Los Pumas consiguieron el lugar que se merecen

Los Pumas consiguieron el lugar que se merecen
El seleccionado argentino fue invitado para participar, a partir de 2012, del Four Nations, junto con Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia
La perseverancia, unida al compromiso de superación para conquistar un espacio acorde con las respuestas que el equipo daba en el campo, trajo para el rugby argentino la bendición que lo desvelaba. El eterno deseo de recibir la admisión para incorporarse a un certamen internacional estable y de relieve se cumplió. En un primer momento se soñó con sumarse a las potencias del hemisferio norte en el Seis Naciones, pero esa misión fracasó rápidamente por un montón de razones; entonces, la búsqueda se orientó hacia el Sur. La afinidad y el parentesco geográfico estaban a favor, aunque era necesario sortear muchos otros obstáculos. Pero no existió condicionamiento alguno para las ambiciones de darles a los Pumas una justa retribución a sus cualidades.

Los dirigentes de la UAR, con el impulso de Agustín Pichot ?figura decisiva en esta gestión?, llevan mucho tiempo involucrados en esta campaña ?en los últimos dos años, la lucha se intensificó?, y esa obstinación llegó a buen puerto, porque la Sanzar resolvió oficialmente cursar la invitación para que el seleccionado argentino se una al Tri Nations a partir de 2012 ?una vez finalizada la próxima Copa del Mundo?, certamen que pasará a llamarse Four Nations.

"Este es un momento trascendental y quiero dar las gracias a todos los que nos apoyaron para llegar a este punto. Nos sentimos orgullosos por esta invitación, que se dio por el esfuerzo y la dedicación de todo nuestro deporte para lograr la inserción en la cima del rugby mundial", manifestó complacido Porfirio Carreras, presidente de la UAR, una vez conocido el veredicto de la entidad que comanda esta disciplina en lo que se conoce como "el súper rugby", la distribución de las actividades de conjuntos nacionales y provinciales de Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica. En una explicación más formal, Carreras detalló: "La Sanzar nos ha hecho saber que tomó esta decisión a partir del significativo progreso que demostró la UAR en la transformación del rugby en el país, así como quedó expuesto en la sólida presentación sobre la inclusión que pedíamos. De aquí en adelante podemos trabajar de manera conjunta para resolver la participación de la selección en el Four Nations desde 2012".

La invitación de la Sanzar, por tiempo indeterminado, se caratuló como "condicional", pues al acuerdo le quedan unos pasos formales por cubrir. La apertura del Tri Nations aún tiene dos condiciones principales por cumplirse: la Argentina debe presentar en el certamen una formación con sus mejores jugadores y el otro tema por definir es el modelo financiero que se instrumentará para hacer sustentable (y redituable) la participación de los Pumas en el flamante torneo.

El avance más complicado se logró, y será menos difícil encontrar una coincidencia en los puntos por resolver. Para hacer valer la disponibilidad de las figuras que se desempeñan en las ligas europeas (Francia, Inglaterra e Italia), se necesita de la colaboración de la IRB, entidad con la que se tratará frente a los clubes del Viejo Continente el derecho a cumplir con la regla 9, la que hace referencia a la liberación de los rugbiers para las competencias del calendario internacional. Así como con los jugadores del Norte existe el permiso para dejar sus clubes y actuar en el Seis Naciones, para los del Sur debe imponerse la autorización para asistir al Four Nations. El caso más reciente de esto es el del sudafricano François Steyn, que firmó contrato con Racing-Métro, pero se mudará a su nuevo equipo con el campeonato ya empezado, pues se quedó con los Springboks en el Tri Nations (conquistaron la corona el último fin de semana al vencer a los neozelandeses en Hamilton). Entonces, conciliar con los clubes europeos, fundamentalmente de Francia, donde se encuentra la mayor colonia de Pumas, no será tan fácil, pero no es algo imposible.

La estrategia de liberación será negociada con los clubes europeos, trámite en el que la UAR estará acompañada por representantes de la IRB y una comitiva de la Sanzar. En cuanto al tema económico, la Argentina inicialmente no está en condiciones de generarle a la organización los mismos ingresos que las otras superpotencias, pero aquí la IRB volverá a participar, ya que aportará dinero para solventar parte de los gastos y costos del ingreso de los Pumas. El francés Bernard Lapasset, titular de la IRB, se mostró satisfecho por la noticia: "El Board va a seguir trabajando de cerca con la UAR y la Sanzar para tratar de asegurar que esta propuesta se convierta en realidad. Vamos a hacer todo lo posible para asegurar las condiciones apropiadas con la invitación, incluyendo la participación de los mejores jugadores y la correspondiente sustentación económica".

La nueva competencia conservará su formato actual, con partidos de ida y vuelta entre todos, como locales y fuera de casa (seis test-matches por conjunto). El Four Nations se realizará desde mediados de agosto y se extenderá por unas ocho o nueve semanas, hasta mediados de octubre. Cuando sea año de la Copa del Mundo, se abreviará la estructura y los compromisos se efectuarán entre julio y agosto. Los espacios para las ventanas internacionales habituales de junio y noviembre se mantendrán inalterables. Esto quiere decir que desde 2012, el calendario anual Puma estará conformado por 12 partidos.

A largo plazo, el objetivo es ser parte de toda la actividad del súper rugby: el Four Nations y el novedoso Súper 15 (se acaba de ampliar con una franquicia australiana). En este proyecto aparecen los Jaguares, el segundo seleccionado argentino, desde principio de año bajo la contención del Pladar, el programa de alto rendimiento. Y en un futuro mucho más pretencioso también se piensa en poder repatriar a los rugbiers que se encuentran en el exterior. "Si me aseguran una estructura profesional, yo me vuelvo. Por supuesto que no voy a ganar lo mismo que en Europa, pero ni dudo en quedarme en la Argentina", confesó el capitán Felipe Contepomi. Pero pensar en tener en casa a todas nuestras estrellas es una ilusión máxima; por ahora hay que contentarse con el primer gran sueño que se acaba de cumplir.

9 son los títulos del Tri Nations que poseen los All Blacks, los más ganadores del torneo, creado en 1996.

* "Espero que podamos estar a la altura"

"Después de muchos años de pedirlo, la verdad es que es espectacular para todo el rugby argentino ser invitados. Ahora espero que podamos seguir con el nivel necesario para estar a la altura de un torneo de este tipo", comentó Juan Martín Hernández.

EL TORNEO NACIO EN 1996

El negocio del profesionalismo

Australia y Nueva Zelanda comenzaron a competir en 1903, y Sudáfrica jugó su primer test ante ellos en 1921. A partir de la apertura universal al profesionalismo (1995) y del poder que comenzaron a tener las Home Unions, reunidas en el Seis Naciones, las potencias del Sur cubrieron sus necesidades inventando el Tri Nations en 1996. Inicialmente jugaban todos contra todos, pero luego se dispuso un esquema con partido y revancha. Los neozelandeses son los reyes del certamen, con nueve coronas, mientras que los sudafricanos ganaron tres veces, y los aussies, dos.

"Este es un triunfo de todo el rugby argentino, de todos sus jugadores, sus dirigentes. Ahora tenemos que seguir trabajando para definir los pormenores de esta inclusión"

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