Quedó libre el hombre que intentó matar a Juan Pablo II

Quedó libre el hombre que intentó matar a Juan Pablo II
El turco Mehmet Alí Agca, de 52 años, que el 13 de mayo de 1981 intentó asesinar a balazos al Papa Juan Pablo II, hiriéndolo gravemente en la zona intestinal, fue liberado ayer en una cárcel vecina a Ankara, la capital turca, tras pasar 29 años en prisión. Interpretando otra vez el rol del loco mesiánico que le permitió obtener dos perdones judiciales y acortar las condenas a cadena perpetua que recibió en Italia y Turquía, Agca se proclamó "el Cristo eterno" y anunció el fin del mundo durante este siglo en una declaración escrita.
El atentado contra el Papa, que cometió Mehmet Alí cuando tenía 23 años y ya había sido condenado a muerte en su país por el asesinato de un periodista, desató acusaciones y especulaciones en aquella época y hasta hoy. Militante de la extrema derecha turca musulmana en el grupo de los "Lobos grises", que eran manipulados por la misma mafia y por los servicios secretos de Turquía, Agca era el asesino ideal para consumar el magnicidio de Juan Pablo II.

La elección de un Papa polaco en octubre de 1978 causó literalmente pánico en las altas esferas del Kremlin, que se acentuó en junio del año siguiente cuando Karol Wojtyla realizó el primer viaje apostólico a su patria. Este corresponsal participó de aquel viaje como enviado de Clarín y pudo comprobar el devastador desprestigio del régimen comunista polaco y el odio de los polacos hacia el dominio de la URSS. En ese contexto era hasta lógico que en el Kremlin buscaran una solución final con la eliminación del peligro mortal. Juan Pablo II fue uno de los protagonistas fundamentales de la hecatombe del comunismo europeo entre 1989 y 1991, que llevó a la disolución de la URSS.

Nunca hubo pruebas concluyentes. Pero los indicios sí lo fueron. Los servicios secretos del fiel régimen comunista búlgaro recibieron el "contrato" y orquestaron una maniobra compleja de despiste. El hotel "Vitosha" de Sofía albergaba a los jefes de la mafia turca y recibió numerosas visitas de los jefes de los "Lobos grises".

De allí vino el atentado realizado por un asesino que había matado en 1979 a un periodista liberal en Estambul, fue condenado a muerte y se escapó de la cárcel misteriosamente, vestido de militar. Agca fue de inmediato apresado el miércoles 13 de mayo de 1981 tras disparar contra el Papa en la plaza de San Pedro, durante una audiencia general. Wojtila llegó casi muerto al hospital Gemelli.

Agca fue de inmediato condenado a cadena perpetua y perdonado por el presidente italiano por pedido del Papa en 2000. En Turquía tenía que cumplir otra cadena perpetua por la muerte del periodista en Estambul en 1979. Fue también perdonado porque se lo considera fuertemente perturbado psíquicamente.

Ayer salió de la cárcel y recibió otro perdón gracias a sus delirios, a fin de no cumplir el servicio militar del cual era desertor. También anunció una conferencia de prensa para realizar grandes revelaciones. Y prometió que escribirá "una Biblia perfecta" porque el libro sagrado "está lleno de errores".

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