Quejas por el estado del cementerio comunal

Los visitantes apuntan a los baños y al corredor de los nichos
"Por favor, cuide la higiene del baño por respeto a usted mismo". El cartel colocado por la dirección del Cementerio municipal en la entrada a uno de sus núcleos sanitarios -el que tiene acceso por 135 y 72- choca de lleno con la realidad en todos los sentidos posibles; en el lugar, la eventual falta de higiene es el menor de los problemas. Es el baño propiamente dicho lo que ya no existe, como consecuencia del vandalismo, la desidia y la falta de vigilancia, según aseguran los visitantes.

"La municipalidad los pinta de blanco por afuera y parece que así se quedara tranquila" explica Mirta Saddeme, quien visita periódicamente el predio: "pero están en un sector por donde pasa mucha gente, y no sirven para nada".

El inventario de equipamiento es tan corto como largo el de las carencias: inodoros sin tablas ni tapas, filtraciones, grietas, revoques caídos, herrumbre, manchas, apliques de iluminación arrancados, lavatorios desmontados -sin canillas, ni pieza restante por saquear-, tragaluces sin vidrios.

En el corredor de nichos ubicado en las inmediaciones del Cementerio Israelita, dejar una ofrenda puede resultar una aventura peligrosa -sobre todo si hay que acceder a los niveles más altos-. Es que las escaleras metálicas están oxidadas, desprovistas de los rodamientos, y en algunos casos atadas con trapos. "La mayoría de la gente que visita el Cementerio es mayor" observa Saddeme: "y no debería tener tantos obstáculos a la hora de homenajear la memoria de un ser querido".

CAMPAÑA

Por otra parte, continúa la campaña en el cementerio municipal para reemplazar los floreros con agua por arena húmeda con la intención de combatir el dengue, según indicaron en la dirección del Cementerio municipal.

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