QUEJAS DE VECINOS Quejas de los vecinos por un basural en un barrio de Glew

Un grupo de residentes de la localidad de Glew, partido de Almirante Brown, manifestó su desagrado ante la existencia de un basural a cielo abierto. A raíz del problema aseguran que hicieron "los reclamos correspondientes" ante las autoridades comunales, pero sostienen que el problema persiste. La montaña de desechos está en la calle Manuel Pedraza, entre Santa Fe y Patagones.

Los vecinos de un barrio de Glew manifestaron el desagrado de vivir en contacto con un basural repleto de desperdicios en una zona donde transitan a diario.

El basural se encuentra ubicado en la calle Manuela Pedraza, entre Santa Fe y Patagones, a 50 metros de las viviendas donde viven cientos de contribuyentes.

Una de las personas que denunció la existencia del vertedero de basura fue Jorge Sánchez, quien señaló que "en el barrio hay muchas familias y el olor es putrefacto, y además no se soporta".

En dialogo con Info Región, varios residentes sostuvieron que "hay muchos chicos que juegan, que van a la escuela y no pueden convivir con este espacio que está completamente contaminado".

Además de la existencia de un lugar donde se acumulan desechos, que está viciando el aire de la zona, los vecinos están preocupados porque la situación puede desencadenar "el brote de enfermedades e infecciones".

"Inevitablemente los chicos tienen que pasar por ahí para ir al colegio, y no se sabe con qué uno se puede encontrar, te puede salir una rata, o cualquier cosa", ratificó una vecina indignada.

La comunidad de Glew hizo la denuncia a la municipalidad de Almirante Brown, y pidió que se limpiara la zona pero dicen que no recibieron respuesta.

"Como siempre, cuando necesitás que los políticos te ayuden y se preocupen por la sociedad, nunca están y si te atienden te dan mil vueltas", denunció uno de los vecinos que reclama la quita del basural.

Asimismo, Sánchez agregó, en referencia a los dirigentes municipales, que "se lavan las manos y nunca se preocupan por la sociedad".

Paralelamente, alegó que "gracias a los medios de comunicación los reclamos de la gente se hacen conocidos, sino nadie sabría qué ocurre".

Entre las posibles afecciones, que según los especialistas pueden surgir a raíz de estar en contacto con un lugar donde se tiran residuos y desechos, está la leptospirosis, transmitida por los roedores. En tanto, además quienes convivan con los olores que emana la montaña de desechos pueden sufrir náuseas y dolor de cabeza.

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