Pulti afirmó que el aumento del boleto no está en la agenda

El intendente consideró que hay que defender los intereses de los usuarios * Aclaró que la ordenanza que incluye el establecimiento de las tarjetas por aproximación surgió desde los bloques de la oposición * Y que el Ejecutivo municipal "no fue consultado

"Esto se impulsó desde la oposición en el Concejo Deliberante y no está en la agenda del gobierno" municipal, afirmó ayer el intendente Gustavo Pulti en respuesta a la arremetida de las empresas del transporte público de pasajeros, que el miércoles condicionaron el cambio de tecnología para la venta de pasajes a un aumento del boleto.

Pulti fue tajante ayer al ser consultado sobre este particular: "Hemos tomado una decisión y la hemos hecho conocer a la comunidad y a los empresarios: no se van autorizar aumentos. No vemos ningún motivo para modificar el boleto", afirmó a LA CAPITAL.

Un día antes Ametap, la entidad que agrupa a las empresas concesionarias del servicio de colectivos, hizo público el pedido argumentando la necesidad de generar recursos para instalar el sistema de tarjetas por aproximación como sistema de cobro.

"Advertimos que este debate suscitado por pedido del sector transportista encuentra su fundamentación -al menos en ámbitos públicos- en el hecho de que una ordenanza, impulsada en el Concejo Deliberante y con despacho de una comisión, establece una nueva tecnología para la perfección del cobro de los boletos", explicó Pulti.

Ahí introdujo una crítica al accionar de los concejales de la oposición: "(Ametap) dice que para poder afrontar esa inversión se requiere el aumento (del boleto)", pero "en ese sentido nosotros no fuimos consultados por la ordenanza que se impulsó en el Concejo por parte de la oposición", afirmó. "Queremos aclarar que de ninguna manera pueden (los empresarios del transporte) barajar una alternativa sobre la base de la expectativa de que el gobierno pueda ordenar el aumento, porque no lo va a hacer", subrayó de nuevo el intendente.

De todos modos, no cerró la puerta al diálogo. El jefe comunal se manifestó a favor de "buscar otros caminos que sean útiles" para aliviar los costos que deben afrontar las empresas de micros, pero siempre dejando en claro que "no vamos a autorizar el aumento".

"Cualquier solución estamos dispuestos a buscarla a través del consenso y creemos que si se quieren buscar opciones y alternativas para el problema planteado, se deben elaborar con creatividad, con responsabilidad, en el marco de diálogo y que permitan respuestas sin requerimientos al aumento", argumentó en ese sentido.

Recordó luego Pulti la intención -manifestada unilateralmente por los empresarios y finalmente frustrada- de suspender el servicio nocturno, también en base a la falta de rentabilidad, Pulti afirmó: "No estamos dispuestos a aceptar restricciones, lo cual no quiere decir que desconozcamos que la cantidad de pasajeros disminuyó". El jefe comunal tendió un puente para retomar la negociación directamente con Ametap al reconocer que "hubo dificultades de la economía en muchos otros aspectos de la vida de la ciudad y eso también tiene su consecuencia en este servicio público", ya que "este invierno no ha sido el mejor de los últimos años".

Apeló entonces a que las soluciones que se puedan plantear en el aspecto tecnológico "deben buscarse en forma responsable, transparente e imaginativa para contemplar las necesidades de todos y en particular la de los usuarios, que no merecen tener que afrontar un nuevo aumento".

Voces opositoras

También ayer el concejal Eduardo Abud, integrante del bloque de la UCR y miembro de la Comisión de Transporte, se refirió al pedido de 21,7% de aumento de la tarifa que planteó el miércoles el vocero de las empresas de colectivos: ?La ecuación del transporte no está dando y hablar de nuevas inversiones en estas condiciones es imposible, por eso pedimos una suba del 21,7%", había dicho el miércoles el vocero de los empresarios.

El concejal Abud confirmó que el argumento principal exhibido por Ametap es la baja del número de pasajeros como consecuencia de la crítica situación económica, lo que estaría colocando a las empresas en una delicada situación financiera. "Es una nueva forma de presión que tiene esta gente y tira algunas alternativas y posibilidades de seguir con la frecuencia de los micros y dicen que, si no, van a tomar alguna medida", declaró el concejal radical, uno de los que reaccionó en contra del pedido.

"Ellos amenazaron, dijeron que había un estudio, que lo habían encargado a la Universidad de Tandil, y nosotros, automáticamente, se lo solicitamos para que nos digan dónde están los costos; nunca pudimos hacernos de un estudio valedero para saber si realmente estamos pagando el boleto como lo tenemos que pagar, si es caro o es barato", añadió.

De todos modos, aclaró que su bloque está "rechazando el aumento" porque "no creo que estén perdiendo (dinero) y más allá de eso, no se tienen que olvidar de que es un servicio público".

El bloque radical presentó una nota a la Secretaría de Gobierno pidiendo informes sobre si las líneas de micros están cumpliendo las frecuencias y sobre las multas que les estarían aplicando en caso contrario.

Por su parte, el concejal de Unión Peronista Ricardo Alonso analizó la situación en términos parecidos: "No creo que el Concejo Deliberante esté en condiciones de aprobar un aumento de boleto, por lo menos con esta conformación hasta el 10 de diciembre".

Acerca del debate por el cambio de sistema de pago del boleto, a partir del cual se disparó la arremetida de las empresas, Alonso estimó que "esto va a trabar el nuevo sistema que se había planteado, el de tarjeta por aproximación, que requiere de toda la tecnología posible".

Admitió enseguida que esta discusión "lleva tres años" y que hace un mes y medio "provocamos el debate porque teníamos de rehén al usuario del transporte público de pasajeros con este sistema de tarjeta magnética, que está obsoleto, y que hay que cambiarlo por algo mejor".

De todos modos terminó alineándose con la posición del Ejecutivo al plantear que "no vamos a ser nosotros quienes a través del aumento de boleto les vamos a hacer pagar a la gente esta tecnología".

Posible freno al proyecto de

tarjetas por aproximación

Se estimaba ayer en el Concejo Deliberante que la consecuencia directa del pedido de aumento de tarifa por parte de los empresarios del transporte público y la inmediata negativa del Ejecutivo -y de muchos concejales- a admitir siquiera una posibilidad de considerarlo para este año, terminó por herir de muerte al proyecto de las tarjetas por aproximación.

Pulti aseguró ayer que "no habrá nuevos aumentos en la tarifa de colectivos en el 2009, una decisión que no vamos a modificar". Y se descuenta que nadie en el Concejo se alineará detrás del pedido de Ametap, por lo que la "variable de ajuste" para zanjar la cuestión sería frenar el proyecto radical de las nuevas tarjetas: al fin y al cabo, el avance de ese proyecto en comisiones fue lo que puso en alerta a los empresarios que reaccionaron en defensa de su negocio. Con otras palabras, lo que dijo Ametap es que "si quieren cambio de tecnología que lo pague otro, no nosotros".

"Otros", son los usuarios, claro.

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