No pueden justificar el vuelo de Aerolíneas para ver a la Selección

En el avión iban funcionarios, militantes oficialistas y gremialistas.
¿Es razonable despachar un avión para 140 pasajeros con menos de 50 asientos ocupados? Esa fue la pregunta que ayer intentó responder a lo largo de todo el día el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, para justificar la decisión de fletar un vuelo especial de la compañía Montevideo (es decir, no regular ni charter) el miércoles 14, el mismo día que jugó la Selección argentina. El propio Recalde se subió a ese avión, junto a varios funcionarios de la compañía, militantes K, parientes de jugadores de fútbol y hasta Juan Facundo Moyano, "Moyanito", hijo del pope de la CGT y titular del Sindicato Unico de Trabajadores de Peajes.

"Fue una decisión comercial, no un capricho de algún amigo del poder", dijo Recalde, en una conferencia de prensa tras la presentación del plan de negocios de Aerolíneas hasta 2013 (ver Deuda...). "Con 23 pasajeros bastaba para cubrir los costos de ese vuelo y viajaron 41 personas. No sólo se cubrieron los costos sino que el vuelo generó una ganancia de 10.000 pesos", dijo Recalde, quien es hijo del diputado Héctor Recalde, abogado de la CCT que conduce Hugo Moyano. Esas relaciones familiares habían sido motivo de comentario de parte del funcionario por la mañana, cuando dijo a radio El Mundo: "¿Por qué no le preguntan a Ernestina Herrera de Noble de quién son sus hijos?", intentando desviar así el eje de discusión.

El escándalo había estallado el miércoles, cuando el diputado mendocino Omar de Marchi (Partido Demócrata) solicitó un pedido de informes sobre el vuelo AR 1204/5, el listado de los pasajeros y si habían pagado por sus pasajes. Sin embargo, Recalde prefirió responsabilizar de la difusión a la edición de ayer del diario Crítica y su accionista Antonio Mata, ex-hombre fuerte de Aerolíneas entre 2002 y 2006.

Recalde había suspendido su participación en un congreso de líneas aéreas latinoamericanas que se desarrolló en Cartagena el fin de semana previo al partido. Aseguró que él pagó de su bolsillo el ticket, que le costó "100 dólares, ida y vuelta". Pero admitió que lo hizo con una tarifa preferencial. En esas condiciones habrían viajado varios de los funcionarios que lo acompañaron. Otros pasajeros aseguraron haber pagado la tarifa convencional.

"En razón de que Aerolíneas Argentinas es Sponsor Oficial de la Selección nacional, el Gerente General de la empresa asistió al partido por invitación de la AFA y viajó en el último vuelo programado para el evento. Cabe destacar que pagó de su bolsillo, tal como lo hicieran todas las personas mencionadas en los artículos de referencia", aseguró Aerolíneas a través de un comunicado.

El Boeing 737-NG de Aerolíneas despegó de Ezeiza al mediodía del miércoles 14 con rumbo a Aeroparque, donde cargó 49 pasajeros. Salió a las 13.50 hacia Montevideo y arribó a Aeroparque a las 2 de la mañana del jueves, cargado con 58 pasajeros. Desde Aeroparque el avión volvió, vacío, a Ezeiza.

Dos fuentes especializadas estimaron el costo de este vuelo desde Aeroparque hacia Montevideo en aproximadamente 6.500 dólares, incluida la tasa de estacionamiento y la de utilización del espacio aéreo. Hay un costo adicional por los dos despegues desde y hacia Ezeiza, pero quedaría cubierto si efectivamente todos los pasajeros pagaron. El otro aspecto es político: desde el Gobierno desmintieron que el vuelo haya sido para "amigos del poder", pero hasta anoche el Ministerio de Planificación se negaba a difundir la lista de pasajeros que integró el polémico vuelo.

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