De punta en blanco.

Los demócratas anduvieron por los barrios durante la campaña en la escucha de propuestas. A pesar de que ayer evitaron el cruce con los vecinos, la llegada del grupo demócrata alteró los ámbitos por los que pasaron.
No sólo por la música; los dos colectivos amarillos, los chicos con las remeras del mismo color y los minibuses que copaban los lugares sino porque había algo que no encajaba a la perfección en el paisaje cotidiano de esos sitios.

De punta en blanco, candidatos y candidatas se pasearon por la Penitenciaría, el hospital Central, el Parque y otros sitios más caracterizados por la descontractura que por la formalidad en lo que a la vestimenta respecta.

Los sacos, sobretodos, carteras, pañuelos, tacos altos y hasta modestas pieles daban muestras de que a los demócratas no les gusta salir desaliñados a la calle. Ni siquiera cuando una recorrida de 12 horas pueda convertir en un suplicio la decisión de llevar las ropas con elegancia.

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