Pulti insistió con el diálogo, pero prepara un veto parcial a la ordenanza regulatoria

Vence el plazo para que el intendente decida bajo qué parámetros se regirán la inversión y la actividad comerciales en la ciudad * Debe definir si veta total o parcialmente la ordenanza sobre grandes superficies comerciales aprobada por una mayoría del HCD * Pero hasta última hora negociará una salida con los bloques de la oposición * Ayer habló con los sectores que apoyan la ordenanza votada el 9 de este mes * Tranquilizó a los empleados de Toledo y volvió a reclamar "diálogo" para una solución consensuada.
La gestión de Gustavo Pulti exploró todos los caminos posibles para consensuar con la oposición la manera de ponerle fin a la controversia generada por la sanción de la ordenanza que regula la radicación de comercios del rubro alimentario. El jefe comunal se colocó ayer en el centro de la escena, al recibir a un nutrido grupo de manifestantes que acudió al Palacio Municipal para reclamarle que la norma sea promulgada de manera íntegra, es decir tal como la aprobaron los 13 concejales de la oposición el pasado 9 del corriente.

Además, realizó una conferencia de prensa para pedirles a esos concejales que aprobaron el polémico texto que acepten revisarlo y enviar luego a algunos emisarios para negociar.

Pero lo cierto es que hoy llegará a su fin del plazo de 10 días hábiles con el que cuenta el jefe del Ejecutivo para tomar una decisión sobre el destino que le dará a esa norma, aunque por cuestiones administrativas la comunicación oficial todavía se puede "estirar" hasta mañana a primera hora.

Las alternativas que tiene Pulti son dos: puede dejar que la ordenanza se promulgue automáticamente o puede aplicar sobre ella un veto total o parcial. En este último caso, vetar solamente algunos artículos, significará retirar las disposiciones con las que no está de acuerdo y dejar que entre en vigencia el resto de la ordenanza.

Una tercera vía de salida está también abierta pero no depende directamente del jefe comunal, sino de los concejales: que orgánicamente el propio HCD pida la reconsideración de la ordenanza ante la evidencia de que no tiene el visto bueno de la fuerza política que gobierna la ciudad.

Durante toda la jornada de la víspera hubo funcionarios y concejales de Acción Marplatense (AM) que trataron de convencer a los presidentes de los demás bloques para que acepten reconsiderar el texto. Pero no se llegó a ningún resultado concreto.

Ergo, hasta anoche no había asomado ninguna pista que permita pensar que el Concejo -o los bloques de la oposición- están anuentes a revisar lo que aprobaron el jueves 9.

Así las cosas, el intendente analizó la situación durante el resto de la jornada -o en el poco tiempo libre que le dejaron las visitas de los gobernadores bonaerense y de Salta- y se aprestaba a tomar una decisión que, en su fuero íntimo, ya tiene tomada (ver aparte).

Marcha por la promulgación

Como un claro acto de defensa del contenido de la ordenanza, es decir a favor del comercio ya instalado en la ciudad y en contra del arribo de competidores, ayer a la mañana hubo una movilización encabezada por la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), la Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios (Cameco), la Asamblea Permanente de Pequeños y Medianos Comerciantes (Apyme), la Cámara de Ferreteros, la empresa Supermercados Toledo y un sector del Sindicato de Empleados de Comercio.

Según los organizadores, la movilización reunió a unas 2 mil personas, en su mayoría trabajadores mercantiles que prestan servicio en la cadena Toledo.

Frente al Palacio Municipal se pudo observar la presencia de varios camiones, precisamente pertenecientes a esa cadena local. Los manifestantes hicieron saber su deseo de que el intendente promulgue la ordenanza tal como salió del Concejo Deliberante, dejando intacto el artículo más controvertido, que es el que impone la utilización de un coeficiente de saturación.

Esta disposición establece una relación entre la cantidad de habitantes del Partido y el número de metros cuadrados que podría ser dedicado al comercio de alimentos. Esto supone la creación de un cupo total de superficie para desarrollar la actividad, al que tendrían que someterse todos los establecimientos con más de 191 metros cuadrados.

Contra el factor de saturación

Ayer, el jefe comunal volvió a ratificar su desacuerdo con esta disposición que establece el coeficiente o factor de saturación, redactada en las comisiones del Concejo por el bloque radical, el de la Coalición Cívica, la Concertación Plural y el unibloque Mar del Plata Batán-K. "Su aplicación supone que no se pueda abrir ningún autoservicio más en General Pueyrredon. Ese es el punto de desacuerdo", explicó el intendente ante la prensa.

"Nosotros pensamos que hay que encontrar un equilibrio en el ordenamiento territorial, porque se tiene que proteger al comercio local, a la despensa, y facilitar esa convivencia con cualquier posible nueva inversión. Si aplicamos ese cerrojo, los únicos que tendrían el derecho de vender en la forma de supermercado serían aquellos que ya están abiertos, ninguno más", disparó.

Antes de brindar la conferencia de prensa para explicar públicamente su postura y reclamarles una vez más "diálogo" a los concejales, el jefe comunal salió a la calle para recibir a quienes fueron a pedirle la promulgación del texto. Pulti utilizó un equipo de sonido que habían llevado los organizadores de la concentración para hablar ante los manifestantes. Desde la vereda, trató de dejar en claro que su gestión pretende que exista una regulación para la radicación de mini, maxi, súper e hipermercados en el partido, recordando que su gobierno fue el que inició este debate, con la presentación de un proyecto propio ante el Concejo.

“Desde que se instaló la democracia en la Argentina -recordó- esta fue la primera vez que un gobierno local envía un proyecto de regulación, estableciendo que las grandes superficies no tienen cabida en el centro y que los hipermercados tendrán que funcionar en el campo". Asimismo Pulti señaló que "el único compromiso que tiene el gobierno de General Pueyrredon es el asumido con cada una de las familias que necesitan y quieren trabajo".

Las palabras del jefe comunal fueron bien recibidas por el público, aunque en ese momento -como lo hizo durante toda la jornada- Pulti evitó dar precisiones sobre cuál será la decisión que habrá de tomar respecto del destino de la controvertida ordenanza.

Luego de hablar el intendente, los manifestantes escucharon al concejal de la Concertación Plural Ricardo Alonso, quien si bien hizo referencia a que en la oposición hay voluntad de diálogo, ratificó que los 13 concejales que aprobaron la regulación siguen firme en su postura para defenderla. Minutos más tarde el intendente recibió en su despacho a los representantes de las entidades que organizaron la manifestación, con quienes intercambió opiniones sobre los desencuentros surgidos a partir de la sanción de la ordenanza.

Luego de eso, Pulti convocó a la prensa para exponer nuevamente su línea de razonamiento, acompañado por el secretario de Gobierno Juan Guiñazú y algunos concejales de Acción Marplatense. "Nadie queda mal parado si nos sentamos a conversar para ver cómo se sale de este desacuerdo", señaló reclamándoles diálogo a los concejales.

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