El Puente Colgante vuelve a verse iluminado

Esta semana concluyó la primera de las tres etapas previstas; los otros dos tramos se realizarán el año próximo. Las nuevas luminarias permiten un importante ahorro de energía; son el mismo modelo que se usan en obras como el Coliseo Romano, y jerarquiza los pilares del puente.
A lo largo de sus 81 años de historia, el Puente Colgante atravesó situaciones similares a las de la sociedad santafesina. Es uno de los símbolo arquitectónicos que identifican a Santa Fe y enorgullece a sus habitantes. Se construyó con esfuerzo, padeció la fuerza inusitada de las aguas y la desidia de un sector de la clase política. Sin embargo, a pesar de todo, hoy está de pie y al caer la noche su nueva iluminación impacta, sorprende y, nuevamente, enorgullece a los santafesinos.

Las obras de las nuevas luminarias fueron encaradas por el Municipio y concluyeron esta semana luego de casi 30 días de trabajo. De esa manera, culminó la primera de tres etapas: los tramos siguientes se llevarán a cabo a partir del próximo año. En este primer ciclo se instalaron 64 artefactos nuevos en los cuatro pilares y se retiraron los viejos cables lumínicos de los tensores. "Iluminamos las 4 torres en sus laterales y colocamos luces en el interior", explicó el director del Programa de Diseño Urbano, Alfredo Jurado.

Cabe mencionar que la realización de esta obra por tramos permite que, al culminar cada una de las etapas, la tarea parezca totalmente terminada: "Si se generara algún inconveniente para la realización de las etapas siguientes, no representaría un inconveniente estético ni funcional", afirmó el funcionario de la secretaría de Planeamiento Urbano.

Jerarquización

Las tareas fueron ejecutadas por la empresa Sistelec, que resultó la ganadora del concurso de precios realizado por el Municipio para realizar la instalación de 64 luminarias, entre otros trabajos.

"La iluminación anterior era bastante pareja entre las torres y los cables. El criterio a emplear ahora es jerarquizar los pilares del Puente e insinuar con una luz muy focalizada los cables", detalló Jurado. El funcionario municipal aclaró que el principio utilizado para la elección y colocación de los nuevos artefactos responde a la lógica utilizada en todos los enlaces de este tipo del mundo.

En tal sentido, cabe destacar que los artefactos utilizados son importados de Alemania y son los mismos que iluminan, entre otras obras, el Coliseo Romano. Sin embargo más allá de la parte estética, las nuevas luminarias garantizan un menor consumo de energía.

Características

Los artefactos que se utilizaron son importados de la empresa Schreder y el modelo se llama Corus. "Son los mismos aparatos que actualmente iluminan el Coliseo Romano, entre tantas obras arquitectónicas maravillosas del mundo", indicó el funcionario.

Gracias al poco espacio que ocupa, el proyector Corus se integra discretamente en su entorno. El diseño del protector de vidrio ha sido especialmente estudiado para evitar la acumulación de agua cuando el proyector está instalado en plano.

Una de las ventajas con las que cuentan estos dispositivos es que permite trabajar con luces de 70 y 150 vatios, lo que genera un menor consumo energético que las luces anteriores, ya que los viejos artefactos eran de 250 vatios. Otra característica positiva es el mantenimiento de los aparatos: "Mientras los anteriores dispositivos requerían un trabajo diario, a estas luminarias no es necesario abrirlas en un lapso de cinco años", detalló Jurado.

Un puente, mucha historia

A mediados de 1924, el ingeniero Alberto Monís encabezó la construcción de los pilares y anclajes de una obra que quedaría concluida 4 años más tarde. La parte metálica se la adjudicó a la Societé des Chantiers et Ateliers de la Gironde de Port a Mousson (Francia), asociada con M. G. Leinekugel le Cocq. En 1925 se terminaron los anclajes y se trajo por agua la estructura metálica construida en Cherburgo. Finalmente, el 8 de junio de 1928, fue el día en que quedó habilitado al servicio público.

Desde entonces, el Puente Colgante se convirtió en uno de los símbolos característicos de la ciudad. Pero en septiembre de 1983, el puente cayó víctima de una de las peores inundaciones que sufriera la ciudad.

Después de 19 años, se inició su reconstrucción. Hoy, 81 años después de la inauguración, luce más vigoroso que nunca. Y si no, acérquese a la caída del sol y vuelva a descubrirlo con nuevas luces.

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