Se puede ganar hasta 10% con empresas de EE.UU.

Por: Pablo Wende

En medio de la gran turbulencia internacional, los inversores conservadores pueden obtener rendimientos de hasta 10% anual en dólares con bonos de empresas estadounidenses de primera línea.

La caída generalizada de activos también arrastró a los títulos de deuda de compañías «investment grade», es decir, de elevada categoría crediticia, generando al mismo tiempo un fuerte aumento de los rendimientos.

El listado de bonos cuyos rendimientos aumentaron de manera significativa incluye empresas de la denominada «economía real» como Anheuser Busch (fabricante de la cerveza Budweiser), Verizon (telecomunicaciones), el holding General Electric, el gigante de supermercados Wal-Mart o Hewlett Packard (fabricante de impresoras), por sólo mencionar algunos.

También aparecen entidades financieras que rinden aún más, debido a que este segmento es percibido como más riesgoso. Bonos de American Express, Citigroup y Merrill Lynch rinden desde 6% hasta 9,5%, según un relevamiento de la consultora Research for Traders.

La tasa que rinden los bonos corporativos de empresas de alta calificación norteamericanas contrasta con la situación de los bonos del Tesoro. Esto sucede porque en medio del pánico financiero (que ya no está en su pico máximo, pero aún no cedió) se refugiaron en los bonos norteamericanos y se alejaron de todos los demás activos considerados riesgosos, incluyendo los títulos de reconocidas firmas. En este escenario, las compras de los bonos gubernamentales hicieron subir sus precios a niveles máximos, deprimiendo a mínimos históricos los rendimientos. De esta forma, un bono del Tesoro a dos rinde apenas 1,34%. Y a cinco años la tasa apenas sube a 2,57%, para incrementarse hasta 3,80% para el plazo de diez años.

Alta rentabilidad

Distinto es el panorama de los bonos corporativos. Para plazos que oscilan de uno a dos años, es decir, vencimientos en 2009 y 2010, los rendimientos se ubican entre 4% y 6%. Esto significa que invirtiendo en empresas de primerísima línea y de muy alta calificación, es posible duplicar y en algunos casos hasta triplicar lo que pagan los bonos del Tesoro. Para plazos de cuatro o cinco años, el rango de tasas se eleva de 5,5% a 9,5%.

Ante este escenario, aumentan las recomendaciones para que los inversores que deseen incorporar riesgo a sus carteras pero no correr riesgos desmedidos se posicionen en este tipo de instrumentos. Sobre todo cuando aún hay una gran incertidumbre sobre el rumbo del mercado accionario.

El incremento de los rendimientos implica, por supuesto, una mayor percepción de riesgo. Y este temor aumentó en los últimos meses ante la desaparición de compañías que también eran consideradas de primera línea como Lehman Brothers o AIG ( nacionalizada por el gobierno). Ahora también se teme por la viabilidad financiera de otras empresas emblemáticas como General Motors (sus acciones cayeron ayer pesadamente ante el temor de una bancarrota).

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