"Me pusieron una custodia porque suponen que podrían atentar contra mí"

Antonio Saladino reconoció en entrevista con EL POPULAR su amistad con Marcos Alonso. Dijo que el abogado confundió la amistad "con lo laboral". Negó de plano haber recibido dinero para torcer decisiones judiciales. Sin haber recibido todavía ninguna notificación, relató que se enteró de la investigación en su contra por el Diario. Y que tiene una custodia porque la fiscalía tendría algún dato "de que algo podría ocurrir".
Expresó que siente miedo por su familia. "Por mí, yo no quiero custodia, no quiero nada", dijo. "No fui a juzgado desde el día en que salí de licencia, el 16. Fui el lunes a la mañana por algunas cosas que habían quedado. Ese día, Marcos pasó por ahí porque andaba con la apelación. No estaba asustado ni nada. Lo vi lo más bien. Cuando le dije 'no va a salir' el día en que saqué la resolución, yo no lo noté ni asustado ni nada. No me pareció que fuera tan grave para él porque no se le movió un pelo" "En definitiva, si yo no hice nada y lo pruebo y estoy en condiciones y tengo idoneidad para seguir siendo juez, voy a seguir siendo juez. Al que le guste, que le guste y al que no, no. Y el que quiera pensar cualquier cosa, que la piense. Yo ya estoy mucho más allá de la opinión de la gente, hace rato que estoy más allá, porque si no me tendría que haber pegado un tiro".

Entre la ironía y el enojo, Antonio Cayetano Saladino, juez de Garantías Nº 1 de Olavarría, habló con EL POPULAR de la investigación por delito de acción pública que se inició en su contra. Dijo que todavía no recibió notificación alguna, que hubiera preferido declarar ahora y no esperar al desafuero que deberán decidir en el Senado. Reconoció que era amigo de Marcos Alonso y que "creo que acá se confundió lo que era una amistad, con el laburo. Y el laburo es otra cosa". Tiene una custodia permanente en su chalet de la calle Junín que -expresó- fue decidida por la fiscalía porque "presuntamente habría algún dato de que algo podría ocurrir". Saladino niega de plano que haya recibido dinero para torcer decisiones judiciales y dijo que es una práctica usual de "abogados penalistas" el decir "tengo todo arreglado".

-Imaginará usted por qué lo llamo.

-Sí, sí. Me imagino, me imagino.

-Quisiera saber qué tiene para decir de lo que está ocurriendo...

-Mucho... no tengo idea de la causa ni de nada. Lo que sé es lo que escucho o leo en el Diario. Si hay una investigación en marcha, tendré que hablar en el marco de la investigación. No sé qué es lo que pasa.

-¿Por qué tiene custodia?

-Bueno, la custodia me la puso la doctora Alonso porque presuntamente habría algún dato de que algo podría ocurrir y también sé que tiene custodia la mujer de Marcos (Alonso), pero realmente no tengo detalles. No he ido a la fiscalía. No sé lo que pasó ni lo que hay. No he leído nada ni tuve acceso a nada. Evidentemente si hay una investigación bueno... me parece perfecto que investiguen.

-Alguien habría declarado es que Marcos Alonso le habría aportado a usted un dinero para favorecer la libertad de Gallastegui...

-Ajá... Pueden denunciar eso y muchas otras cosas. Pero si así fue, no me explico cómo es que quedó adentro. Eso es lo que me resulta contrario a la lógica. Ya veremos qué denunciaron y de qué me tengo que defender. Tampoco esto que usted me dice me clarifica demasiado. No sé quien lo dijo ni de qué hablaron ni cómo hablaron ni qué detalles dieron. No sé nada ni de dónde sacaron la información que dicen que tienen. Esto a mí me sorprendió porque no me hubiera extrañado que si yo hubiera tomado una decisión contraria se hubiera desatado un comentario de esos. Como ya estarían antes esos comentarios. Ahora, habiendo tomado la decisión que tomé, no sé de dónde surge semejante acusación. Ya veremos qué hacemos.

-¿El lunes tiene que arrancar trabajando normalmente?

-El lunes arranco normalmente. No con muchas ganas, pero normalmente.

-¿Recibió una llamada con amenazas?

-No, ninguna. Nunca me amenazaron.

-¿Tiene miedo?

-Y... qué sé yo. Depende de lo que la gente se crea. Si este chico ha hablado y ha dicho que tenía todo arreglado y... ¿con quién lo arregló? Si el que puso el dinero que según dicen puso se creyó semejante barbaridad, por supuesto que algún recelo tengo que tener. Hasta que esto se aclare, tendré que tener algún miedo, algún recelo. No voy a cambiar mi forma de vida tampoco, pero habrá que cuidarse porque siempre hay un estúpido que se cree las cosas. Pero tampoco puedo convencer a alguien. Si alguien está convencido de algo que le está diciendo, ¿cómo hago para convencerlo? Incluso es un latiguillo común entre muchos abogados penalistas el decir "tengo todo arreglado", "le doy a éste, le doy al otro" y siempre son así. El que anduvo en el ámbito del Derecho Penal sabe que es algo muy común que los abogados pidan plata con el pretexto de la supuesta remuneración a funcionarios. Pero bueno, yo creo que acá se confundió lo que era una amistad con el laburo. Y el laburo es otra cosa. Yo no puedo prometer algo que no puedo llegar a hacer. Yo puedo colaborar, puedo tenerle contemplaciones, decirle "si presentaste mal un escrito, presentalo de nuevo, te espero un día" como hicimos cuando él pidió una prórroga para presentar unas pruebas, le accedimos a prorrogar cuando en realidad deberíamos haber resuelto dos o tres días antes y él no había ofrecido ninguna prueba. Hasta ese punto, bárbaro, pero cuando el derecho a defensa no funciona porque las cosas no están hechas bien, la decisión a tomar es la que hay que tomar. Yo no puedo dejar en libertad a alguien porque el abogado sea amigo mío. Y promesas no hubo ninguna de ningún lado. Esa es la realidad. El que lo quiera creer que lo crea y el que no, qué se yo. Los que me conocen, saben cómo es la cosa. Después, lo que salga de acá, será cuestión de los que tengan ganas de resolverlo, de los que tengan ganas de jorobarme a mí o no. Si lo transforman en un ataque personal, será así. Tienen ganas de creer en lo que quieran creer, pero no porque tengan pruebas de nada. Sé que hay gente que está metida empuando y prendiendo fuego y echando nafta al fuego. Lo conozco yo, lo conocen ustedes y por qué lo hacen no lo sé. Puedo imaginarlo, en algunos casos. Pero hablar... mucho no puedo porque tampoco estoy en condiciones anímicas de hablar y porque, además, lo que yo tengo que hablar lo hablaré el día en que tenga que defenderme en una causa, si es que hay una causa.

-¿Cómo sigue una causa así desde lo técnico teniendo en cuenta que usted es un juez?

-Exactamente igual que con lo que yo le explicaba a usted en el caso del fiscal Rivero. Si el fiscal al que le toca la causa considera que tiene elementos para llamarme a declarar, tendrá que pedir el desafuero. Si no tiene el desafuero, no me puede llamar a declarar. A pesar de que yo, sinceramente, me gustaría poder declarar hoy o mañana para decir todo lo que tengo que decir. Pero bueno... no es así. El sistema no es así y uno recién se puede defender cuando está afuera.

-De todos modos, no hay ningún fiscal designado.

-Es que no lo sé. Yo sinceramente me entero de todo por ustedes y por algún comentario de la calle. No fui a Juzgado desde el día en que salí de licencia, el 16. Fui el lunes a la mañana por algunas cosas que habían quedado. Ese día, Marcos (Alonso) pasó por ahí porque andaba con la apelación. No estaba asustado ni nada. Lo vi lo más bien. Cuando le dije "no va a salir" el día en que saqué la resolución, yo no lo noté ni asustado ni nada. No me pareció que fuera tan grave para él porque no se le movió un pelo. No lo sé. Esto me resulta extraño como a todo el mundo.

-Va a tener que designar a un defensor...

-Sí, cuando lo necesite. Inicialmente me puedo defender solo, aunque no es lo conveniente porque uno emocionalmente no está como para defenderse. Eventualmente tendré que nombrar a alguien si es que lo necesito, si es que hay una acusación formal, pero sino...

-¿Ya recibió comunicación oficial de la causa en su contra?

-De nadie. Oficialmente, de nadie. La única notificación que tengo es de que me pusieron una custodia porque suponen que podrían atentar contra mí. Tampoco sé de dónde sacaron la información. No he podido hablar con nadie. No pude hablar con Susana (Alonso) tampoco más de dos palabras seguidas porque anda como loca con toda la investigación. Así que el lunes cuando vaya a trabajar, me enteraré o no de alguna cosa. No me van a notificar de nada, si están designando fiscal, no me van a avisar de nada hasta que tengan algo resuelto. Y el día en que resuelvan, me dirán que archivan la causa o que me llaman a declarar.

-Más allá de todas estas especulaciones, ¿cómo se siente?

-En criollo... como el culo. Porque realmente yo soy un tipo que tal vez soy atípico en las relaciones. Nunca me sentí estar sentado en un sillón allá arriba, trato a todo el mundo igual y algunos se confunden, creen que se puede hacer cualquier cosa y que por sacarse una foto al lado mío salen a vender esa foto como si fueran íntimos amigos. Y que uno les colabore o los ayude o sea más flexible en determinadas cuestiones formales que otro... que en lugar de ponerle la tapa, uno llama al abogado y le dice "presentaste mal este escrito"... Esas cosas por ahí se confunden y creen que todas las cosas van a ser igual. Pero lo que me entristece bastante es que alguien que para mí era un tipo servicial, amable... No éramos íntimos amigos, pero se puede decir que éramos amigos, compañeros. Ha venido a comer a casa, íbamos a comer a la casa de él con otros abogados, pero de ahí a confundir las cuestiones laborales... Que alguna vez se le pudo dar una mano, tanto a él como a cualquier otro... Pero él tal vez iba más o consultaba más porque tenía más casos. Uno no debería evacuarles las consultas a los abogados, pero muchas veces para que las cosas caminaran más rápido decía "hacelo de esta forma", "hacelo de aquella forma" o "traelo que te agrego una coma, un punto, para que lo puedas presentar como la gente que si no esto va a salir mal". Pero más que eso... Qué sé yo... Cambio de estado de ánimo a cada rato. Paso de la furia a las ganas de llorar. Y por ahí me río porque digo no puede ser que esto me esté pasando a mí. No voy a decir que me arruinó la vida, pero me cambió bastante por lo menos en los próximos días. A mí, a mi familia... me preocupo más por mi familia que por mí, conmigo que hagan lo que quieran, pero mis hijos, mis padres, y les tengo que explicar las cosas y siempre tienen más miedo de lo que realmente es y se preocupan y ya son personas grandes. Todo eso me preocupa mucho más que lo mío. Yo por mí no tengo miedo. Yo saldría a la calle sin custodia, no quiero custodia, no quiero nada. Me la ponen por la familia.

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