Por las quejas de vecinos, sacan los parquímetros en los barrios

Por las quejas de vecinos, sacan los parquímetros en los barrios
Los habían colocado a prueba en Recoleta, Balvanera y San Telmo. Sumaban 1.900 puestos para estacionar. Pero despertaron protestas y ahora el Gobierno porteño dice que desde el domingo se podrá dejar el auto libremente.
Después de una decena de protestas, otras tantas reuniones con funcionarios de la Comuna, y hasta un bocinazo frente a la casa del Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, los vecinos de Recoleta lograron su objetivo: volver a estacionar libremente en las calles del barrio. Pero indirectamente consiguieron que los parquímetros también sean retirados de otros dos barrios, como San Telmo y Balvanera. A partir del domingo las tickeadoras, cartelería y alrededor de 1.900 cajas pintadas sobre el asfalto tendrán que ser removidas por STO y SEC, las dos empresa que explotan el estacionamiento medido en las calles.

En San Telmo los parquímetros se pusieron en noviembre y su colocación estaba amparada en la figura de "carácter experimental y transitorio" por 90 días. En esto se amparó la Comuna para dar marcha atrás con los permisos -y claro, en la resistencia de los vecinos-. Pero en algunas calles de Balvanera y en Recoleta los parquímetros llegaron en diciembre, es decir que saldrán de funcionamiento antes de que se cumplan los tres meses.

En Recoleta STO comenzó a cobrar el estacionamiento en un polígono delimitado por las calles Juncal, Austria, Pueyrredón y Gallo y colocó más infraestructura en otras manzanas aledañas. Pero con el recrudecimiento de las protestas no pudieron empezar a cobrar.

Fuentes del Ministerio de Desarrollo Urbano porteño, que inexplicablemente no quisieron que se las mencionaran, le dijeron a Clarín: "desde el punto de vista funcional dieron un buen resultado, porque se reorganizaron zonas que estaban absolutamente desbordadas. Antes se estacionaba hasta en las esquinas y sobre las rampas para discapacitados. Pero, por otro lado, entendimos que es necesario diferenciar entre las personas que viven en el barrio y los que pasan transitoriamente por el lugar". Los resultados de esta etapa de "experimentación" formarán parte de un proyecto de ley que el Ministerio de Desarrollo Urbano elevará a la Legislatura: "La idea es que se regularice la situación heredada de una concesión de servicio público, vencida desde hace años. El proyecto prevé la incorporación de nuevas tecnologías y contemplará particularmente la situación de los vecinos residentes", explicaron desde Desarrollo Urbano.

Para evitar las protestas de los vecinos de Recoleta, la Comuna había intentado "liberar" plazas en las calles para que pudieran estacionar libremente. Como los vecinos no se conformaron con esta idea, entonces el Gobierno porteño ofreció diseñar un sistema de obleas para que STO pudieran identificar los autos de los residentes. Pero ante otro "no" de los vecinos, volvieron todo a foja cero: "Admitieron que se equivocaron, así sencillo. Quizá no estaba en los planes de nadie que los vecinos de Barrio Norte (N. de la R.: técnicamente es Recoleta) nos "rebeláramos". De hecho nos quedó muy claro que al Gobierno no le gustó nada que nos juntemos para protestar, menos en un año político", le dijo a Clarín Juan Chavarri, la voz líder de "No al parquímetro", una asamblea vecinal del barrio.

Hay dos empresas privadas que se reparten el sistema de estacionamiento medido y el acarreo de los autos, que en noviembre aumentó de $ 150 a $ 190. Una es SEC, que trabaja de la calle Viamonte hacia el sur de la Ciudad. La otra es STO que hace los controles desde Viamonte hacia el norte. Ambas tienen sus contratos vencidos desde 2001. La Comuna nunca concretó un llamado a licitación y entonces las empresas se benefician con las prórrogas. SEC y STO le pagan a la Ciudad apenas $ 1.000 por mes cada una en concepto de canon y se calcula que recaudan alrededor de $ 600.000 mensuales.

Los casi 1.900 estacionamientos medidos que se pintaron sobre algunas de las calles de San Telmo, Recoleta y Balvanera habían sido trasladados desde el Microcentro. Es que fueron removidos de allí para desalentar el uso del auto particular en el área central de la Ciudad. Ahora habrá que esperar a que la Legislatura trate el proyecto de ley para definir como se llegará a este objetivo.

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