"No se pueden permitir amenazas mafiosas"

Un alto dirigente de la UCR realizó una exposición por intimidaciones que recibió en la Legislatura, dirigidas a él y su familia. Se espera que el presidente Luis Campo actúe por este tema.
La expulsada diputada piquense Silvia Alicia Petitti centralizó en algunos de sus colegas del radicalismo sus ataques de las últimas horas, amenazas que vinculan a sus ex pares con el ejercicio de actividades financieras ilegales, las mismas a las que habría recurrido para enfrentar sus deudas hasta llegar al límite no poder hacerlo y emitir cheques sin fondos.

Según comentaron otros legisladores la diputada también utilizaría intermediarios para que trasladen determinados mensajes a sus ex correligionarios. Algunos tienen que ver con el particular gusto (y dedicación) de uno de sus pares por las carreras de caballos y otras cuestiones por el estilo.

Entre los que los "petittistas" ubican como "burreros" está el ex intendente de Alpachiri y veterinario Hugo Pérez, quien es cierto tiene un caballo de carrera porque la gusta la actividad turfística. El otro que sería "apuntado" por el mismo tema, pero por concurrir al Jockey Club a ver alguna carrera de caballos es el propio presidente del bloque del Frepam, Julio Bergués.

Entre los supuestamente "usureros" ubica a Carlos Pessi -a quien en realidad nadie había señalado hasta hoy vinculado a la condición de prestamista-, y también a Heber Pregno, quien precisamente habría accedido en alguna oportunidad en cambiarle de favor un cheque a Petitti que, después descubriría, no tenía fondos.

Entre las múltiples acusaciones que se vierten las imputaciones alcanzan a Eduardo Kenny -hoy diputado nacional y referente de la línea Blanca-, a quien le adjudican que habría tenido algunas dificultades financieras en la municipalidad de Doblas, cuando era intendente, y algún que otro cheque rebotado.

Pero no sólo esos "caen en la volteada", porque desde el entorno de la legisladora se encargan de poner sobre la mesa dificultades financieras que tuvo alguna vez el "morado" Juan Carlos Passo -hoy asesor del bloque Frepam-, situación que por otra parte se conoció en su momento.

"Acusaciones".

Lo cierto es que esta contraofensiva de la emitidora de cheques sin fondos activó el alerta de quienes serían acusados de haber estado implicados "en cosas raras" que, ciertas o no, automáticamente ocasionarían su desprestigio. Un allegado a la bancada radical dijo haber sido testigo, hace algunos meses cuando no había explotado el "escándalo Petitti", de un pedido efectuado por la legisladora a uno de sus entonces colega de bloque: que le cambiara un cheque de ella por otro de igual importe. "Eran algo así como dos mil pesos y no sé por qué problema no se concretó el trueque", amplió la fuente. "Por lo que tengo entendido, esa operación sí se habría concretado con otros diputados que, obvio, se quedaron con los famosos cheques sin fondos".

Por su parte la legisladora, Josefina Díaz, desde Macachín, no dudó en afirmar que conocía lo que estaba pasando y señaló que se trataba de "amenazas mafiosas" que no se pueden permitir. Aunque la misma diputada no lo dijo se supo que ella tuvo también algún pequeño problema con Petitti. Concretamente le salió de garantía para el alquiler del departamento que ésta ocupa en Santa Rosa, sobre calle Gil a escasos metros de plaza San Martín, y en algún momento fue molestada porque se debían algunos meses aunque después la piquense se puso al día.

Más grave que los cheques.

La bronca de los involucrados en las versiones es importante. "Si tienen algo que decir sobre alguno de nosotros que digan y cada cuál tendrá para refutar lo que se le endilgue, pero no podemos dejarnos presionar por todo esto", expresó uno de ellos ayer a LA ARENA.

La misma fuente dijo que ya es hora que el propio presidente de la Legislatura, el vicegobernador Luis Campo, se involucre, porque esto -las presuntas amenazas- es incluso "mucho más grave" que la cuestión original de los cheques impagos de Petitti. "Institucionalmente la Cámara de Diputados debe involucrarse en su conjunto, y no dejar tampoco lugar a sospechas. Todos sabemos que Campo tiene alguna relación con la familia Petitti, y no estaría mal, pero hubo quienes entienden que algo raro pasó con el traspapelamiento del sobre que venia del Tribunal de Cuentas refiriéndose a la declaración de Petitti", dijo el mismo legislador que habló con este diario ayer.

Mientras todo esto pasa, los radicales están a la espera de conocer la postura del oficialismo justicialista sobre el falseamiento de la declaración jurada de Petitti y el tratamiento que se realizará del tema en la Comisión de Investigaciones y Reclamos Públicos.

"Nosotros ya no la tenemos en el bloque y fue expulsada del partido; como somos parte en esta historia, lo que corresponde es conocer qué opinan los diputados del justicialismo", le dijo a LA ARENA un representante de la UCR.

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