Pyme textil empezó a fabricar barbijos y ya le solicitaron 20.000 unidades.

Ante el desabastecimiento, que afecta al sector público y privado, la Secretaría de Salud gestiona el material de profilaxis para el personal. Se supo que particulares fabrican las "máscaras" sanitarias.
El desabastecimiento de alcohol en gel y barbijos, problemática que se agrava en medio de la pandemia por la gripe A, abrió nuevos emprendimientos particulares que apuntan a cubrir en Tandil la demanda que interrumpieron los proveedores de Capital Federal.

Más precisamente, se supo que emprendedores locales iniciaron una especie de "fábrica de barbijos", y ofrecen los productos ascépticos en algunas farmacias de la ciudad.

Referentes del sector marcaron a este Diario que los ingeniosos fabricantes vernáculos recorren las farmacias ofreciendo paquetes de "50 ó 100" barbijos diarios, ya que sólo podrían elaborar unos 2.000 cada 24 horas.

Otros operadores del rubro aguardan la llegada del insumo para cubrir el rostro en la jornada de hoy, cuando finalmente arriben los esperados distribuidores de Buenos Aires. Aunque se descuenta que la mercadería que traigan será escasa.

Además, los precios constituyen una preocupación extra. La falta de barbijos -sucede algo análogo con el alcohol en gel- hace disparar los precios. Los pocos implementos reforzados que se consiguen, en nuestra ciudad, ya superan los 8 pesos, según marcaron vecinos a esta Redacción. En tanto que los comunes, rondan los 5 pesos.

No obstante, es notorio el efecto pácnico sobre el nuevo virus, ya que mucha gente se acerca a las farmacias a comprar barbijos, cuando son sanos. Cabe recordar que los cubre bocas, según los especialistas, son contraproducentes en las personas sanas. Porque el virus, por su tamaño, atraviesa los barbijos como si éste no existiera. Al usar la máscara, se crea en la zona de la nariz y boca un microclima húmedo propicio al desarrollo viral. De lo contrario, si se trata de un enfermo, debe usarlo para no infectar a los demás.

Por otro lado, cabe aclarar que algunas farmacias salieron a elaborar su propio alcohol en gel, aunque desde el Colegio admitieron que ya está costando conseguir los ingredientes para componer la fórmula.

La licenciada Graciela Rodríguez de Nogués, subsecretaria de Salud municipal, aseguró a su vez que la esfera pública aguarda el arribo de una primera tanda de 1.000 barbijos, algunos de los cuales comprarían a fabricantes locales.

De esa manera, busca cubrir la comuna las necesidades del personal así como lo concernientes al paciente que acude a la esfera pública.

EL LADO COMERCIAL

Hasta hace algunas semanas, Sandra Albanese circunscribía su producción textil al terreno de los uniformes y prendas para el servicio sanitario. Pero en su taller hogareño (Alonso 678), desde hace 48 horas, el lado comercial viró hacia la producción de barbijos. En escasas horas acumuló pedidos por 20.000 unidades. Aunque la pyme no tiene capacidad para surtir semejante cantidad: hoy sólo pueden realizar un millar por día, comentó la emprendedora a LA VOZ.

Hace 6 años que la empresa funciona en la ciudad, pero la actualidad, signada por la omnipresencia del virus A1, hizo que amplien el espectro ante ese artículo que escasea en todos lados. "Nos demandan de todas las farmacias, la Municipalidad y hasta nos acaban de solicitar 2.000 unidades de Azul", expresó Albanese.

No obstante, para repartir la producción en forma equitativa, la pyme se comprometió a comercializar 100 barbijos descartables diarios por farmacia.

Las tarifas del mayorista -luego cada comercio decide el precio final al consumidor- son más que económicas para la realidad que se vive: 0.80 pesos el más barato, 1.20 (tela simple), y 1.50 (tela doble).

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