La puja involucra $ 4500 millones de las obras sociales

Hay reclamos por montos que retiene el Gobierno y quejas a Moyano por un reparto discrecional
La administración de una parte importante de los fondos originados en los aportes y contribuciones de trabajadores y empresas para las obras sociales, es un tema por demás conflictivo tanto en la relación de los sindicatos entre sí -dadas las acusaciones de un reparto discrecional de recursos-, como en la vinculación de los gremialistas con el Gobierno -al que le reclaman la liberación de una suma de dinero retenida en el Banco Nación-. En total, se estima que hay en juego unos 4500 millones de pesos.

Todos los asalariados aportan un 3% de sus ingresos para el sistema de salud, a la vez que los empleadores contribuyen con un 6% de la masa salarial. Pero esos recursos no se dirigen en su totalidad a la obra social elegida, sino que una porción -que es del 10 o del 15% según el sueldo- se dirige al denominado Fondo Solidario de Redistribución (FRS). Desde allí hay, en primer lugar, un reparto automático para garantizar que cada obra social reciba un ingreso mínimo mensual por afiliado.

Los recursos excedentes -luego de descontado el dinero para mantener operativa la Superintendencia de Servicios de Salud- se derivan a la Administración de Programas Especiales (APE), un organismo que tiene por misión financiar las prácticas de alta complejidad o tratamientos crónicos a cargo de las obras sociales. De alguna forma, funciona como un seguro solidario para las prestaciones que son de alto costo.

Pero los problemas empiezan ya antes de que el dinero arribe a esas arcas: la APE está incluida en el presupuesto nacional, y por tanto, el Gobierno deriva las sumas que están en esa ley de gastos. Pero la recaudación es bastante superior y los excedentes no se están repartiendo. Según fuentes del sindicalismo, hoy hay unos $ 3500 millones depositados en una cuenta del Banco Nación, a los que los sindicatos no logran acceder, pese a la cercanía al kirchnerismo del secretario general de la CGT, Hugo Moyano.

Para este año, el presupuesto indica que la APE debería recibir $ 938 millones pero, según estiman en el sindicalismo, la recaudación podría rondar los $ 2000 millones.

Hay quienes sostienen que una razón para el enojo de varios dirigentes con Moyano es el hecho de no haber logrado el acceso a esos recursos, que según la ley de obras sociales deberían ser distribuidos proporcionalmente entre las entidades.

Sin embargo, hay también quienes admiten que les provocaría gran desconfianza que hoy se liberen esos fondos, por cómo están repartidas las cartas en el juego del poder sindical. Ocurre que Moyano logró que un hombre de su confianza, Hugo Sola, se mantuviera en la gerencia de la APE, desde donde según las acusaciones de los sindicatos no afines al líder camionero, los fondos -que no serían suficientes para cubrir todos los requerimientos- se reparten con discrecionalidad.

Cerca de los llamados "Gordos" se quejan de la existencia de mecanismos que traban el cobro de reintegros por prácticas médicas. Eso es lo que estaría ocurriendo, por ejemplo, al limitarse la cantidad de expedientes que es posible ingresar cada día, algo que perjudica a las obras sociales más grandes -como la de comercio- que no llegarían siquiera a poder presentar solicitudes por todos los tratamientos que realizan en un mes.

La UOM anunció otro paro nacional

* El jefe de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, anunció ayer que la semana que viene habrá otro paro nacional de su gremio ante la "intransigencia empresaria" a conceder un aumento salarial del 22 por ciento en el marco de las paritarias. El anunció de la profundización del plan de acción fue realizado por Caló después de otra jornada de movilización en todo el país para reforzar sus demandas. "Los metalúrgicos estamos y estaremos de paro el próximo jueves por la intransigencia de los empresarios", anunció el vocero de la UOM, Abel Furlan. Ayer, se concentraron frente la Congreso y marcharon hasta la sede de las cámaras empresarias del sector.

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