La Puna se moviliza en defensa de la ruta 40

Funcionarios y técnicos recorrieron la zona. El 27 de agosto se reunirán con representantes del NOA para exponer los análisis. Buscan que el nuevo tramo incluya a la cabecera de Los Andes. Habrá manifestación la próxima semana.
Si las intenciones de Jujuy se concretan y la nueva traza de la ruta nacional 40 deja de lado a San Antonio de los Cobres, el pueblo será condenado -inevitablemente- al estancamiento.

El progreso se escapará de las manos de aquellas personas que viven a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, en uno de los lugares más emblemáticos del turismo a nivel nacional.

El atropello, silenciado por las autoridades nacionales, saltó a la luz al conocerse la licitación 86/08 de la Dirección Nacional de Vialidad que, de prosperar, perjudicará las bellezas naturales, el ecosistema, el turismo y hasta el agua que consumen los pobladores de San Antonio de los Cobres.

Frentes de lucha

Las autoridades provinciales entablaron reclamos en distintos frentes en procura de evitar que el futuro trayecto desde San Carlos hasta el límite con Jujuy de la ruta 40 no margine a la Puna salteña, ni perjudique su patrimonio natural y turístico.

Los estudios de impacto ambiental y social realizados hasta la fecha desaconsejan el paso del camino por las Vegas de Socaiman y de Barro Negro.

Las aguas de las Vegas de Socaiman (a 7 kilómetros del Viaducto La Polvorilla) desembocan en el río Polvorilla y luego pasan por el proceso de potabilización.

Constituyen, en efecto, una crucial fuente de abastecimiento para la población andina.

Como si esto fuera poco, dicen que en verano llamas, vicuñas y otros animales de la región rodean las vegas y la vegetación cobra un apenas tímido color verde.

Es un importante ecosistema que está en riesgo si los vecinos jujeños imponen la traza sobre esa línea.

La polémica

Meses atrás, en territorio jujeño se decidió en forma unilateral, sin consultar a Salta ni a Catamarca, el nuevo trazado norte de la ruta más larga de la Argentina.

Esos planos indican que desde su actual empalme con la ruta 51, la futura ruta 40 se proyectaría hacia las sierras de San Antonio en la vecina provincia. De esta forma, la cabecera del salteño departamento Los Andes quedaría aislada ya que luego de atravesar las citada Sierras, ubicadas al Este del pueblo cobreño, la traza prevista en la licitación 86/08 se uniría en inmediaciones del imponente volcán jujeño Tuzgle con la nueva trayectoria jujeña, que fue desplazada hacia el Oeste para vincular a localidades del departamento Susques.

Ya hay carteles

En Jujuy las intenciones no quedaron en los mapas: la ruta provincial 74, que arranca en el límite entre ambas provincias, fue rebautizada como ruta nacional 40 y ya se pueden ver varios carteles con esa nomenclatura.

En la actualidad la 40 empalma con la 51 en el paraje Los Patos, unos 13 kilómetros antes de San Antonio de los Cobres.

En este trayecto ambas rutas nacionales corren superpuestas hasta la principal población de Los Andes. Desde allí, la 40 se proyecta hacia la localidad jujeña de Abra Pampa y la 51 se extiende hasta el Paso de Sico, en el líimite con la II Región chilena.

Recordemos que el Gobierno provincial expuso en el Consejo Federal Vial, a través del titular de la Dirección Provincial de Vialidad, Guillermo Villalba, los lineamientos de una propuesta que el organismo provincial elaboró como alternativa al nuevo trazado de la ruta 40.

Uno de los principales argumentos esgrimidos por Salta es que la trayectoria planteada por la Dirección de Vialidad de Salta demandaría una inversión significativamente menor que la de la traza empujada desde Jujuy.

Desde sus bases, el proceso licitatorio de la nueva traza en la 40 mostró desajustes, ya que ni siquiera se indicó en sus términos de referencia el área de intersección de las rutas nacionales 40 y 51. Esta última une a la capital salteña con Chile a través del Paso de Sico y empalma con aquella poco antes de San Antonio de los Cobres.

Elaboran la propuesta

El miércoles pasado, Gerardo Villalba, director de Vialidad de Salta; Ricardo Battaglia, titular de la unidad de Desarrollo Geológico de la Secretaría de Minería de la Provincia, y un equipo de COPAIPA (Consejo Provincial de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines) recorrieron la zona. Es que Salta trabaja en una contrapropuesta para el trazado del camino de la disputa. Los integrantes del Foro Salteño de la Ruta 40 planifican que en la zona del departamento de Los Andes, la 40 y la 51 sigan superpuestas hasta cercanías de Olacapato.

Quieren que en ese último punto el trazo se desplace hacia Abra del Chinchillar y llegue a las cercanías del volcán Tuzgle. Es decir que el camino iría por el oeste e incluiría a San Antonio de los Cobres. Sería, además, un importante empujón para la ruta 51 que va a la Región de Antofagasta. Con el apoyo logístico de Gendarmería, funcionarios y profesionales recorrieron las estribaciones próximas al Tuzgle. A unos 4.800 metros sobre el nivel del mar, el viento penetra en los oídos y los ojos se maravillan ante la imponencia del paisaje cordillerano.

Luego de ingresar en vehículos a las montañas por la ruta jujeña 74 (señalizada ya como ruta nacional 40), con GPS en mano, algunos técnicos bajaron a pie por el Abra del Chinchillar y dieron con la actual ruta 51. Observaron la geología y evaluaron las posibilidades para la traza alternativa que postula Salta.

"El viaje sirvió para ver los posibles terrenos que atravesaría la ruta 40. No hay que quedarse de brazos cruzados: el 27 de agosto se hará una reunión en Tucumán para presentar la propuesta de Salta", dijo Villalba. En el encuentro, participarán representantes de las provincias del noroeste argentino. Por su parte, Battaglia sostuvo: "Vamos a defender el desarrollo productivo, queremos cuidar el patrimonio natural y el turismo".

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