Quema de caña y las heladas afectarían producción de etanol

Los ingenios tucumanos se alistan estructuralmente para aportar el corte de alcohol necesario sobre las naftas.
Los ingenios tucumanos se preparan para realizar su aporte de etanol en el marco de la Ley Nacional de Biocombustibles que entrará en vigor el 1º de enero del año próximo. Sin embargo, el grado de participación que tendrá este año la provincia estará directamente ligada con la zafra azucarera en curso y el rendimiento que se obtenga. Así lo consideró el director de Investigación y Tecnología Agropecuaria de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y director del Programa Provincial de Bioenergía de Tucumán, Gerónimo Cárdenas. Dijo que hay varios elementos a tener en cuenta como el daño que provocaron las heladas registradas en julio pasado, el bajo precio del azúcar y la quema de caña. Indicó que estos factores repercutirán de alguna manera en el nivel de producción de alcohol anhidro que logren las industrias tucumanas. Es que el acondicionamiento de las destilerías de algunos ingenios tucumanos requiere de millonarias inversiones. Los que tuvieron experiencia con el plan Alconafta, están avanzando en esa dirección. Sin embargo, es un hecho que las fábricas azucareras de la región no lograrán cumplir con el cinco por ciento de corte de etanol sobre las naftas hasta enero de 2010. Y ni siquiera se sabe si se llegará al dos por ciento, tal como lo autorizó la Secretaría de Energía de la Nación.

"El compromiso de Tucumán descansa sobre cuatro o cinco empresas que están haciendo las inversiones con diferentes avances. Ese dos por ciento es algo que aún está bajo análisis, dado que pueden darse diferentes estrategias: algunas empresas pueden comenzar con un porcentaje mayor o inferior, como así también se evalúa regionalizar el aporte que se realice", añadió Cárdenas. El investigador señaló que para el 2010 será necesario "poner todas las fichas" en el programa de Biocombustibles.

Con este panorama los industriales del sector no se atreven a arriesgar demasiado, aunque dan por hecho la irregularidad que tendrá el programa en su etapa inicial.

El nivel de aporte de alcohol dependerá de la fecha en la que entre en funcionamiento la planta deshidratadora de caña de azúcar en la que trabajan las firmas Refinor, Atanor y el gobierno provincial, lo que podría ser financiado por recursos del Gobierno nacional.

Lo que aún resta definir entre el Gobierno y las petroleras son las naftas que incluirán el corte con etanol. La idea es dar un inicio gradual dado que el nivel de producción al que puede llegar la industria azucarera está lejos del cinco por ciento establecido por la normativa nacional. De hecho las mayores entregas comenzarán a hacerse efectiva desde diciembre próximo.

Fuentes nacionales estimaron que mercado argentino requerirá de 280 mil metros cúbicos de etanol, algo a lo que la capacidad instalada que tiene el país no puede llegar

Por esta razón, serán las petroleras las que deberán definir a qué tipo de naftas de las que venden agregar el etanol. Se estima que en diciembre las estaciones de servicio ya contarán con el etanol, lo que implicará un ajuste en el costo que rondaría los cinco centavos.

La provincia más beneficiada por el programa será sin dudas Tucumán, además de las industrias salteñas y jujeñas.

Según la Secretaría de Energía de la Nación, el alcohol para mezclar con las naftas a partir de 2010 quedará en manos de Ingenios como La Corona, Santa Rosa, La Florida, Santa Bárbara, La Trinidad, Tabacal, San Isidro, Río Grande y, ya a fines de 2010, el Ledesma.

Estas empresas hoy mueven alrededor de dos mil millones de pesos.

Desde el mismo sector azucarero calcularon que una vez puesto en marcha en plan de bioetanol en toda su dimensión, la actividad les generará ingresos superiores a los 500 millones de pesos.

Otras de las ventajas que seduce a los industriales es el hecho de dejar de exportar a pérdida. Es que la producción de azúcar actual excede lo que consume el país, por lo que las industrias se ven obligadas a exportar el excedente. Con el programa de energía a partir de la caña de azúcar, los industriales ahora destinarían el excedente a la producción de etanol, potenciando sus ingresos y desarrollo.

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