De puño y letra: La semana más importante del gobierno

A poco más de un mes de la presentación del Modelo Chubut, que dejó muchas heridas en el oficialismo, el gobernador Mario Das Neves tuvo su mejor semana. En lo político, lo más trascendente fue la reunión con el ex presidente Kirchner, traducida además en una paz «con garantía» en el justicialismo chubutense.
Casi al mismo tiempo...

...que la economía empezaba a meter ruidos en el concierto provincial, el contenido casi blindado del diálogo entre Néstor Kirchner y el gobernador Das Neves bajó la magnitud del oleaje en el peronismo chubutense, donde más de un dirigente parecía tener el bolso, la bandera y la vincha listos para saltar hacia el kirchnerismo.

Quizás esa percepción impulsó el movimiento de Das Neves, un veterano de las disputas internas en el PJ que vive y disfruta de la adrenalina de la política.

Según varias fuentes que coinciden, hasta las primeras horas de la mañana del miércoles 12 de noviembre, el Gobernador no tenía en su agenda el diálogo con el ex presidente de la Nación.

La inusual reserva con que las dos partes cubrieron no sólo el contenido, sino también el trámite previo de la conversación, deja librado sólo a las conjeturas de los analistas lo que pudo haber pasado y los motivos por los que pasó.

Lo cierto es que, después de unas horas difíciles de enfrentamiento, Das Neves y el hombre al que todos apuntan como potencial referente del kirchnerismo en Chubut, el madrynense Carlos Eliceche, sellaron un acuerdo que acercó tranquilidad al fin del año peronista, que podrá pasar un verano tranquilo, mientras maduran las estrategias para el 2009.

La cumbre con Kirchner...

...a los ojos del dasnevismo, dejó una conclusión central. «Nos reconocen nuestra independencia política, y nos piden que militemos el proyecto nacional hasta el 2009, para ayudar a levantar la imagen de Cristina y el Gobierno. Después se verá cómo está cada uno», dicen en el círculo íntimo del gobernador. «La expectativa de máxima, es poner un hombre propio en cada boleta. De mínima, que Chubut no aparezca como un distrito enemigo del Gobierno Nacional», es la receta para el acuerdo que, dice uno de sus hombres de confianza, manejó el kirchnerismo para no ingresar en una confrontación abierta con Das Neves, pese a los muy frecuentes y cercanos desafíos del chubutense, que incluso se dio el lujo de señalar en público que no tenía «nada para hablar» con Néstor Kirchner, cuando empezó la «rueda» de intendentes chubutenses por Olivos.

Los tiempos difíciles que han llegado después de los años de bonanza, la necesidad de salvar exitosamente las cruciales parlamentarias del año próximo y, sobre todo, el instinto de supervivencia del peronismo, parecen haber jugado un rol también clave en el acercamiento.

De todas maneras, las operaciones internas no han cesado, sino que han disminuido en su exposición pública, especialmente cuando todos tomaron nota de lo cerca que se estuvo de un estallido casi incontrolable, cuando por unas horas ardió el enfrentamiento en Puerto Madryn.

Así como nacieron, esos fuegos se apagaron y la tranquilidad parece haber vuelto en todas partes y a todos los espíritus.

Con el paraguas político...

...extendido en todo su esplendor, para el gobierno fue más sencillo tejer algunos acuerdos sociales que permitan sobrellevar mejor la crisis que amenaza dejar millones de desempleados en el mundo entero. Y se avanzó en distintos grados de «paz social» con la pesca, la construcción, y el petróleo, cuyos gremios además tienen diferentes grados de acercamiento al oficialismo provincial. La firma de acuerdos, la constitución del Consejo del Petróleo y arrimar obras para que los muchachos de la Uocra no estén pensando en montar carpas; son entonces buenas noticias para el Gobierno en particular y para la población en general, lo mismo que la inversión para la refinería en el sur provincial. Es que la gente, y la economía real, están tratando de comportarse de la manera más normal posible pese a la recesión que amenaza al país. Y ante esa preocupación, los ruidos políticos perturban demasiado.

Así, tras la tormenta, comenzó a «bajar» el mensaje. Los gremios son un modelo de conducta social, los empresarios contribuyen sonrientes al mantenimiento del pleno empleo y el partido de Gobierno está dedicado, en pleno y a tiempo completo, a trabajar sólo y exclusivamente por el bienestar de los ciudadanos. El discurso se transmite sin fisuras desde el poder y es bueno para calmar los ánimos de los ciudadanos, inquietos ante el aluvión de noticias que dicen, por ejemplo, que en los países más poderosos del mundo la economía tiembla, el empleo cae y el consumo se reduce.

De nuevo, cualquier...

...observador imparcial reconocería como un dato incontrastable el éxito de los últimos movimientos del Gobierno y del Gobernador, destinados a tejer una amplia red de diálogo y consenso entre los diferentes sectores, para enfrentar en mejores condiciones algún eventual estallido, de esos que por ahora -todos aseguran-, no aparecen en el horizonte.

Es llamativo el contraste entre los vecinos de las provincias. En Santa Cruz, por ejemplo, el discurso del Gobernador local, Daniel Peralta, es muchísimo más cauteloso.

«Esperemos que sirva, pero las empresas tienen que invertir con o sin incentivos fiscales», dijo Peralta pocas horas después del lanzamiento del programa «Petróleo Plus», al que adhirió Chubut. «Ustedes dicen que los que tenemos problemas con Kirchner somos nosotros, pero internas hay en Santa Cruz», dijo con ironía uno de los operadores del Gobierno cuando se le preguntó por esas diferencias.

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