Las PyME avanzan hacia una producción más competitiva

Roberto Castañeda es el titular del INTI Lácteos a nivel nacional. Su desempeño en el sector junto a las tareas de Jorge Speranza, como segundo en la institución, junto a los equipos de trabajo hicieron que los avances en el tema lácteo fueran remarcables; y actualmente, mientras se comparten experiencias en Venezuela, el INTI espera poder ampliar las fronteras tamberas e industriales de la lechería, gracias a un aprendizaje intensivo en terrenos diferentes al argentino.
En marzo pasado, Pablo Villano y el Ing. Enrique Martínez, responsables nacionales de Apymel y del INTI, respectivamente, sellaron un compromiso de trabajo conjunto que apuntalará a las pequeñas y medianas industrias lácteas.

"El objetivo es trabajar en varios aspectos para mejorar la competitividad de las PyME de Apymel. Por eso comienza una primera etapa en la cual la idea es hacer un diagnóstico de todas las empresas de la Asociación, de manera que se puedan evaluar y hacer un diagnóstico para ubicarlas en tres categorías". Con segmentos A, B; y C se colocará a cada una de las casi 200 empresas afiliadas a Apymel, dependiendo del grado de eficiencia y competitividad que se puedan comprobar a través de distintos sistemas que las empresas implementan. Castañeda citó algunos ejemplos, "una empresa que tiene sistema de pago de leche por calidad, no es lo mismo que aquella que no lo tiene; y lo mismo sucede con las que tienen control de calidad en productos finales, BPM, e incluso aquellas que trabajan a favor del medio ambiente sin tirar el suero, de esto va a depender la categoría de las empresas y así poder implementar diferentes programas de asistencia".

El contacto con las industrias lácteas de menores volúmenes son las que impulsaron un poco este convenio, en tanto que fueron las más evolucionadas y los directivos más clarificados los que abrieron paso a esta búsqueda de mayor competitividad y la elevación de la calidad, para que estos parámetros se puedan aplicar a todos los segmentos y así todas "puedan seguir subiendo".

Una de las metas que menciona como inmediatas, Castañeda, es "el análisis de peligros y puntos de control, que permite en principio exportarlo, por asegurar un producto a través de este sistema que permite controlar su calidad determinando cuáles son los puntos de control y anticipando cuáles los riesgos".

Los planes que se aplicarán por estamento serán el trabajo con la materia prima, con la elaboración, que serían las BPM, trabajar con el sistema de análisis de peligros. Todo se puede certificar, entonces tenemos que armar sistemas para poder llegar a eso".

TIEMPOS DE VACAS GORDAS

Entre el torrente de ideas que propone Castañeda, tendientes a la unificación del sector es que "en la época en la que sobra leche, en vez de probar cada uno la producción de un producto diferente, se hagan quesos de manera estandarizada que puedan tener un nombre y puedan ser comercializados de manera común, para lo cual el INTI Lácteos tendría un papel preponderante en la elaboración de protocolos para la producción de esos productos, también la maduración. La idea es definirlo con las PyME, por ejemplo a través de un taller que determine cuáles serían los mejores quesos para aplicar esto entre los de pasta blanda, semidura y dura. Esto traería la posibilidad de trabajar con el mismo producto en más de 180 empresas en todo el país". Es factible al "estandarizar la leche, los procesos de producción y el queso", entonces el valor agregado se daría para abrir un nuevo mercado y con un esfuerzo conjunto.

Entre tanto tiempo poco favorable, Castañeda como muchos actores no pierden la expectativa de mejores momentos para el sector, por ejemplo con la promoción de exportaciones de quesos duros, que puedan permanecer más tiempo en las cámaras. Incentivar la innovación en tiempos de crisis lo resalta como fundamental.

Será importante también que este proyecto no interfiera en los programas que el sector tiene acordado con las provincias, sino que se puedan unificar para conseguir el objetivo máximo de producir cada vez mejor.

En tanto, la derivación del suero es un problema importante a tratar, porque el desecho al suelo contamina y genera pérdidas de proteínas de alto valor alimenticio. El avance hacia un producto que pueda contener este material sería ideal en el sector PyME.

Comentá la nota