Quejas por la lentitud en el traslado de la Villa de Paso

Aseguraron que queda "pendiente la mitad del trabajo", destacando que aún falta concluir y, en en muchos casos, emprender la construcción de más de 200 casas.
El representante de la Comisión Mixta Asesora para el Traslado de la Villa de Paso, Hernán Alcolea, expresó su preocupación por las "demoras" que se están produciendo en la ejecución de las obras que permitan continuar con la mudanza de las familias que aún viven en el asentamiento.

"Queda pendiente la mitad del trabajo", se quejó Alcolea, destacando que aún falta concluir y, en en muchos casos, emprender la construcción de más de 200 casas para dar por concluido el programa de erradicación de la villa, que se lleva adelante desde el año 2003 de manera sumamente lenta. ?Faltan levantar más de 220 viviendas sobre un total de 500 del Plan Dignidad. Cinco años después aún hay 90 casas que ni siquiera se iniciaron. Queda por delante casi la mitad del trabajo?, señaló.

La última mudanza tuvo lugar en el mes de agosto, con el traslado de 12 familias al barrio Las Heras.

Este traslado significó en su momento la reanudación del plan que había permanecido paralizado durante varios meses a causa de inconvenientes financieros.

Cuando se produjo este último traslado, también se anunció que en noviembre próximo podría tener lugar una nueva mudanza, que en este caso protagonizarían otras 24 familias cuyo destino también es el barrio Las Heras.

En rigor este conjunto de 36 viviendas debería haber siso entregado en el mes de diciembre pasado, pero hubo numerosos inconvenientes que impidieron cumplir con ese objetivo en tiempo y forma.

El principal, tuvo su origen en el incremento en los costos de la construcción de las casas, lo que provocó que durante varios meses las cooperativas y empresas a cargo de las obras renegociaran los contratos, retrasando los trabajos de manera considerable.

Finalmente meses atrás el Instituto Provincial de la Vivienda acepto los planteos de las constructores, lo que permitió reanudar las obras, aunque no con la celeridad que muchos pretenderían. Para Alcolea, la lentitud en la ejecución del plan "es una deuda de la Municipalidad" a la que consideró "la principal responsable del proyecto.

Cuando el plan de erradicación dio comienzo, dentro de la villa de Paso vivían 500 familias, de las cuales ya fueron trasladadas 207. Ciento treinta y dos ya fueron mudadas a nuevas viviendas ubicadas en el barrio Las Heras mientras que otras 75 fueron trasladadas al barrio Don Emilio.

Para completar con el programa, faltaría construir y entregar alrededor de 270 viviendas más, algunas de las cuales ya están en etapa de obra en los barrios Las Heras y El Martillo.

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