Pulseada entre los bancos y el Central por $ 420 millones

Pulseada entre los bancos y el Central por $ 420 millones
El BCRA demora el reparto de utilidades a los accionistas de las entidades financieras.
La relación del Gobierno con el sistema financiero tiene un nuevo punto de fricción. A la ya conocida presión oficial, que reclama una baja en las tasas de interés para que haya más crédito para la producción y el consumo, se suma la demora del Banco Central en autorizar a un grupo de entidades el reparto de ganancias entre sus accionistas. Hay en juego más de 420 millones de pesos.

Es el dinero que, en asamblea de accionistas, los bancos decidieron distribuir bajo la forma de pago de dividendos por las ganancias obtenidas en 2008. Con presentaciones que en algunos casos fueron hechas hace más de dos meses, sobresalen cuatro entidades:

El Banco Macro decidió el reparto de $ 149 millones.

El Banco Patagonia aprobó una distribución de $ 133 millones.

El Banco Santander Río tiene en agenda pagar dividendos por $ 75 millones.

Otro banco español, el BBVA Francés, fue más modesto, y decidió repartir $ 32 millones.

Estos cuatro bancos se destacan porque cotizan. Pero hay otros, cuyas acciones no están en la Bolsa, que tienen presentaciones hechas ante el Central para distribuir $ 30 millones. Entre ellos, sobresale el Piano, que pidió permiso para repartir $ 13 millones.

Como respuesta formal, el Central explica a los banqueros que está revisando los balances y sometiendo los números a una lectura especial. Quiere determinar qué parte de las ganancias se deben al negocio de prestar plata y qué porción a una revaluación de los títulos públicos que tienen en su patrimonio. "Queremos asegurarnos de que el pago de dividendos no pone en riesgo la solvencia de cada banco", deslizan.

Entre los banqueros la impresión es otra. Sospechan que el Central no piensa dar una señal hasta que no reciba el visto bueno de la Casa Rosada. Aunque nadie cree que la sangre llegue al río, existe el riesgo de que los accionistas, sobre todo los extranjeros (el Macro y el Patagonia cotizan en bolsas del exterior) accionen judicialmente contra esas entidades porque no les pagan lo aprobado en Asamblea. Ocurre que el Central no emitió ninguna circular que le dé sostén legal a la demora.

Por eso los banqueros no tienen muchas excusas para enfrentar a los accionistas.

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