"No puedo imaginarme una Fórmula 1 sin Ferrari, sería algo inferior".

El siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, el alemán Michael Schumacher, no puede concebir la categoría sin los grandes constructores, en particular Ferrari, que amenazan con retirarse a causa del nuevo reglamento de la FIA para 2010, declaró este martes en una entrevista.
El Tribunal de primera instancia de París dará a conocer el miércoles su decisión respecto al conflicto que enfrenta a la escudería Ferrari con la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

Schumacher, consejero especial de la 'Scuderia', dijo a la televisión alemana que "la F1 sin los grandes constructores no será más la misma, sino algo claramente inferior".

"Para comenzar, se trata de una competición mundial de pilotos, pero también hay que reconocer que los grandes equipos aportan mucho condimento", añadió.

"Pienso que hay que reconocer que (el presidente de la FIA) Max Mosley y (el patrón de la F1) Bernie Ecclestone, solos no representan a toda la Fórmula 1, y que estos equipos son importantes. Creo que sería de sentido común sentarse ante una mesa a discutir", añadió.

"No puedo imaginarme una Fórmula 1 sin Ferrari, son cosas que van juntas", apostilló.

La idea de la FIA con las nuevas normas es atraer a nuevos equipos (Lola, USF1, Prodrive...), que serían inmediatamente competitivos. El alerón ajustable podría hacer ganar entre "un segundo y medio y dos" por vuelta, según el director técnico de Williams, Patrick Head.

Los grandes equipos tienen presupuestos que rondan los 250 millones de euros y dicen no poder reducir tan rápido el gasto. El juicio no será sobre el fondo del reglamento, sino que Ferrari intentará que se suspenda su aplicación temporalmente.

Una decisión en contra sería desastrosa para la FIA, que perdería nuevos equipos inversores, mientras que si gana podría perder nada menos que a Ferrari, Renault, Red Bull y Toyota.

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