Puente a Paraná: "Los técnicos deben decir cuál es la traza más adecuada"

El intendente capitalino se mostró muy prudente a la hora de mencionar cuál es la alternativa ideal para la nueva conexión vial. Aunque acercó una propuesta al debate, prefiere esperar el dictamen de los especialistas.
Santa Fe y Entre Ríos dieron este año otro paso en pos de conectar con un nuevo puente ambas capitales provinciales. Si bien del proyecto se viene hablando hace más de una década, los técnicos de ambas orillas ya estudian al menos seis alternativas de trazas, dando inicio así a la imperiosa búsqueda de consenso.

El intendente Mario Barletta se mostró muy prudente a la hora de dar su opinión sobre la alternativa más conveniente y prefirió "esperar y escuchar a los que saben". Pero defendió con firmeza la necesidad de promover una conexión que tenga en cuenta el desarrollo de ambas ciudades y provincias, en base a un plan ordenador de la capital provincial que gobierna. Y, fundamentalmente, que no pierda de vista la potencialidad de Santa Fe en el corredor bioceánico.

"Hay que analizar este puente en un contexto más amplio, que tiene que ver con el plan estratégico de la ciudad y toda su red de interconexión con la región, para que sea lo más eficiente posible y, al mismo tiempo, genere menos problemas al desarrollo urbano y, en contrario, lo facilite", aseguró en una entrevista con El Litoral.

Su traza, una más para estudiar

Con este objetivo, en octubre pasado el municipio local puso sobre la mesa de análisis una alternativa más a las que ya estaban en estudio. La idea contempla, en términos generales, una salida al sur de Paraná y prevé una conexión con la ruta 168, a la altura de La Guardia. Desde allí, habrá que construir una vía paralela a la 168 (en su tramo La Guardia - Puente Oroño), atravesando Alto Verde, para desembocar en la avenida Mar Argentino, a donde también llegaría el puente a Santo Tomé y saldrían los 8 kilómetros de autovía hacia el nuevo puerto.

La traza no tiene llegada directa al emplazamiento elegido para el área portuaria (pero llega), evitando la intervención sobre el valle de inundación del río Paraná, que atemoriza a Santa Fe, y propiciando el desvío del tránsito pesado de las avenidas Alem y 27 de Febrero.

A pesar de este aporte, Barletta asegura que "posicionarnos hoy en una u otra alternativa no suma, es como en política tener definido un candidato a presidente o a gobernador dos años antes de 2011. Hay que ser prudente. Respeto mucho a la academia y a los que saben y son ellos los que deben analizar las prioridades de ambas ciudades y provincias y la cantidad de trazas propuestas para decirnos cuál es la más adecuada".

—¿Pero qué aspectos considera que deben tenerse en cuenta, más allá de la infraestructura existente y la que está proyectada?

—Primero hay que definir los motivos por los que se quiere un nuevo puente: la alta conectividad de los ciudadanos de ambas capitales, el traslado de productos por camiones, la conexión ferrovial que debe estar inserta en todo este diagrama.

—¿Y el impacto ambiental?

—Hay que estudiar el funcionamiento urbano y comercial, pero también los aspectos ambientales. No es lo mismo hacer un puente que cruce todo el valle de inundación del Paraná abajo de Santa Fe, que aprovechar las condiciones que ya tenemos.

—¿Por ejemplo?

—Actualmente, tenemos cortado ese valle de inundación desde Santo Tomé hasta Paraná porque está la Ruta 168. Armar toda una ruta debajo puede tener conveniencia para Paraná, que conseguiría un acceso más rápido al futuro puerto de Santa Fe. Y a esto debemos tenerlo en cuenta. Pero también digo que es una intervención ambiental a estudiar con muchísimo cuidado.

Un puerto que no está

Si bien el intendente destaca el proceso que se siguió para consensuar el nuevo destino portuario y otro nexo vial con Santo Tomé, advierte que "no es bueno atar un proyecto a todos los proyectos".

—¿Cuáles son los riesgos?

—¿Y qué pasa si no se traslada el puerto? Hicimos una traza que va de Paraná hacia allí, y Santa Fe se queda sin conexión. Creo que lo mejor sería hacer una conexión nueva que una las capitales y después utilizamos esa vía para llegar al nuevo puerto. Estas son las cosas que me inclinan para un lado. Pero hoy, por prudencia, prefiero que todas las alternativas que tengan una viabilidad económica, ingenieril y ambiental sean analizadas. Y que luego nos digan cuáles son las ventajas, las dificultades y los costos de cada una.

Otras conexiones imprescindibles

Tras intensas discusiones, finalmente Santa Fe y Santo Tomé acordaron que se ejecute la traza Sur para unir ambas ciudades: "Fue definida como una de las más ventajosas por quienes habían hecho los estudios pertinentes, no queríamos retrasar más su concreción y los problemas que esta traza generaba en la zona urbana de Santo Tomé podían ser subsanados. Para Santa Fe no generaba impacto negativo, por el contrario, su ubicación es positiva", refirió Mario Barletta.

Y mencionó otra conexión "imprescindible que necesita la ciudad", y que forma parte de la propuesta que impulsó en Paraná: un puente que tenga origen en la avenida Mar Argentino, atraviese Alto Verde -cerca de La Boca- y desemboque en la Ruta 168. "El objetivo es sacar el tránsito pesado de las avenidas Alem y 27 de Febrero. Esto es fundamental porque de lo contrario toda potencialidad de la ciudad, en términos de conectividad con el este, se ve recargada de vehículos y complica el funcionamiento urbano".

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