Quebrado, el FC volvió a ser derrotado en el Concejo

El bloque del Frente Cívico no pudo conseguir ayer los votos necesarios para obligar al intendente Daniel Giacomino a dar marcha atrás a su decisión de vetar una ordenanza, que declaraba de interés público y sujeta a expropiación a la fábrica de parabrisas Cive.

El Concejo Deliberante sesionó ayer en absoluta calma, puesto que el oficialismo, consciente de que no llegaba ni por casualidad a reunir los votos necesarios, pidió pasar la moción de preferencia para el 25 de junio.

Es que, tal como publicó ayer LA MAÑANA, se oponían al tratamiento sobre tablas la Unión Cívica Radical, el bloque de Olga Riutort y una edil independiente. También contrariaron la decisión de bloque 3 de los 16 ediles del Frente Cívico

De esa manera, se evidenció aún más la profunda fractura del oficialismo, que ahora sólo puede contar en los hechos con 13 concejales juecistas "puros", ya que el trío restante ha optado por mantenerse cerca de Daniel Giacomino.

Así es que, al igual que cuando se aprobó el estatuto de la recolectora municipal Crese, el Frente Cívico no pudo imponer su voluntad y sufrió una derrota política contundente. Esta vez fue privado de alzarse con los réditos políticos de un apoyo demagógico a trabajadores de una fábrica en quiebra, cuya propiedad la Justicia otorgó a un particular mediante fallo reciente.

Es que más allá de lo bien que suena para el Frente Cívico aparecer -más aun en medio de una campaña electoral- como defensor de un grupo de empleados con aspiraciones legítimas de mantener sus fuentes de sustento, lo cierto es que el Poder Judicial ya a declarado como dueño al empresario Hugo Ardiles.

El caso difiere cualitativamente de otros con los cuales los dirigentes juecistas intentaron comparar: la clínica Junín y el Hospital Español fueron virtualmente abandonados por sus dueños, y los empleados quedaron en posesión de esas firmas, sin proyecto empresarial alguno.

Probablemente, en la sesión del 25 de junio el tema pase inadvertido. Dilatar la cuestión y no exponerse a una votación en la que el oficialismo perdería contundentemente, parece ser la estrategia de amortiguación de costos políticos. La justificación para posponer la moción de tratamiento sobre tablas fue "el gran tamaño del expediente de Cive, que lo teníamos hace poco", según la retórica juecista.

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