Las quejas de los argentinos varados

Las quejas de los argentinos varados
CIUDAD DE MEXICO.- "Señor, no se olvide de poner que yo tengo muchas ganas de volver a vivir en mi país..." La voz sale escondida detrás de un barbijo que apenas le deja ver un par de increíbles ojos celestes. Se llama Soledad, tiene 11 años y hace siete que, con sus padres, Fernando Flischfisch y Silvina Brodsky, vive en México. El lunes a las 10 de la noche tenían que volver a Buenos Aires en un vuelo de Mexicana, que finalmente no partió.
Soledad, su hermano Federico (de 7 años) y sus padres están alojados en un hotel dentro del aeropuerto. Junto con ellos hay otros 44 argentinos que, en su mayoría provenientes de Cancún, regresaban a Buenos Aires.

Ayer se reunieron en el restaurante del hotel, a 20 minutos del centro de esta capital. Allí las casas de comida están abiertas, lo que de alguna manera les sirve para reconfortarse mutuamente.

No entienden la resolución del gobierno argentino de cerrar el aeropuerto de Ezeiza para los vuelos que llegan desde México. "Nosotros estamos todos sanos y nos van a dejar cinco días en el foco de la enfermedad", dice la doctora María Cristina Germanoff, otra de las varadas, en una mesa que comparte con colegas, todas argentinas. Cuentan que en el consulado argentino en México las atendieron con premura. Sin embargo, tienen una queja: "No vinieron a vernos; les pedimos que nos trajeran barbijos, pero hasta ahora nada".

La noticia de la presencia de un medio argentino en el hotel donde se alojan corrió con rapidez y, así, lo que comenzó como una charla entre cuatro, rápidamente se transformó en una conferencia con 50 voces.

"Anoche [por la del lunes] la aerolínea se hizo cargo de nuestros gastos y a partir de hoy será el gobierno argentino el que pagará", acotó Laura Fernández.

Entre ellos, en realidad, parece primar el buen humor y las ganas de terminar con la experiencia.

"Si la idea es mantenernos en cuarentena, ¿no sería más lógico que nos dejaran regresar ahora que estamos sanos? Que nos encierren en un hotel en Ezeiza, pero no nos mantengan aquí, que es el centro de la enfermedad", razonó Pablo Rodríguez.

El consulado argentino, a cargo de Mariana García, está al tanto de la situación de todos ellos. Y también de la de otros 57 argentinos que quedaron varados entre Cancún y Playa del Carmen.

Ayer, los teléfonos del consulado no paraban de sonar. Luz Tobar, una de las secretarias de la oficina, trataba de atender y resolver todos los reclamos.

A quienes están en las playas -fuera del foco de la enfermedad- se les recomienda no movilizarse y quedarse en el mismo hotel hasta el martes próximo, cuando, teóricamente, se reanudarán los vuelos a Buenos Aires.

Al cierre de esta edición, el consulado argentino analizaba la posibilidad de reservar habitaciones en un hotel de Cancún para los turistas a los que no se les permita extender su estadía en los hoteles en los que pasaron sus vacaciones.

La colonia de argentinos en México, en realidad, es difícil de cuantificar. Nicolás Vidal, consejero a cargo de la embajada por la ausencia del titular Jorge Yoma, estima que superan los 20.000. ¿Hay una avalancha de argentinos que quieren regresar al país? preguntó LA NACION. "No, para nada. Los que quieren regresar son los turistas", contestó.

De hecho, cuatro turistas que estaban con el grupo varado ayer decidieron alargar sus vacaciones. Se fueron a Acapulco.

También es difícil saber cuántos son los turistas, ya que, además de los contingentes de Cancún, hay muchos argentinos que están en México por las suyas. Ese, por ejemplo, es el caso de Yésica Bonfanti, una cordobesa que ayer, frente a las rejas de la embajada argentina, tomaba nota de los teléfonos del consulado para averiguar cómo salir del país.

"Hace un mes que estoy aquí. Recorrí las playas y luego me vine a Ciudad de México, a la casa una amiga. Tengo que regresar para retomar mi trabajo y la facultad, pero no sé cómo voy a hacer", contó.

Yésica lleva un barbijo verde. ¿Asustada? "No, para nada. Preocupada. Mi amiga tiene un hijo de tres años y hace días que está encerrado. Yo me quiero volver, necesito volver. Veré cómo me las arreglo", dijo.

En esa situación estaban Romina Coria y Santiago Fanjul. Ellos habían sido atendidos en el consulado y regresaban al hotel Regente. Tienen pasaje para mañana, pera ya saben que no habrá vuelo directo a Buenos Aires. Intentaban endosarlo con otra línea aérea que, con escala, los dejara en Buenos Aires. "Santiago de Chile, San Pablo, Lima o Panamá", esas son las opciones. Los que tienen visa de Estados Unidos pueden hacerlo por Dallas, Houston o Miami, las alternativas más viables.

En líneas generales, entre los turistas argentinos no había ayer desesperación. Sí preocupación y muchas ganas de volver a Buenos Aires. "No queremos estar en el foco de la enfermedad. No podemos cambiar los pasajes; Mexicana nos dice que, como compramos paquetes cerrados, no puede endosarlos. La solución es pagar un pasaje nuevo, pero son 1000 dólares y no tenemos ese dinero", resumió Laura Fernández.

Por el momento, sólo les queda esperar. Como a todos los que hoy viven en México

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