En qué quedó la expulsión a Isabel Viudes

Mientras la senadora nacional electa por el Partido Nuevo, continúa votando a la par del Kirchnerismo, en el Partido Nuevo, más precisamente la comisión de ética, se han llamado a silencio y a pesar de cargarle un pedido de expulsión de la legisladora que votó contra el mandato partidario en el conflicto del campo, sólo reina la indefinición.
Ya pasaron meses desde que la conducción nuevista intimó a la Comisión de Ética a definir la situación de la legisladora nacional que asumió en lugar de Raúl Rolando Romero Feris, tras años sin representación partidario en el parlamento nacional. Fue Tato quién públicamente criticó la in conducta de la dirigente de cuna peronista, a quien hasta ese momento consideraba su amiga y lugarteniente naranja en la nación.

Algunas reuniones se concretaron en este sentido y a pesar de la resistencia de dirigentes de peso como Lucía Plácida Ortega, Marco Costa y Jorge Simonetti, la comisión evaluadora del comportamiento de Isabel Viudes, no se ha vuelto a congregar.

Quienes conocen la interna partidaria, dicen que una feroz compulsa los inundó cuando Tato ratificó ante todos, que la expulsión sería la solución a la testarudez de la legisladora, sobre todo porque el partido la instruyó para que votara de acuerdos a los mandatos. Ni hablar de los votos de Viudes post campo que fueron todos para el Kirchnerismo.

Hoy la dicotomía persiste. Por un lado, el presidente más que virtual del partido que sostiene a rajatabla la expulsión y por el otro los dirigentes más cercanos a los intereses de Viudes, que conocen lo que acarrearía una separación de la Senadora, hoy más K que nunca, del partido. Los cupos son varios y un apartamiento significaría un movimiento monetario de piezas, que el PANU no estaría dispuesto a asumir, más sabiendo que llegan las elecciones y con apoyos todavía inciertos.

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