No se pudo prorrogar la cláusula y la tasa aumentará a partir de enero

No se pudo prorrogar la cláusula y la tasa aumentará a partir de enero
La cláusula se cayó y habrá nuevos mínimos para los contribuyentes. Quienes vivan sobre pavimento pagarán 65 pesos y 48 pesos los que residan sobre calles de tierra. Las boletas con los nuevos valores comenzarán a emitirse a partir de enero. La oposición no pudo prorrogar la cláusula transitoria y no prosperaron otras alternativas.
El final ya estaba anunciado. La cláusula transitoria que impedía los aumentos en la tasa de Servicios Urbanos al final se cayó, como lo deseaba directamente el oficialismo.

Por lo tanto, a partir de enero de 2010, todos los contribuyentes recibirán la boleta con un mínimo de 60 pesos más los 5 pesos adicionales por fondo para pavimento, salvo los que viven sobre calles de tierra porque pasarán a pagar 48 pesos.

Después de cuatro horas de debate, la oposición no pudo imponer una prórroga de 120 días para buscar un nuevo cuadro tarifario, tampoco prosperaron dos alternativas bastante parecidas como las de Julio Alem y el Peronismo Federal, y al final, el bloque oficialista obtuvo lo que quería, que fue mantener en pie los nuevos mínimos, algo que seguramente impactará fuertemente en los sectores que menos estaban pagando.

La Coalición Cívica, Unión Celeste y Blanco y el Partido Intransigente procuraban una prórroga de cuatro meses para debatir los proyectos en danza.

Uno establecía un mix entre utilizar la valuación fiscal y la contraprestación; otro era el de transformar la cláusula transitoria en un artículo permanente de la ordenanza Fiscal e Impositiva; y se agregaban los nuevos dos proyectos, el de Alem y el del curismo. Pero nada de eso hará falta a partir de que no se pudo desnivelar la paridad para evitar los aumentos.

El oficialismo solamente se limitó a fundamentar sobre la supuesta "ilegalidad e ilegitimidad" de la sesión, algo que plantearon el último sábado en una sorpresiva conferencia de prensa, pero no hablaron nada del tema de fondo que era el aumento de la tasa.

El claderismo fundamentó sobre la necesidad de "no castigar a los que menos tienen con los nuevos mínimos", y fue Ernesto Cladera quien atacó entre puntual y políticamente al oficialismo.

Sergio Milesi (denarvaísmo) insistió con crear un sistema tributario justo en el que "paguen más los que más tienen", y cuantificó los aumentos. Dijo que la Zona 5 iba a recibir incrementos por el 500 por ciento porque la tasa se le iba de 12 a 60 pesos.

Insistió con la "potencialidad del cobro" y pidió para ello una mejor gestión, de modo que si se quería recaudar más se lo hiciese a través de aumentar la cobrabilidad.

Para ese momento, se caía el cuestionamiento oficialista sobre la supuesta ilegalidad de la sesión, y pese a la prolongada exposición de Julio Frías, todos daban por descontado que el Concejo tenía facultad para modificar la Fiscal e Impositiva. Pese a ello, hubo quienes continuaron vanamente ese debate arriesgándose a que nadie los escuchara.

El debate comenzó a complejizarse hasta que Gustavo Alvarez (PI) intentó simplificar la puja esencial de la noche: "acá hacen falta reunir once votos para prorrogar la cláusula y para debatir en los próximos cuatro meses un sistema nuevo", dijo. Y de ahí en más todo giró a ver qué proyecto reunía ese apoyo.

En un cuarto intermedio, se escuchaban todo tipo de especulaciones. No faltaron los opositores que vieron la oportunidad de transferirle todo el costo político al Intendente si es que no prosperaba la prórroga de la cláusula. "Nosotros le queremos hacer el favor para que la gente no los insulte cuando reciba la boleta en enero. Ahora, si ellos no quieren acompañar la propuesta, que se la aguanten", señalaban .

El curismo presentó un proyecto parecido al de Julio Alem, que tocaba "a dedo", según la expresión de Chango, los mínimos de las zonas 3, 4 y 5, sólo que arrancaba un poco más bajo. Pero al final, cuando Alvarez, aprovechando que superaba el máximo y equivalía un aumento de la tasa, pidió que se lo llevara a comisión y se lo tratara en una asamblea de mayores contribuyentes, retiró la propuesta y votó junto con Alem. Era todo muy confuso, y nadie descartaba nada.

La confusión continuó un poco más, hasta diez minutos antes de la medianoche, cuando ya no había más que hablar. Se ordenó votar y hubo empate en diez. La suerte estaba echada y la cláusula se había caído.

Comentá la nota