la justicia argentina considere las condenas bajo el cargo de crímenes de lesa humanidad, según explicó durante la entrevista con Clarín.

-Después de tantos años, ¿los acusados en el caso de la ESMA serán juzgados y cumplirán sus condenas en la Argentina?

-Si se abre un juicio como el de ayer (por el viernes), no veo ninguna razón para que no sean condenados. Ahora están en cárceles comunes y el juicio va a seguir.

-Esta impunidad de 32 años en la causa, ¿a qué la atribuye?

Siempre hay que recordar que Argentina es uno de los pocos países que juzgó a la Junta Militar después de la dictadura. Muy pocos países en la historia hacen esto. Pero luego la Argentina tomó otro camino que llevó a 30 años de impunidad. Es cierto que aquí lo que pesa es el peso de la política. Esto explica por qué las cosas se hacen tan tarde.

¿Por qué el matrimonio Kirchner no extraditó a Astiz a Francia?

Cuando pedimos la extradición de Astiz, la pedimos después de la decisión de la obediencia debida. Kirchner no era presidente en aquella epoca. La justicia contestaba encarcelando una semana o un mes a Astiz en detención provisional para la extradición. Cuando Astiz vuelve a ser detenido, no pedimos con la misma urgencia la extradición a Francia porque nuestra gran esperanza es que Astiz sea juzgado en la Argentina. A nivel pedagógico, en la lección que tiene que pasar la justicia a la historia para las generaciones futuras, el país que primero tiene que juzgar es el país en el que se cometieron los crímenes.

-Después de la condena del caso ESMA, ¿va a seguir reclamando la extradición de Astiz a Francia?

Todo depende de la decisión que se entregue. Nos asustó mucho la condena de Rovere y sus cómplices. Hubo penas realmente sin proporción con la gravedad del crimen cometido. La gran lucha es que se juzgue el caso de Argentina sobre la base de un crimen de lesa humanidad o genocidio, que está incorporado a través de textos internacionales en el derecho argentino y en el tribunal militar internacional de Nuremberg en 1945. Argentina tiene las herramientas jurídicas para alargar esa base legal y decir que lo que se cometió en Argentina es un crimen de lesa humanidad o genocidio. No fue la sucesión de crímenes sino que se inscribe en una política de represión y eliminación de un sector de la población.

-¿Influye que la decisión de hacer los juicios se haya convertido en una cuestión política y que la opinión pública está dividida a favor o en contra de seguir los procesos?

Yo diría que eso es algo inevitable. Pero los jueces, los abogados y las familias, deben mantenerse muy firmes. Hay que luchar para que esos juicios tengan una condena a la altura de sus crímenes.

-¿Los familiares de los desaparecidos franceses y de las monjas van a declarar en el juicio?

-No se ha planificado. Ellos están a disposición de la justicia argentina para prestar declaración.

-¿Y usted va a presentarse?

Buscaré el momento en que mi presencia sea la más pertinente.

-Treinta y dos años después, ¿los familiares de las víctimas francesas creen que puede haber justicia con respecto a sus casos o es un paso más en este largo camino?

Primero hay que saber que para una familia de las víctimas, una condena, aunque no se ejecute, tiene una fuerza simbólica. Estoy hablando de Francia y el caso Astiz. No se ejecutó pero el reconocimiento a nivel nacional e internacional de la culpabilidad de Astiz fue asentada y dicha. La gran diferencia es que ahora es la justicia argentina la que juzga y Astiz está sentado en el banquillo en la sala. Para las familias, que Astiz esté detenido y en la sala de audiencias, les hace creer con más esperanzas que no solo se lo va a condenar sino ejecutar la pena.

-¿El gobierno francés actual los acompaña en sus reclamos?

La asociación de los parientes y amigos de los desaparecidos franceses en Argentina pidió una entrevista al (presidente) Sarkozy para que haya un interés de que Francia se manifieste. Todavía no tenemos respuesta.

-¿El caso Astiz sigue siendo, como bajo la presidencia de Jacques Chirac, un tema pendiente de la relación bilateral franco argentina?

Es cierto que con Astiz estando en una sala de audiencias en Argentina la situación cambia. Antes, la Argentina no hacía justicia ni daba respuesta a los pedidos del único país que había condenado a Astiz. Ahora estamos en otra relación de fuerza y el gobierno francés no se va a posicionar de la misma manera.

-Durante 32 años Astiz ha sido parte de su vida .

(Se ríe). Es cierto que las figuras de los represores pesan y se incorporan en la vida de un defensor. Pienso que la imagen más constante, la más emocionante, la más real y carnal es la imagen de las víctimas.

Comentá la nota