Punta Negra: promesa de mano de obra y confianza de UOCRA

En el gremio que nuclea a los trabajadores de la construcción esperan con grandes expectativas que empiece la construcción del dique Punta Negra.
Se estima que generará un máximo de 1500 puestos de trabajo directos y en la UOCRA confían que las empresas a cargo de la obra, Techint y Panedile, cumplirán la promesa de darle continuidad a los obreros que emplearon en el dique Los Caracoles, que ya está en su etapa final. Dicen que a las firmas constructoras les conviene, porque los trabajadores ya tienen experiencia. El compromiso fue uno de los argumentos oficiales para adjudicarle los trabajos a la UTE.

"Damos por descontado que sí, hablamos habitualmente con las empresas y es el compromiso que asumieron", dijo ayer el secretario General de la UOCRA, Eduardo Cabello, sobre la posibilidad de que los trabajadores que pasaron por Los Caracoles tengan continuidad en el nuevo dique. Cabello dio su argumento: además de la promesa que hay en el medio, aseguró que a Techint y Panedile les conviene tomar el mismo personal, "porque ya tienen experiencia en la construcción de un dique y es gente que se capacitó".

Punta Negra, estiman en el gobierno, se empezará a construir entre junio y julio y es una de las obras que más ansiosos mantiene a los trabajadores de la construcción (Ver Inicio...). De hecho, fue el anuncio más festejado por el sector cuando Cristina Fernández vino por última vez. Pasa que ante la merma que mostró la actividad en los últimos meses por la crisis financiera, significará un impacto importante en la mano de obra sanjuanina. Ayer, Cabello estimó que harán falta "unos 1.500 obreros cuando llegue a su pico máximo".

El compromiso de la UTE de darle prioridad a los obreros que trabajaron y trabajan en Los Caracoles -hoy a punto de terminarse y a días de empezar a generar energía eléctrica en forma continua- fue una de las clave en el proceso de adjudicación de Punta Negra. Fue uno de los principales fundamentos que dieron desde Casa de Gobierno para explicar por qué conviene que la misma UTE haga el nuevo dique, además de la experiencia y el ahorro de costos que implica contar con campamentos de trabajo ya instalados.

La idea original era enganchar una obra con la otra para que los empleados no se quedaran sin trabajo, pero no se pudo hacer a tiempo porque el acuerdo de financiamiento con la Nación se dilató. Hoy son 550 los que siguen en Los Caracoles. Cabello contó que los que estén trabajando al momento de empezar Punta Negra, "pasarán automáticamente" y adelantó que "a medida que la obra vaya entrando en ritmo, se van a ir incorporando el resto de los trabajadores".

Según el dirigente gremial, los números calzan justo. En Los Caracoles llegaron a trabajar 1.700 obreros, "pero hay muchos que ya han conseguido trabajo en otras obras o en otra actividad". Por eso, especuló que los 1.500 puestos nuevos de Punta Negra serán suficientes para emplear a los que estuvieron en el dique recién estrenado (falta la inauguración formal en junio).

Hay obreros que se podrían quedar afuera de Punta Negra, pero por razones particulares. Según Cabello, las empresas objetan "unos pocos trabajadores" porque se han abusado con los partes médicos o no han rendido lo suficiente. El dirigente dijo que insistirán para que los tomen.

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