De puño y letra: La oposición construye su propio espacio

En Chubut empiezan a replicar el espacio de «convivencia» entre los sectores más o menos afines, que se preparan para enfrentar al kirchnerismo el año que viene. El «teorema de Baglini» y la responsabilidad ante un momento difícil. Como nunca antes, desde que el kirchnerismo es gobierno, la oposición siente el poder más cerca.
Y las posiciones radicalizadas alrededor de varios temas fundamentales del país, han colocado en la otra vereda -y muy próximos- a dirigentes que en otras circunstancias no se hubiesen reunido ni a tomar un café. El marcado clima recesivo, que apunta a un 2009 muy complejo, y la sensación de que el país va a pasar momentos difíciles, ha empujado a radicales, socialistas, seguidores de Elisa Carrió en la Coalición Cívica, cobistas y muchos ex radicales desperdigados en otras fuerzas, a pensar en un espacio común, en una «convivencia» que sea superadora de la Alianza que se quebró y terminó arrastrando al gobierno de Fernando De la Rúa.

Ahora que la UCR -el único partido de oposición capaz de garantizar una red federal, el otro es el peronismo, pero resulta que gobierna- presiente el poder, sus dirigentes han decidido encarar el tramo con una buena dosis de responsabilidad institucional. Y eso es lo que desde la conducción principal ha «bajado» a las provincias. Es, como dice el célebre Teorema de Baglini, ponerse responsables a medida que la posibilidad de insertarse nuevamente en el favor popular va creciendo.

Por eso los radicales, especialmente en Chubut, sueñan con una especie de «Coalición Cívica» mucho más grande.

Gerardo Morales, uno de los constructores del nuevo acuerdo.

«En el ARI hay muchas...

... personas que se fueron del radicalismo, no es extraño que vuelvan o que en algún punto de la realidad coincidamos», dice un veterano operador del radicalismo, ocupado en tender puentes hacia la construcción de un nuevo espacio político en Chubut, que vaya de la mano de los cambios que bajan desde la conducción nacional de la UCR.

En la última reunión del Comité Nacional de la fuerza, se dio un hecho curioso. Uno de los más firmes defensores de la apertura de la más antigua de las organizaciones políticas de la Argentina fue el chubutense Mario Cimadevilla, un histórico opositor a esas estrategias que, por ejemplo, siempre cuestionó el armado de la Alianza que sucedió al menemismo en los ’90.

Cuentan los que allí estuvieron, que el dirigente discutió muy duro con Luis «Changui» Cáceres, otro histórico, pero que mantiene al radicalismo santafecino en un módico 3 por ciento de los votos, mientras gruesas franjas de radicales votan por los socialistas de Hermes Binner en cada elección que se les presenta.

Las puntas más firmes del diálogo apuntan hacia el ARI, pero «no hay que descartar a los sectores del peronismo que el Gobierno dejó afuera y a los que se van a empezar a correr si las cosas van mal», dice esa misma fuente.

Hay que construir una nueva...

... convivencia». Eso fue, precisamente, el mensaje que bajó la conducción nacional del radicalismo y la primera frase que pronunció Cimadevilla cuando volvió a la provincia, luego de aquel encuentro.

«Convivencia» será el concepto-base que sostendrá todo el proceso de negociaciones con otras fuerzas, que se presume arduo y complejo con algunos sectores del ARI.

«Se convive con todos, aun con los que tenemos diferencias, lo otro es lo que hace el Gobierno, que habla sólo con los que le juran obediencia», dicen puertas adentro y afuera de la UCR, para explicar el origen de la vocación dialoguista.

En términos prácticos, el ejemplo «en chico» de las maneras de sumar dirigentes y sectores sociales es el «Espacio Abierto para la Defensa del Patrimonio de Chubut», que suma en torno al rechazo a los contratos petroleros a peronistas, radicales, independientes y ciudadanos del común.

Una primera mirada de los estrategas del radicalismo, piensa justamente en cómo replicar «en grande» un acuerdo político, económico y social que gire sobre ejes comunes y despersonalice la primera instancia del armado.

«Si ponemos primero la foto de campaña, estamos perdidos. Primero hay que encontrar los objetivos comunes», sostienen los que sueñan la forma y el contenido del diseño.

Los obstáculos...

... aun desde un vistazo rápido y optimista, parecen ser enormes. Por ejemplo, una de las fuerzas potencialmente incluidas en el acuerdo, el ARI, carece de conducción a los efectos prácticos.

Su presidente, Federico García, es un desconocido casi absoluto, no sólo para los votantes sino para los mismos dirigentes y para no pocos periodistas.

La fuerza de Lilita Carrió en Chubut tiene escasos referentes de valor comprobable. Uno es Irma García, fundadora de la corriente aquí y durísima crítica de los anteriores gobiernos de la UCR.

Otro es joven y en indiscutible ascenso, el concejal por Trelew, José María Ramón, que eriza la piel, los reflejos y las palabras del peronismo en la más politizada de las ciudades del Chubut, desde su solitaria banca en el Concejo.

«Creo que tenemos que reunirnos los que pensamos en términos similares; los que estamos hartos de divisiones y de enfrentamientos. Eso no nos ayuda por ninguno de los caminos. Creemos que hay que unir», dijo el edil en su declaración más reciente.

El tercer referente nítido es el diputado provincial Fernando Urbano, también crítico de las anteriores administraciones, aunque unido más de una vez en la acción con el bloque de la UCR en la Legislatura.

¿Cómo, de qué manera y en qué tiempos podrían cohesionarse esos pensamientos confrontados? Imaginando respuestas a esta pregunta se vuelven y revuelven muchos dirigentes radicales del Chubut, desde que empezó a girar nuevamente la historia.

Por lo pronto...

... los radicales están «hablando con todos», como ellos mismos dicen. Y de hecho, este miércoles en Comodoro habrá una importante reunión entre dirigentes de la UCR y del ARI, para ver cómo avanzar en este espacio.

¿Y los radicales expulsados en Chubut?, se preguntan también algunos, pero esa respuesta parece mucho más simple.

«En el partido no hay nadie reclamando que vuelvan, salvo ellos mismos, y una de las condiciones que primero ponen en el ARI es, precisamente, que los expulsados no entren en el acuerdo, así que no hay duda: no vuelven», le contó a periodistas de este diario una fuente de primer nivel de la UCR chubutense.

Esas dos circunstancias le cerrarían el paso, al menos por ahora, al regreso de los ex diputados provinciales que votaron en más de una oportunidad con el Gobierno del PJ en el período anterior. Como además esa resolución la tomó el Comité Nacional, no hay muchas chances de que esa discusión pueda permanecer algo más que unos días en el candelero.

El objetivo, más allá de las discusiones tácticas, es llegar con los acuerdos consolidados para las parlamentarias de 2009.

Un buen resultado en esa instancia, sostienen los estrategas, volvería a colocar al radicalismo como una opción de poder para el 2011.

En el peronismo, mientras tanto...

... hay una figura que comienza a perfilarse casi solitariamente entre el pelotón de candidatos a la sucesión 2011.

La serie de postales que mostraron al Gobernador junto al intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche, reforzaron los datos que señalan a ese jefe comunal como la alternativa más sólida para la sucesión, a pesar de los momentos de duro conflicto que lo enfrentaron con el Gobernador y el Gobierno.

Desde el borde de aquella crisis, Eliceche volvió fortalecido y vio cómo alumbraban decisiones clave para su ciudad, como el apoyo gubernamental ante la delicada situación del sector pesquero y los renovados anuncios de obras públicas, entre ellas la históricamente reclamada Dársena Náutico Deportiva, una realización que la ciudad espera desde hace años.

¿Cómo fue que una crisis que parecía distanciarlos de manera casi definitiva concluyó en estos acuerdos tan celebrados?

Los que conocen el paño fino de las internas en el PJ, sostienen que lo que parece una alianza es, en realidad, una tregua.

«Todos se van a encolumnar para mantener en el 2009 los resultados electorales en el nivel que se alcanzó en el 2007, después cada cuál va a hacer su juego», pronostica un dirigente de primer nivel, sin cargos por ahora en la estructura partidaria.

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