"No les puedo quitar la presión de la camiseta".

SUB 20: El Checho encontró una de las explicaciones por la muy mala primera ronda de su equipo. "Cometemos errores infantiles y eso hay que corregirlo", dijo.
El espejo retrovisor expone un recorrido de gloria juvenil, sembrado y cosechado por esas selecciones de Pekerman y Tocalli que supieron ser lujosas en las conquistas de los últimos dos Mundiales, en Holanda y Canadá. Inevitablemente, las comparaciones, muchas veces odiosas, afloran en este momento y no son positivas en lo que al juego se refiere. Al menos hasta aquí, en este torneo, los chicos de Batista no han podido acercarse a lo que transmitieron los del pasado no tan lejano. Y fue así, con más corazón que fútbol, como Argentina clasificó al hexagonal con el sufrimiento adherido al pecho y los nervios gastados.

"Con esta clase de jugadores no creí que íbamos a terminar pidiendo la hora como contra Ecuador", confesó el Checho, sorprendido. Sus palabras más categóricas, sin embargo, llegaron luego, cuando sentenció: "No les puedo sacar la presión de la camiseta. Uno trata de descomprimir lo que significa vestir la camiseta de la Selección. Entre las cosas que hay que corregir, cometemos errores infantiles". Sus declaraciones no fueron tomadas de mala manera por el plantel, aunque la mayoría sostuvo que no le pesa la casaca y que los inconvenientes radican en lo futbolístico. "No sabemos qué nos pasa. En Ezeiza nos salían las jugadas y acá nos cuesta mucho", comentó Salvio.

Goles recibidos antes de los tres minutos en los tres primeros encuentros, distracciones defensivas sobre todo de arriba (Ecuador hizo dos tantos de cabeza), pases imprecisos a pocos metros de distancia, córners mal realizados en repetidas veces por el mismo jugador (Bella) y falta de sorpresa en un equipo que insiste en querer entrar al área con paredes por el centro. Son los principales puntos negros de un grupo al que todo le costó demasiado por no saber manejar los ritmos.

Si bien la Sub 20 no tiene figuras rutilantes, hay futbolistas de buena técnica como Salvio, Cristaldo, Bella, Velázquez y Benavidez. Y, además, varios ya jugaron Sudamericano o Mundial Sub 17 (Luis Ojeda, Fernando Meza, Maxi Oliva, Insúa (campeón del mundo en el último Mundial Sub 20) y Salvio. "Quiero un equipo con belleza", le había dicho a Olé el técnico en la previa del torneo. Sin embargo, el funcionamiento colectivo no apareció. ¿Repercutirá la falta de jugadores con más roce? Se extraña a Di Santo y a Pablo Piatti.

"No puede ser que luego de que un jugador haga mal dos córners seguidos, no haya otro que se le acerque para pedirle la pelota", comentó por lo bajo un integrante de la delegación. Falta picardía, lo que abunda es corazón. Con eso hasta ahora le alcanzó. Aunque todos ya están hartos de sufrir.

Comentá la nota