Puede fallar: las cinco campañas más erradas de influencers internacionales

Puede fallar: las cinco campañas más erradas de influencers internacionales

Philips Morris, Pepsi y Hershley’s tuvieron que pedir perdón y levantarlas.

Así como las redes sociales pueden catapultar a la fama, si se comete algún error pueden convertirse en la peor pesadilla. En general, las marcas contratan famosos para tener más efectividad en sus campañas, pero no todo resulta. La agencia argentina Be Influencers, que sumó oficinas en México, hizo un relevamiento al que bautizó "Las cinco campañas más fallidas de los influencers".

El primer caso abordado es el de la campaña de Hersheys realizada en México. En los posteos de la marca se ven influencers compartiendo chocolates con distintas personas en situación de vulnerabilidad. Los seguidores de la marca, atentos a todo, no perdieron el tiempo y criticaron la utilización de la imagen de estos ciudadanos, reclamándole a la marca que pague regalías a esa gente por el uso de los derechos de esas imágenes. La marca tuvo que pedir perdón al ser fue acusada de "elitista y racista".

El segundo caso tuvo mucha repercusión. Juan Marenco, CEO de Be Influencers lo explicó a BAE Negocios: "Así como la publicidad tradicional debe respetar las leyes de promoción de los productos, las mismas normas se aplican a los posteos en redes". Philip Morris lanzó este año una campaña promoviendo su nuevo dispositivo electrónico IQOS. La agencia Reuters denunció que algunas de las famosas que participaban eran menores de edad y la empresa que violó su propia normativa interna de no usar menores tuvo que levantar la campaña.

Otro caso que levantó polvareda fue el de Yovana Mendoza, más conocida en Instagram como Rawvana, quien se hizo famosa por sus recetas y tips veganos. Sus posteos se caracterizaron por alentar a la gente a sumarse a una alimentación libre de sufrimiento animal. Pero tuvo la mala suerte que se filtro un video donde estaba comiendo pescado, pero el error fue no blanquear esta situación con sus seguidores. Si bien explicó que los médicos le aconsejaron la ingesta de proteína animal para mejorar su salud, lo ocultó y fue descubierta.

En 2017, Pepsi contrató a la influencer Kendall Jenner, para estar en sintonía con las manifestaciones sociales contra la discriminación. Jenner abandona una sesión de fotos para unirse a una protesta callejera y convence a la policía de no reprimir ofreciéndole una gaseosa. El anuncio fue tildado de "ofensivo e insensible" por usar movimientos de protesta social para vender un producto. La marca lo levantó y tuvo que pedir perdón.

La marca de desodorantes Secret de México contrato a Karenmuno que tiene 100 mil seguidores y si bien escribe un emotivo mensaje, los usuarios de redes sociales no le creyeron y señalaron que era una "pose". Comenzaron a burlarse y emitir mensajes sarcásticos. Algo que no benefició a la marca.

Juan Marenco explicó a BAE Negocios: "A estos cinco casos les faltó estrategia y un buen scouting. Las redes sociales son implacables con la falta de transparencia. Si un influencer vegano debe comer pescado, lo tiene que contar, no lo puede ocultar".

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