¿Puede estallar el Operativo Entretenimiento?

José a todos les dice que sí, pero ahora se le hizo insostenible con el cobismo. Lo mismo pasa con el Pro, con fomentistas, massistas, y hasta con Julio Alem.
Las reuniones donde dijo que se pasaba al cobismo, una semana antes de negarlo. Las mujeres radicales y las funcionarias proscriptas. Cómo se piensa "administrar" el fondo de la soja por blanqueo fomentista. Y todo lo que se juega cuando abran las urnas de la Séptima Sección.

Antes de empezar a enumerar datos, vayamos a las conclusiones: de todas las consecuencias del resultado electoral del 28 de junio la más clara es que el principal cambio de estrategia del eseverrismo consiste en entretener y contener a cuanta figura asome en el horizonte, de modo que no se erija en un rival ante la debilidad.

Es la única lectura que hoy puede obtenerse de las principales movidas de la cabeza del oficialismo local, el intendente José Eseverri, que ya desconcierta a propios, ex propios y extraños. Hasta el momento, Eseverri venía desarrollando el Operativo Entretenimiento básicamente con el cobismo en estado larval y con el Pro-denarvaísmo en un estado de mayor desarrollo en la Séptima Sección.

Ambos casos fueron citados por esta columna, tanto sus reuniones internas para avanzar hacia el cobismo como los mensajes hacia el Pro, donde pidió que no le cerraran la puerta a futuro.

Estas dos semanas, la que pasó y la que viene, José Eseverri hizo estallar los lazos tendidos hacia el cobismo y puede definir algunos más respecto del macrismo/denarvaísmo, aunque es difícil que por ese lado intente una operación de estallido como la que esta semana tuvo que protagonizar con Julio Cobos y con Julio Alem, por motivos que absolutamente nadie comprende todavía.

Vayamos a los pasos que dio en privado hacia el cobismo, antes de arrepentirse y hacer volar todo en pedazos. Luego veremos cómo se camufla cerca del Pro y más tarde cómo hace un peligroso equilibrio en el vecinalismo, vía fomentistas que ni el más temerario concejal se atrevería a tratar de manipular.

Luego de la derrota del 28 de junio, José Eseverri llevó a cabo una reunión en la "Casa Intendente Helios Eseverri", que fuera la morada de su padre, para una autocrítica feroz donde le puso el pecho a balas que le pegaron muy duros.

Eran más de 100 militantes del eseverrismo, pero todos creen que el pasaje más preciso fue el de Daniel Hoxmark, quien encarnó una crítica de formas, estilos y nombres de mucha altura, pero lapidaria.

Otros dirigentes le tiraron indistintamente al cuerpo o a la cabeza de sus colaboradores y aliados más directos (presentes o ausentes) y al armado de las listas.

Esa catarsis arrojó un mensaje de demanda bastante claro: volver a las fuentes (el estilo de Helios Eseverri), atenuar prudencialmente la pertenencia al kirchnerismo y resolver los vínculos con el vecino común.

Tras ello comenzó una serie de reuniones con grupos con los que antes el eseverrismo ni siquiera se trataba. Uno de ellos, la Multisectorial.

Pero otro grupo es particularmente significativo para marcar el tren de contradicciones (tal vez aparente) que llevaron a ir hacia el cobismo sin ir nunca hacia él: el de las mujeres que militaron con "Don Helios".

Hasta la fecha ese grupo se reunión dos veces, una con José Eseverri y otra sin él, ambas en la casa paterna. En un conglomerado pequeño de mujeres que provienen de la larga tradición de Helios Eseverri en la UCR, más bien de centroderecha y muy apegadas al trato directo con vecinos, liso y llano, sin las largas teorizaciones nacionales a las que es afecto José cuando baja línea a sus grupos. No todas son cobistas, ni quieren volver a la UCR.

Aunque puedan ser varias las integrantes, lo comandan la subscretaria administrativa del Hospital Municipal, Nora Gelso, y la militante eseverrista de larga data Norma Campos. Ambas comparten su pasado radical con otro aspecto menos grato: tras mucho protagonismo con Helios, fueron borradas de la referencia de la etapa José, y en la campaña no se les preguntó jamás qué pensaban de la estrategia. Al menos una de ella pensaban que iban pésimo, cosa que corroboró a las 9:30 del domingo 28 de junio, cuando las boletas de José Eseverri no bajaban en la pila del cuatro oscuro.

José, obviamente, las convocó, en lo que ya era una parte más dinámica del Operativo Entretenimiento, un coqueteo con todos que nadie sabe cómo terminará.

Cuando las citó, el grupo puso una condición: aceptaban ir a hablar con el Intendente pero no podían estar presentes ni la presidenta del bloque de concejales, María Irene Blanco, ni la secretaria de Asuntos Legales, Carolina Szelagoswski.

Contra todo lo que pudiera pensarse, José Eseverri aceptó la proscripción de las dos altísimas figuras de su Gobierno que están al tanto de la situación, con lo cual es imaginable cómo se sienten ambas.

En la primera reunión, el lunes feriado 18 de agosto (tres días después de haberse reunido en la confitería del Hotel Savoy con otro ex radical K que marcha al cobismo vía vecinalismo, Gustavo Posse) Eseverri y las mujeres radicales hablaron de varios temas, pero también tocaron el del posible ingreso al cobismo, sin ningún eufemismo:

-"¿Qué piensan de Cobos?", les preguntó José en un momento de la charla.

-"A nosotras nos gusta y creemos que puede ser bueno seguirlo", dijo la mayoría, a pesar de que hay un par que no quieren arrimarse al mendocino y lo hicieron saber.

-"A mí también me gusta…", dijo el Intendente, sin dejar ningún lugar a dudas.

Tres días después el diario El Día de La Plata, con información que solamente pudo aportar Posse, confirmaba que el intendente de San Isidro y el de Olavarría eran los armadores de un "vecinalismo provincial" que iba hacia el cobismo. Incluían allí a legisladores de la Séptima como Patricio López Mancinelli, quien no da un paso si José Eseverri no le da la orden.

Eseverri dio más indicios en su entorno, pero uno hace pensar que pudo estar manejando un doble discurso, o que no quiere mostrar su juego futuro. Aún admitiendo en charlas muy íntimas que podía saltar en cualquier momento, expuso un resquemor: "tengo miedo de lo que puedan hacerme lo mismo que a Mario (Meoni) –dijo-. Ya le tiraron un fallo (judicial) en contra y a mí me pueden hacer lo mismo si salto ahora".

Por esos días se había parado totalmente el pavimento, con calles que habían quedado de tierra y una relación muy comprometida con los vecinos de San Vicente.

Incluso la relación con Julio Alem había mejorado mucho. Y Alem estaba teniendo acceso a datos documentales de las finanzas municipales que durante semanas le habían negado.

Pero después de iniciar ese camino varió sorpresivamente. El martes, cuando anunció que el Municipio adelantaría el dinero para el hormigonado de calles, le dijo a este cronista que "Julio Cobos no es el presidente que necesitamos, porque acá se necesita un presidente que piense en los pobres y no uno que defienda a los grupos más concentrados". El jueves y el viernes lo repitió el público, y casi echó de su cargo a Julio Alem.

Nadie que haya seguido la secuencia entiende qué pasó en el medio: ¿apareció el dinero para la obra pública y debió alinearse? Es raro, porque de 104 millones apenas llegaron 26 y el resto vendrá en cuentagotas. ¿Las encuestas empezaron a darle muy bien o muy mal? ¿Lo presionaron? ¿Duda? ¿Es así su estilo? ¿O tiende lazos para coquetear con todos los sectores posibles y demorarlos en su crecimento?

Por las dudas, y también temiendo el error, este cronista chequeó las charlas:

-"¿Les preguntó si a ustedes les gustaba Cobos y después dijo que a él también?", indagó.

-"Sí, es lo que nos dijo", fue la respuesta de una de las presentes en la reunión.

-"¿Y por qué cambió ahora?", repreguntó.

-"No lo sé. Me enteré que hoy (viernes) dijo lo contrario", agregó, sin darle mucha importancia al asunto.

Otros episodios de la semana que viene se vinculan con esa estrategia. Al menos si se trata de una estrategia.

La definición y las indefiniciones

Respecto de Unión-Pro puede estar funcionando la misma dinámica: entretener mientras se pueda. Algo de eso empezará a desentrañarse en un puñado de días.

Sucede que en la semana que se inicia puede darse en la Junta Electoral el recuento de votos de la Séptima Sección, donde el dato más importante es quién será finalmente el tercer senador por la región política: o María Isabel Gainza (Acuerdo Cívico) o Ricardo Pagola (Unión-Pro).

Aquí no solamente pesan los votos, sino también la capacidad de operación política. María Isabel Gainza está casi sola en la definición. Dentro del Acuerdo Cívico, Ernesto Cladera y Franco Cominotto y los ya senadores Mariano Grau y Juan Carlos Simón son GEN (Margarita Stolbizer), mientras Gainza es Ari (Elisa Carrió).

Pagola está en otra posición. Desde hace semanas se instaló en la Junta Electoral, y sus allegados dicen que "puso una carpa: prácticamente vive ahí y va a pelear voto por voto".

Esta postura de cuchillo entre los dientes no convierte a Pagola en senador provincial, pero sí sirve para concluir que la expectativa de Julián Abad (el empresario asegura que Pagola le cederá su banca si la gana) no es más que una ilusión óptica.

Pagola, un verdadero animal político con todas las ambiciones posibles, está peleando la banca pura y exclusivamente para él, y para nadie más.

¿Por qué Abad cree que Pagola le dará el lugar? Primero porque confía en los acuerdos de palabra, y algo en ese tono se ha pactado. Y segundo porque lo empujan sus dos asesores directos, que ya se instalaron a su lado hace rato: Juan Manuel García Blanco y Blas González.

Esta parte de la historia está un tanto en nebulosa, pero es muy probable que apenas haya visto que en el horizonte se aproximaba Abad con una banca real o imaginaria, flanqueado por García Blanco y González, en el despacho de José Eseverri se hayan encendido todas las luces rojas de alerta.

Esa situación es la que consolida la versión que indica que, vía operadores locales el denarvaísmo está recibiendo señales halagadoras del Intendente local, que piden que no le cierren la puerta del espacio. Detrás, siempre, está la supuesta inminencia de una fuga del kirchnerismo hacia otro lugar.

Es posible que en Unión-Pro, que no conocen a fondo el Operativo Entretenimiento, hasta hayan creído un poco esa propuesta. Por eso es sólido el argumento que indica que la propia armadora seccional con llegada a el mismísimo Mauricio Macri, Gladys González, bajó línea en su tropa: "estemos atentos porque si (José) baja acá puede caer a arrasar con todo lo que armamos, tiene que venir él solo y aceptar lo que tenemos", preparó.

Por las dudas, se parapetan. Pero de hecho van para el lado que le marcan los mensajes de probabilidad de salto. Es decir: le creen. De allí a que salte es otra cosa, muy diferente. Sobre todo luego del tremendo amague que hizo hacia el cobismo y hacia Alem, para después dinamitar todo en un puñado de días.

¿Dónde cierra todo este asunto, donde el Intendente se aproxima a espacios rivales, amaga con pasarse y al final retrocede y niega todo? Con mayor precisión: ¿después de lo que hizo y deshizo con el cobismo se pasará a Unión-Pro?

Es imposible saberlo, pero en sus charlas privadas hasta ahora José Eseverri le ha dicho a los suyos que el macrismo es un sector muy anti-peronista, directamente "gorila". Y que sin un componente peronista no se puede ser Gobierno en la Argentina.

Si sus movidas atienden a esa definición, José Eseverri tratará de permanecer en los alrededores del peronismo, dando y recibiendo codazos con Miguel Santillán y Liliana Schwindt.

¿De dónde nacen los celos con Abad y los pedidos de "puerta abierta" en el macrismo, entonces, si están en espacios diferentes? El dato es que la aparición de García Blanco y de Blas González al lado del empresario indica que ambos están allí porque entienden que en las elecciones para Gobernador de 2011 De Narváez jugará por adentro del PJ, y no por afuera como ahora, porque el "Colorado" también entiende que no podrá llegar al máximo sillón de La Plata si no incluye a peronistas en su proyecto. En ese caso, Juan Manuel le pone todas las fichas a Julián Intendente.

José, ahora con a puerta clausurada por propia voluntad en el cobismo, debe permanecer en los límites del peronismo, con contacto con el PJ pero sin llegada, y debe pelear allí con Santellán y Schwindt (por lo menos, porque en 2011 es muy posible que Marcelo Urlézaga intente su primera candidatura a Intendente, para perder pero para instalarse, y tampoco hay que descartar a Mario Cura pujando en esa línea).

En ese escenario, tener que lidiar con un Abad con aspiraciones es mucho. No sólo con aspiraciones: si el acuerdo con Pagola se cumple, un Abad senador ya sería demasiado. Eso se sabrá recién esta semana. Y a partir de allí podrá desentrañarse qué hace (o qué les dice que hará) José con Unión-Pro.

Pero el Operativo Entretenimiento incluye más piezas.

El fomentismo de la discordia

Esta semana también se define el otro frente donde el eseverrismo ha puesto un poco de Norte y bastantes fichas: el fomentismo, que en la versión institucional que el eseverrismo tiene de la política vendría a ser la corporización del vecinalismo.

Hagamos una aclaración al respecto: en la misma reunión de autocrítica post-elecciones el grupo de militantes que viene de la época de Don Helios le aclaró a José que debe empezar a abandonar las teorizaciones y los tejidos de estructura para "ir a los barrios, porque la gente no entiende tanto de política y el apretón de manos al tipo que se está haciendo la casa con esfuerzo no tiene reemplazo en Olavarría".

Contra esa postura, José Eseverri opta por otra: trata con dirigentes, en la creencia de que ellos representan a la gente de a pie. Por eso, para armar su línea vecinal ha decidido acordar con fomentistas.

Su primer objetivo, desplazar de la conducción a José Quintero, se logró más fácilmente de lo esperado. Quintero aceptó la provocación, se fue de boca y sus propios aliados le pidieron la renuncia.

El segundo objetivo, colocar al reemplazo de Quintero, se está poniendo más complicado, aunque como ya se ve en las fotos, lo resolverá vía acuerdos políticos.

La semana que viene habrá una reunión de llamado a asamblea (el martes) y de armado de lista (el viernes) y allí se definirá si los fomentistas quedan a las órdenes de un presidente eseverrista o eligen a uno que se califique como "independiente".

La reunión del viernes marcó serias dificultades, que se proyectarán a la etapa de las definiciones, aunque surgen otros datos con tela para cortar.

El ultimo encuentro entre 12 entidades en Pueblo Nuevo fue el que generó la salida abrupta, con portazo, de César González y de Walter "Pano" Vega. Ambos no son fáciles de llevar, y hasta podría esperarse que reaccionaran mal ante un cruce.

Pero en ese encuentro había representantes de entidades que este cronista conoce de antes, de otros ámbitos, gente en todo inobjetable. Y esos dirigentes se fueron disconformes: "González reaccionó mal, no debió levantar la voz e irse, pero la verdad es que hubo apriete: en la reunión de Fomento había gente pesada que fue a provocar", confesaron por lo bajo.

En ese escenario, el intento del eseverrismo por controlar la Federación se complica. Sobre todo cuando ahora los fomentistas que resisten la intromisión del Ejecutivo ya no identifican a Oscar Lizardía como el operador oficial sino que instalan en ese lugar, lisa y llanamente, a Gustavo Rodríguez.

Rodríguez es el número dos de fomento Pueblo Nuevo, organizador de rifas por valores altos (entre ellas las del Banco de Leche) y llegado a la entidad en la época donde la cara visible era Marita Llera, con la intención de montar un bingo que luego no se concretó.

Es el estratega central de los negocios que genera la entidad fomentista, un próspero empresario en el metier que funciona utilizando el nombre de entidades de bien público para montar sistemas que generan muy buenos ingresos, de los cuales una parte minoritaria va a las instituciones.

Hasta allí todo conocido, incluso su participación en los negocios de la noche y del baile.

Pero los fomentistas que no responden ni al Municipio ni a Quintero están preocupados por otra versión: antes de que se quebraran las cosas al interior de las entidades barriales, cuando las reuniones en Pueblo Nuevo y Mariano Moreno (donde estuvieron José Eseverri y Héctor Vitale) parecían contener a todos, Rodríguez les habría contado al resto de los dirigentes su propia versión del manejo de los fondos de la soja, la zanahoria financiera con la cual el Municipio busca alinear a los miembros de la Federación.

"Rodríguez nos dijo en privado que la idea es que la Municipalidad le entregue todos los fondos a la Federación de Sociedades de Fomento, y después la Federación le dona otra vez la plata de vuelta a la Municipalidad, con lo cual el Gobierno queda liberado para usar esos fondos como quiere, sin tener que cumplir con la ley que lo obliga a destinarlo a obras fijas", contaron en un calco varios.

La idea, un blanqueo liso y llano de capitales, es directamente bizarra, de historieta. Parece salida de la cabeza de un chico de 12 años, o de un hampón de película casera, pero no de un alto dirigente local. Como sea, esa es la conceptualización que hoy define parte de la adhesión del fomentismo al Municipio.

Sobre esa noción, y otras igualmente bizarras, se definirá parte de la política local en la semana que comienza.

Todo eso es lo que fundamenta, a futuro, cuál será la suerte del Operativo Entretenimiento.

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