La pulseada no terminó

Todos levantaron la mano para aprobar la postergación de la interna. A coro entonaron con fuerza la “Marcha Peronista”. Hubo un cerrado aplauso final, palmadas, saludos y rostros sonrientes.
Sin embargo, el breve y prolijo congreso provincial del peronismo cordobés no cerró todas las heridas. Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota postergaron para más adelante su pelea personal por la conducción del partido. Pero esta pulseada seguirá latente hasta el final del mandato del gobernador.

Ayer se oficializó un acuerdo que días antes habían cerrado los operadores de ambos sectores. Algunos dicen que hubo una tensa charla entre Schiaretti y De la Sota. Otros la desmienten. De todas maneras, la disputa por la conducción del PJ quedó para más adelante.

Lo que no quedó cerrado son las diferencias, cada vez más pronunciadas, entre el gobernador y su antecesor.

Ahora aparece otra cuestión que amaga con profundizar la distancia. Con la venia del gobernador, el apoderado del PJ, Domingo Carbonetti, elevó a la Cámara Nacional Electoral el pedido para que se abran 109 urnas que el PJ observó en las elecciones legislativas.

El dirigente bellvillense asegura que si la Cámara accede a su pedido, se puede modificar el resultado. Según su pronóstico, el peronista Eduardo Mondino puede ocupar la banca en el Senado que hoy el escrutinio provisorio le otorga al radical Ramón Mestre.

El delasotismo se opone de manera terminante a esta decisión. “La voluntad popular ya se pronunció”, dicen los hombres del ex gobernador.

En la otra vereda, Schiaretti no se resigna y apelará al último recurso judicial para ver si el candidato que fogoneó (Mondino) llega a la Cámara Alta.

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