Por qué Puerto Madero es más seguro

Hay un agente cada diez vecinos y muchos prefectos se hacen pasar por ejecutivos o turistas; abundan las cámaras de seguridad
Mientras en muchos barrios de la ciudad de Buenos Aires la inseguridad es moneda corriente, Puerto Madero parece un oasis.

La cantidad de vehículos robados es cero; el porcentaje de detenciones en el último año aumentó 30% con respecto al año pasado, y no se registran asaltos violentos. Sólo hay "descuidistas profesionales", aquellos que, sin armas, roban las pertenencias de los distraídos y, curiosamente, en el 99 por ciento de los casos son extranjeros provenientes de países como Colombia, Chile y Venezuela.

Estas afirmaciones se desprenden de la tarea diaria que desarrolla la Prefectura Naval Argentina, responsable de la seguridad de la zona. La gran cantidad de personal, un grupo especial de prefectos vestidos de civil y un coordinado sistema de cámaras son los componentes de lo que parece ser, a primera vista, la fórmula que hace que Puerto Madero sea hoy el lugar más seguro de la Capital.

¿Cuál es la receta? Puerto Madero tiene características que no comparte con otras zonas de la ciudad: la proporción de agentes de seguridad, en este caso prefectos, es mayor que en el resto de la Capital, y se asemeja a un barrio cerrado, pues cuenta con entradas y salidas definidas y custodiadas.

Según fuentes de Prefectura, en Puerto Madero hay un prefecto cada 10 personas. En el resto de la ciudad de Buenos Aires hay unos 14.000 policías para garantizar la seguridad de 3 millones de porteños, es decir, un agente cada 214 personas.

Otra particularidad del barrio es que por día es transitado por unos 45.000 turistas con alta capacidad adquisitiva, por lo que la zona es la meca de los carteristas profesionales, que ante la gran cantidad de cámaras y prefectos prefieren el bajo perfil y la ausencia de armas de fuego a la hora de delinquir.

"El mapa del delito en esta zona se concentra en los comercios gastronómicos, y sus protagonistas son personas que aprovechan los descuidos de los turistas, por lo que no usan armas de fuego", dijo a LA NACION el prefecto principal Raúl Groh, jefe del Servicio de Seguridad de Puerto Madero.

Así, hasta el momento no se han registrado asaltos violentos, y los arrebatos en la vía pública son pocos debido a la alta presencia de la Prefectura.

Extranjeros y profesionales

"Es notable que sólo el 1% de los delitos sea cometido por argentinos. Los autores en su mayoría son colombianos, chilenos y venezolanos que viajan por el mundo viviendo de esto", explicó Groh.

Según el prefecto, quienes se aprovechan de los descuidos de turistas son profesionales cuya actividad es casi imperceptible. Además, prefieren frecuentar los lobbies de los hoteles y los más de 80 restaurantes de la zona.

"Aprovechan su acento, diferente del nuestro, para hacerse pasar por turistas. Suelen entrar en los locales con mucha más gente y tienen un bolso o un saco en el brazo, para luego ocultar lo que roban", dijo Groh.

Según Jorge Luis Pazos, gerente del restaurante Sorrento Madero, la cantidad de delitos es mínima. "Suele haber robos de carteras o billeteras. A veces, a través de las cámaras, detectamos a un descuidista y le pasamos el dato a Prefectura para que lo sigan ellos, porque no tenemos cámaras en la vía pública. Entre nuestro personal y los prefectos nos sentimos seguros", dijo a LA NACION Pazos.

En el barrio residen unas 10.000 personas, que pertenecen al segmento ABC1. Considerando que Puerto Madero está en pleno crecimiento, la población será aún mayor, por lo que el desafío de este esquema de seguridad se incrementará.

Según las proyecciones de la Corporación Antiguo Puerto Madero, sociedad conformada por el gobierno nacional y la ciudad para impulsar la urbanización del área, la cantidad de habitantes en 2010 aumentará cerca del 68 por ciento.

De civil

Unos 1000 hombres de Prefectura están desplegados en las 170 hectáreas de Puerto Madero y cuentan con unos 28 vehículos de seguridad, entre autos, motos y camionetas.

"Por manzana hay uno o dos efectivos, a los que se suman los vestidos de civil que se hacen pasar por residentes o turistas", dijo Groh.

El cuerpo de Prefectura de civil que vigila la zona está dividido en tres categorías, según detalló Groh:

* La llamada "Vip": los agentes están vestidos de manera formal, con traje y corbata. Se los puede ver como gerentes o empleados de alguna empresa de la zona.

* La "Medio Vip" o "Conferencistas": se visten un poco menos formales que los primeros. "Son los típicos personajes que estuvieron todo el día en una conferencia y se pasean con una laptop al hombro y la corbata desanudada", detalló Groh.

* "Los de calle": se visten de manera informal. Pueden hacerse pasar por turistas, estar paseando por alguna de las plazas de la zona o estar tomando un mate en uno de los bancos de los docks.

Tecnología, clave

La tecnología es un componente importante en este esquema de seguridad. Todos los agentes están intercomunicados por celulares o radiollamadas y hay 23 cámaras de seguridad distribuidas en todo el barrio.

"El recurso humano y la tecnología permitieron que se aumentara la cantidad de detenciones 30 por ciento con respecto al año pasado", detalló Groh, quien no informó sobre el total de hechos delictivos, pero afirmó que "son cada vez menos".

Por otra parte, la cantidad de robos de vehículos en la zona de Puerto Madero es casi nula y los registrados suelen ser cometidos por los propios dueños.

"Lo hacen para cobrar el seguro, pero con tantas cámaras en la vía pública los descubrimos siempre. Una vez un hombre mandó a su cuñado a robarle el auto... hicimos averiguaciones, le dijimos al dueño si reconocía al ladrón y no le quedó otra que decir que sí... ", afirmó Groh.

Los ojos que ayudan a combatir el delito

* Las cámaras de video son monitoreadas las 24 horas por el personal de la Prefectura, y así se logró minimizar la cantidad de hechos delictivos. Por ejemplo, la semana pasada, por la tarde, detuvieron a cinco personas que luego de reducir a dos vigiladores habían ingresado en la Plazoleta Fiscal de Contenedores, Defisa, situada entre las calles Lavaisse y Dellepiane, en La Boca, en jurisdicción de la Prefectura Naval (próximo a los casinos flotantes de Puerto Madero). El personal de Prefectura que monitorea el barrio y las zonas de influencia detectó los movimientos de los delincuentes, lo que derivó en la detención de los hombres, de entre 25 y 40 años, que estaban armados. Estos movimientos también fueron observados por un sistema de cámaras de seguridad de la empresa Defisa.

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