Quebrantos: Comienza la cosecha

Quebrantos: Comienza la cosecha
Después de la sequía, los primeros rindes de la soja y el maíz se ubican entre los peores de las últimas campañas; hay números en rojo en campos alquilados; por la menor producción bajará fuerte el ingreso de divisas para el país
Llegó la hora de la verdad, y esa verdad duele. La cosecha de soja y maíz está en escena y lo que se ve en esa escena no es alentador. Después de la peor sequía en los últimos cien años y una campaña donde el uso de tecnología se redujo drásticamente, una primera evaluación del inicio de la recolección da cuenta de una fuerte pérdida de rindes, una alta disparidad entre zonas y, por si fuera poco, queda en evidencia que los quebrantos están a la vuelta de la esquina. La razón es simple: en campos alquilados, donde se hace más del 60% de la agricultura, los rindes no llegan a cubrir el nivel de indiferencia para salvar los costos. Luego de una cosecha de trigo donde la producción cayó un 50% y los números terminaron en rojo, la recolección en marcha de los granos gruesos enciende la alarma. Como el año pasado, el campo está cosechando cuando recrudece el conflicto con el Gobierno. En concreto, en la siembra de soja tocó el récord de 17,75 millones de hectáreas, la producción caería entre seis y siete millones de toneladas. Se rompe así una tendencia creciente de la producción y, según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el rinde nacional estimado de 24,8 quintales por hectárea sería el menor de los últimos cinco años. Para esta entidad, la cosecha final tendría un volumen tentativo de 42,5 millones de toneladas.

Allí, Eduardo Anchubidart, responsable de estimaciones agrícolas, dice tentativo porque todavía hay peligros potenciales en el aspecto sanitario y climático. Respecto del primero, una alta humedad podría favorecer enfermedades de fin de ciclo. La mancha ojo de rana, una enfermedad con poder de defoliación que parecía limitada a regiones del Norte, ya irrumpió fuerte en la zona núcleo obligando a un combate específico. Además, un clima frío por adelantado causaría daños para la soja que todavía espera una definición.

Un dato: a diferencia de las sojas que se sembraron en octubre, que recibieron de frente el golpe de la sequía, los cultivos más tardíos recibieron las lluvias de febrero y marzo y recuperaron potencial.

Pero en la foto general hay proyecciones de pérdidas de rindes importantes, en comparación con la campaña pasada. El rango va de -34% para el centro norte de Santa Fe, -30 en el centro este de Entre Ríos a -25 por ciento en la zona núcleo sur (norte de Buenos Aires). Para la zona núcleo norte (este de Córdoba y centro sur de Santa Fe) se aguarda una merma del 6 por ciento. Por el contrario, se podrían esperar mejores rindes en San Luis y parte del sur cordobés.

Ante una campaña que arrancó con insumos y alquileres caros y precios de los granos que después bajaron, mirar cómo quedan los márgenes en campos alquilados produce escozor. Según un trabajo de Aacrea, en el norte bonaerense (con una proyección de 28 quintales) en tierras arrendadas el margen bruto es negativo en 241 dólares por ha. Si se considera la situación del maíz, en campo alquilado en el norte bonaerense se pierden 547,5 dólares por hectárea.

Según un informe de Gustavo Grobocopatel, el quebranto de los productores en campos arrendados de Buenos Aires rondará entre 200 y 300 dólares por hectárea.

En este contexto, la cosecha de soja se viene con menos ingresos para el campo y el Estado. Para Gustavo López, consultor de Agritrend, con 41/42 millones de toneladas el complejo oleaginoso obtendría un ingreso de divisas por exportaciones de US$ 15.500 millones, 6500 millones de dólares menos que en la última campaña. Además, para el Estado la cosecha representaría un ingreso fiscal de US$ 5050 millones, casi US$ 2000 millones menos versus el ciclo anterior. En maíz, la cosecha sería de 13 millones de toneladas, contra 21,5 millones del último ciclo. Si bien hasta el momento se cosechó el 20% del cereal, con un promedio de 5700 kilos, la Bolsa de Cereales porteña cree que el promedio final sería de 6400 kilos.

Rindes zona por zona

Una decena de técnicos relataron la situación en sus zonas; hay regiones con rindes casi a la mitad del último ciclo. "En la zona de Chacabuco la cosecha de soja recién está comenzando, con los lotes sembrados a fines de octubre. Los mejores rinden en promedio 2500/3000 kilos, pero los rendimientos en general están siendo menores. Estos rendimientos en soja son al menos un 40% inferior al año pasado", señaló Federico Rizzo, del semillero Don Mario.

Desde Carmen de Areco, Sergio Rocha, de Areco Semillas, indicó que los rindes "son muy malos", con entre 800 y 1500 kilos por hectárea. Pero "se espera que los sembrados más tarde ronden los 2400/2800 kilos".

"Se están levantando lotes de grupo III con rindes entre 15 y un 20% menos de lo esperado en Viamonte y Canals (Córdoba), con 1500 a 2500 kilos por hectárea. En Wenceslao Escalante, Monte Maíz y Justiniano Posse están entre 2000 y 3000 kilos, con algún lotel puntual de 3500 kilos. En soja los rindes van desde un 25 a un 50% menos que el año pasado", contó Arnolfo Calvo. Jorge Romagnoli, de Monte Buey, dijo que cosechó la mitad de soja de primera con 10 quintales. "El resto está mejor y puede llegar a 30 qq", expresó.

Hacia Hughes y Colón, Guillermo Aiello, de 3-El Semillas, estimó que el promedio rondaría los 3000 kilos. En campos alquilados esa marca no cubre un rinde indiferencia que Aiello calculó en 4300 kilos.

Santiago del Solar, productor de Rojas, acercó otro dato. "Los suelos con menor aptitud son los más castigados: van a cosechar de cero a 20 quintales, contra 25/35 quintales en un año normal", explicó. "Los rindes de soja de primera en Arrecifes, Pergamino, Salto están en el orden de 1400 a 1600 kilos", agregó el productor Alberto Marchionni.

Desde Venado Tuerto, Cristina Palacio brindó el siguiente panorama. "Los rindes van desde 1500 a 4000 kilos. En los campos de primer nivel, en María Teresa, los rindes están entre 3500 y 4000 kilos, siendo una región en donde la lluvia no faltó demasiado. En cambio, en los campos más golpeados por la sequía, por ejemplo ubicados hacia Sancti Spíritu, sobre ruta 33, y en algunos puntos cercanos a La Carlotta, sobre ruta 8, los rindes se encuentran entre 1500 y 2000 kilos", comentó.

Por su parte, Guillermo Villagra señaló que en General Villegas y Lincoln está cosechando los primeros lotes con un promedio de 2000 a 2400 kilos.

Señal de que en algunas zonas la sequía aún no se cortó, Oscar Faccioli, productor de Reconquista, dijo que en el norte santafecino el escenario es de "desastre total". "Ya hay un 20% de lotes que van a tener cero rinde y en una semana ese porcentaje va a subir al 50%", comentó.

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