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Han pasado muchos días del atropello que viene recibiendo el Servicio de salud Mental y es tiempo que personalmente me ocupe del tema.
Voy a comenzar casi por el principio.

Al desvincularme de mi función de jefa de servicio, decisión tomada en 48 hs. con reemplazo inmediato, recibí tres respuestas diferentes:

1- Como resultado de las elecciones. No tiene sentido.

2- No respondía a las expectativas. Nunca se mencionaron.

3- Cambio en el direccionamiento. El servicio funcionaba adecuadamente.

Lo que me decidió a tomar un lugar activo en todo este atropello, es que me encuentro con el agregado que un concejal, cuestiona mi tarea desde un lugar equivocado. Mi trabajo siempre se fundamenta en la ética. No se debería emitir juicio sobre algo que se desconoce, sin tomarse el tiempo de preguntar, asesorarse y estudiar sobre lo que se asevera, y mucho menos sin tener el conocimiento profesional, además debe considerarse que mi tarea nada tiene que ver con la política, solo se puede relacionar con la salud.

Con respecto a las Salas, originariamente las psicólogas dependían de su Coordinadora y del Secretario de Salud. Fue un ofrecimiento personal la supervisión de dichas colegas que si la tuvieron mientras pude desarrollar esta tarea, que requiere autoridad científica para ejercerla, pero no incluye autoridad administrativa. Por lo tanto los dichos del concejal sobre mi incumplimiento son absolutamente erróneos y demuestran falta de información. Dicho sea de paso, he tenido que mandar en varias oportunidades el organigrama con días y horarios de los profesionales de Salas y cuarteles, "se les perdían los papeles".

Si bajó el número de consultas en general, debe ser seguramente porque miraron las estadísticas del mes de Emergencia Sanitaria, igualmente íbamos todos los profesionales, por si algún paciente necesitaba asistencia psicológica o psiquiátrica, a pesar del riesgo que implicaba.

Absolutamente toda la actividad que se realizaba estaba notificada y consensuada con la autoridad correspondiente (esto es: Secretario de Salud), cualquier cambio que considerara conveniente era primero hablado con Secretario de Salud y aparentemente acordado (de esto hay copia de todas las notas realizadas). Por ejemplo, el traslado de una colega de un cuartel donde prácticamente no había demanda (hablado y consensuado con la colega de dicho cuartel) a otro cuartel donde había una importante lista de espera.

Quedando el compromiso de trabajar con la modalidad de taller de reflexión a modo de ir concientizando la necesidad de tratamiento para posteriormente incluir a otra psicóloga, decisiones para las que no estaba habilitada.

Hay un trabajo presentado (en simposium de la Asociación Psicoanalítica Argentina) sobre la posibilidad de trabajar en un Hospital Municipal con un marco teórico sicoanalítico, donde se da cuenta de los últimos veinte años de tarea en nuestro servicio de Salud Mental.

El servicio contaba con una normativa y una estructura de funcionamiento, creo que tuve que enviar copia de esto por lo menos en tres oportunidades, porque también se les perdían estos papeles.

Hay tanto para contar... por ejemplo: En tiempos en que mis colegas solicitan audiencia al señor intendente, en una nota sumamente respetuosa y solo pidiendo una explicación un poquito más consistente del modo en que me desvincula de la jefatura, (sépase que no estaba en conocimiento de esta carta, me cuentan de esto unos días después de haberla entregado, esto si habla de una ética y de un excelente equipo que solo pretendía una simple explicación para poder entender un poco más, lo que no tenía mucho sentido) la reacción de la autoridad de salud fue, recorrer las distintas salas, buscando identificar las firmas de los colegas, y profiriendo amenazas de sanción.

Nunca supe cuáles fueron las expectativas con las que tenía que cumplir, salvo hacer terapia de grupo, (entre vecinos es imposible). Lo que se hacía eran talleres de reflexión, actividad instalada desde hace muchos años en Salud Mental. Nos manejamos como corresponde a la figura de un profesional de Salud Mental, estudiando y trabajando, haciendo seminarios y talleres para la comunidad.

Sería muy extenso y tendría que dividirse en capítulos la cantidad de situaciones que ha tenido que atravesar el servicio, para ser precisa desde mayo 2008, cuando comienzan los problemas, con la desaparición del servicio del nombramiento de psiquiatra de planta permanente que databa de más de treinta años y que a la actualidad sigue desaparecido. Doy cuenta de esta situación en una carta de Lectores, que por supuesto, antes comunique al Director del Hospital, al Secretario de Salud y por último en audiencia con el señor Intendente, le muestro la carta y le solicito que revea la situación. No tuve más alternativa que dar a conocer a la comunidad la gravedad de la situación: el servicio quedaba sin psiquiatra.

Pareciera que esto y el resultado de las elecciones han sido los motivos de mi desvinculación. Me pregunto todavía, qué tendrán que ver las elecciones con el Servicio de Salud Mental?.

Las construcciones llevan muchos años, las destrucciones, minutos.

Esto es lo que está pasando en las instituciones, mientras el pensamiento sea destruir lo que construyó otro, solo porque lo construyo otro, nuestras instituciones se van haciendo pedacitos.

Colegas que por distintas razones ya no están en el servicio, han hecho publicaciones, escritos, en instituciones nacionales y en congresos internacionales, de tarea realizada en el Hospital. Por mencionar uno de tantos trabajos, el realizado sobre el "Mito del Caballo de Bragado" (intentando asociar la pulsión de vida y de muerte), Bragado tiene sobre sus espaldas lamentablemente una larga lista de suicidios y de patología destructiva. Son problemas muy serios que se afrontan con conocimiento científico, y la especificidad de nuestra profesión.

Es cierto que debe haber políticas de salud, para proveer lo que la población necesita. Pero el "que" se hace y el "como", lo decide el profesional que se capacita para ello.

Simplemento pido dar por cerrado, todo lo que atañe, a lo que fuera mi función como jefa de servicio, y solo si se consulta o chequea la información, puedan hablar de mi actividad.

Mi intención es seguir trabajando en este hospital, atendiendo mis pacientes, con el cuidado y respeto que lo vengo haciendo desde hace 20 años.

María Andrea Cantera

DNI 13.864.484

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