De puño y letra: Movimientos de la post-interna

La renuncia del Gobernador a la presidencia del PJ y el congelamiento de la campaña nacional movieron fuerte el mapa político.

Una línea de fenomenal...

... mala onda cruza la política de Chubut en las últimas semanas. Políticos que decían disfrutar del ejercicio del poder, comenzaron a mostrarse dolientes y furiosos, en público y en privado, contra enemigos reales o imaginarios.

¿Qué pasó? Uno de las hechos ocurridos fue la aparición descarnada de un viejo fantasma peronista: el ejercicio de la pelea interna casi sin límites, con decenas de protagonistas entrando y saliendo del escenario, a veces sin siquiera desearlo.

La composición, ya famosa, del escenario que consagró la presentación del Modelo Chubut en la ciudad de los porteños, fue el detonante de una larga serie de desencuentros previos y posteriores a ese acontecimiento.

«Lo tomaron como el lanzamiento de la campaña presidencial, por un lado; y como el inicio de la pelea provincial por las candidaturas del 2011, por el otro. Se equivocaron todos y terminamos pagando un precio alto», sintetiza uno de los protagonistas, que sin embargo habla como si estuviera lejos de todo conflicto.

En ese combate inicial hubo de todo. Generales, coroneles, tropa rasa y, sobre todo, heridos. Muchos heridos.

Pero como se trata del...

... peronismo, siempre se debe ser cauteloso en el análisis. Lo que en cualquier otro lugar es un odio eterno, aquí puede pasar al amor más sincero en apenas unos pocos días y, a veces, en unas pocas horas.

Una muestra de esos excepcionales estados de ánimo fue el acto por el Día de la Lealtad Peronista en la ciudad de Trelew, donde se mezclaban con alegría leales, indiferentes y traidores, categorías todas que dependen del dueño de las miradas y no de la realidad pura y simple.

«Una pelea interna, más teniendo el poder, siempre se recompone, pero el Gobierno perdió durante varios días la iniciativa política» y ése fue el dato novedoso en la agenda chubutense, regida desde hace casi cinco años de manera unilateral por la potencia de las acciones del oficialismo.

Los largos lamentos de las segundas líneas del oficialismo, por las reuniones públicas o privadas entre dirigentes de la política, son una muestra gratis de las confusiones de las dos o tres últimas semanas.

Lo cierto es que el internismo...

... pegó de lleno en el ánimo del Gobierno, al punto tal que el gobernador Das Neves apeló a dos remedios drásticos para ponerle freno.

La primera dosis fue su renuncia a la presidencia formal del Partido Justicialista y la segunda el congelamiento de la campaña nacional.

Algunos de los que fueron a la cena del Centro Español de Rawson esperaban un festejo y se encontraron con esa durísima realidad; varios días después, todavía le buscaban una explicación al suceso.

Aún sin la intermediación de la prensa, que no pudo estar presente en la cena, todas las reconstrucciones posteriores fundamentaron la doble decisión del Gobernador en su molestia por ese ejercicio casi brutal y anticipado del internismo, como también de su disgusto por la «incomprensión» de varios de sus seguidores, ante el perfil que se le había impreso al rostro nacional del dasnevismo.

Ese mensaje tuvo dos destinatarios casi directos. El primero es el intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche, a quien el ala más dura del oficialismo señala como uno de los promotores del descontento.

El segundo es otro jefe comunal, el esquelense Rafael Williams, por los mismos motivos. El rol de ambos, con matices. Eliceche no mostró su disconformidad en público -más bien la transmitió el mismo día del acto, a uno de los organizadores- y después se tomó unas vacaciones que lo sacaran del escenario político unos días. Y Williams fue el abanderado de los excluidos, en declaraciones públicas, que le valieron alguna respuesta ministerial.

En una posición expectante...

... y sin ser objeto de críticas ni desconfianzas, lo que a esta altura en el peronismo chubutense es un mérito que cotiza en oro, quedó situado el intendente de Trelew, Gustavo Mac Karthy. El tres de octubre ocupó su lugar en el escenario, y después se llamó a silencio, sin intervenir en la «interna» que dejó el tablero político justicialista hecho un lío. «Y, ni lo cascotearon ni fue víctima de operetas. La verdad es que salió bien parado», contó uno de los protagonistas de estos días en la política de Chubut. Habrá que ver ahora cómo capitaliza Mac Karthy este inesperado «envión».

¿Habrá cesado la interna...

... para el regreso, hoy mismo, del gobernador Das Neves? ¿Los dirigentes que hasta el domingo del Superclásico se odiaban, podrán convivir en un proyecto común ahora?

Es probable que así sea, al menos en la superficie, pero el escenario está abierto a todas las posibilidades, porque la dinámica de la política responde, casi, a leyes físicas cuando se pone en marcha.

Es decir que una frenada brusca enojará a algunos con el conductor, otros terminarán golpeados y el pasaje casi nunca quedará como estaba antes del episodio. El que niegue eso entiende poco de física y nada, casi, de política.

Quizás por eso algunos protagonistas decidieron bajarse un rato del micro, como el mismísimo Eliceche, que eligió el descanso y el refugio de la distancia, en un ejercicio clásico del antiguo consejo gaucho, aquél que indica la conveniencia de desensillar hasta que aclare.

Es claro que en su ausencia también hubo movimientos en su Puerto Madryn natal, y ya se habla de una recomposición de las alianzas internas en el PJ, para permitir el regreso con gloria (¿y candidatura?) del actual diputado por el Provech, Ricardo Sastre, que quiere terminar más pronto que ligero su paso por el oficialismo «muleto».

Los que conocen de estas cuestiones...

... sostienen que los heridos y expulsados podrían tener a mano un refugio posible: el que están en condiciones de brindar el Gobierno nacional y el kirchnerismo, ambos con recursos generosos y voluntad suficiente para la construcción política, y frecuentemente desafiados por el PJ chubutense en las últimas semanas.

El diario Página/12, que maneja excelentes fuentes informativas del kirchnerismo, brinda una explicación adicional al «freezer» dasnevista.

En una columna firmada por Mario Wainfeld, el diario sostiene que ese «parate» es, en realidad, una movida condicionada por el lanzamiento de Néstor Kirchner como probable candidato en el 2009.

«La candidatura de Néstor Kirchner a diputado nacional en 2009 es un globo de ensayo que atraviesa las fronteras. A nivel doméstico, reformula el tablero y condiciona las movidas de otros jugadores, en especial al interior del Pejota: Mario Das Neves discontinúa su prematura precandidatura presidencial, Felipe Solá hace un esfuerzo y se toma un respiro en su campaña permanente», dice el columnista.

Una de las frases más repetidas del gobernador Das Neves en sus dos últimas entrevistas con medios porteños, parece darle la razón a Wainfeld.

«Eso es travestismo territorial», ha dicho y reafirmado Das Neves al diario Crítica de Argentina, primero; y al matutino La Nación, el domingo pasado.

Esta pelea, dicen los que saben, apenas si lleva el primer round.

Para terminar el capítulo...

... de las internas, hay una perlita para contar. Sucede que el dasnevismo quiere recuperar el manejo del Concejo Deliberante de Trelew, un escenario político importante cuya presidencia ejerce hoy Miguel Rossetto, un hombre a quien se le reconocen cercanías con Yauhar.

El problema es complejo de resolver, aunque hay una hipótesis de la que algunos ya están hablando. Sucede que Rossetto llegó al Concejo que preside en reemplazo de Gonzalo Carpintero, quien había dejado el Legislativo del Pueblo de Luis para ir a Lotería. Pero Carpintero no renunció, sino que goza de licencia. ¿Será verdad que algunos planean el regreso del joven funcionario dasnevista al Municipio de Trelew?

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