Quedaron en nada anuncios oficiales por trigo, maíz y leche

De las múltiples reuniones de funcionarios con el campo, desde marzo de 2008, surgieron medidas que beneficiarían a los productores rurales. La mayor parte no se implementó. Porque eran improvisados o por las internas en el Gobierno.
Promesas incumplidas. 1. punto es lo que bajará la retención del trigo si la cosecha supera 13 millones de tn.

Si alguien se dedicara a sumar los montos de inversión pública comprometidos por el Gobierno de Cristina Kirchner en los numerosos anuncios para el sector agropecuario, concluiría que el campo recibió de esta gestión casi tanto dinero como el que aportó por retenciones. El ejercicio, sin embargo, sería mentiroso, ya que la inmensa mayoría de esas medidas nunca fueron aplicadas, o se implementaron de mala manera y con efectos muy limitados.

Desde que el 11 de marzo de 2008 estalló el conflicto por las retenciones móviles, hubo varias instancias de negociación entre el Gobierno y la Mesa de Enlace. En todos los casos, tras esas reuniones, hubo anuncios oficiales que al poco tiempo quedaban en la nada. Los temas en discusión siempre fueron los mismos: retenciones, segmentación de pequeños productores, política de carnes y de leche, economías regionales, y mercado de granos.

La mayoría de las veces, los anuncios fracasaban porque dentro del propio Gobierno existe una línea de funcionarios (personificada en Guillermo Moreno y Ricardo Echegaray) que saboteó las propuestas de otros integrantes del Gabinete, como admitieron el ex ministro de Economía Martín Lousteau y el ex Jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

El caso más paradigmático es el del "precio lleno" para el trigo. Luego del primer paro agropecuario, tras la imposición de las retenciones móviles, Lousteau anunció (el 31 de marzo de 2008), que se liberaban las exportaciones del cereal para que los productores cobraran el precio internacional. Pero en simultáneo, Moreno pactaba con las cerealeras y el precio cobrado por los chacareros siguió deprimido artificialmente. Con la carne vacuna pasó algo similar.

Con información del departamento de Estudios Económicos de la Sociedad Rural y otras fuentes, Clarín detectó algunas de las promesas oficiales incumplidas:

Desde el vamos, el reclamo del campo fue la liberalización de las exportaciones de trigo para que el productor cobre el precio pleno (valor internacional menos retenciones), ya que en las últimas tres campañas, por las distorsiones en el mercado, la retención real fue muy superior a la nominal, de hasta 40%.

El Gobierno anunció liberaciones parciales de cupos de exportación, y modificaciones al sistema de compensaciones a los molineros, a fin de eliminar esas distorsiones. La última vez fue el 3 de marzo de 2009. Luego de una serie de reuniones en el Ministerio de la Producción, se acordó modificar el esquema de compensaciones, para pagar ese subsidio directamente al harina, cambio que nunca se concretó.

En la reciente reunión con Aníbal Fernández también se anunció la apertura de los registros de exportación de trigo y maíz (cultivo que comenzó este año a sufrir las mismas distorsiones). Pero en los hechos, Moreno y Echegaray, ahora intentan firmar un acuerdo con el sector exportador, aunque condicionado a que se sume al mismo la Mesa de Enlace, que lo rechaza de plano. Es decir, no hay acuerdo. Y todo sigue como estaba.

Los anuncios para la leche vienen desde enero de 2008 con los primeros acuerdos de precios impulsado por Moreno. Pero en esos acuerdos ya se preveía que los productores iban a comenzar a cobrar 1 peso por litro. La realidad desmintió muy pronto al Gobierno, y los precios promedio, aun en el caso de las empresas firmantes, nunca superaron los 80 centavos.

Recién el último julio la ministra de Producción Débora Giorgi promete una compensación de 20 centavos por litro de leche para los tambos hasta los primeros 3.000 litros diarios, que se implementa con rapidez. El costo total para el fisco de 500 millones de pesos anuales.

Lo que sí pudo imponer Giorgi tras las negociaciones de marzo es el desmantelamiento parcial del sistema con que Moreno había manejado a su antojo las exportaciones de lácteos, eliminando el "Precio de Corte". De todos modos, Moreno y la ONCCA siguen teniendo control sobre los ROEL (permisos de exportación).

Un grave problema denunciado por los productores lecheros era que no podían alimentar a los terneros macho recién nacidos, porque los costos superaban por mucho a los beneficios. Por eso, los sacrificaban. En diciembre de 2008, Cristina Kirchner anunció un plan ideado por Moreno que terminó en otro gran papelón: se iban a levantar en tierras fiscales cinco enormes feed lots para engordar los terneros overos hasta un peso adecuado de faena, y esa carne iba a poder exportarse sin restricciones.

Pasaron varios meses y no se supo nada del plan, considerado técnicamente inviable. Por eso, en marzo de 2009 se anunció un cambio: el Estado comenzaría a subsidiar con $ 200 por animal a los tamberos para ayudarlos a alimentar sus terneros. Esos pagos han comenzado a realizarse sin mayores inconvenientes.

Para impactar en la opinión pública, el último 22 de diciembre la Presidenta anunció que se iban a reducir a la mitad las retenciones a todas las economías regionales. Luego de algunos meses, en marzo de 2009, Debora Giorgi señala que se va a ir revisando caso por caso.

Se avanzó poco en ese sentido, y aún hay muchas actividades regionales esperando ese beneficio. La lana patagónica fue rápidamente beneficiada, pero no el ajo mendocino.

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